La nueva era de la persecución religiosa

Por David Bernal

Los creyentes perseguidos se han beneficiado de la tecnología para evangelizar e impulsar la devoción de su creencia en cualquier parte del mundo. Sin embargo, los avances tecnológicos digitales se están convirtiendo en un arma, cada vez más poderosa y eficaz, de gobiernos y regímenes en contra de los creyentes, iglesias y minorías religiosas.

En el año 2020, la ONG cristiana Open Doors denunció que el régimen chino y el gobierno de la India están utilizando tecnología de reconocimiento facial e inteligencia artificial para acosar y perseguir diferentes creencias: “Es imposible encarcelar al menos a 90 millones de cristianos que hay en China pero es posible monitorearlos. China y otros estados autoritarios, ya restringen fuertemente la libertad religiosa a través del uso de tecnología biométrica e inteligencia artificial”, sostuvo la ONG en el análisis “Risk of persecution going digital with rise of surveillance state” (Riesgo de persecución que se vuelve digital con el aumento del estado de vigilancia).

Esta persecución tecnológica y acoso digital se han fortalecido y aumentado en grandes  proporciones. Un análisis del Instituto Lowy, centro de investigaciones enfocado en la región Asia-Pacífico, señala que la pandemia del covid-19 fue un impulsor para la expansión de tecnología de China con miras a vigilar o restringir las libertades ciudadanas, incluyendo la práctica religiosa.

En el artículo “Digital authoritarianism, China and Covid”, la investigadora Lydia Khalil concluye “La pandemia de COVID-19 ha envalentonado a Beijing para expandir su uso de tecnologías digitales en nombre de la salud y la seguridad públicas. Desde la vigilancia masiva, la inteligencia de seguimiento y la censura en Internet hasta el uso de sistemas de crédito social, capacidades aumentadas de recopilación de datos y big data, la nueva normalidad de China expone y amplía las violaciones de las libertades civiles”.

Nuevas formas de persecución

En marzo del 2022, Open Doors celebró una conferencia académica en Londres sobre el impacto de tecnologías digitales sobre la libertad de religión o creencias y abordó este fenómeno desde tres categorías principales de persecución digital: vigilancia, censura y desinformación.

En el evento se debatió sobre las formas y casos de persecución en diversas partes del mundo como el extremismo en línea en Indonesia, el uso de la tecnología por parte de la junta en Myanmar para oprimir a las minorías, la ética de la inteligencia artificial de protección de datos, la ley internacional de derechos humanos, y el impacto de las llamadas tecnologías ‘inteligentes’ en los cristianos en China.

“La persecución está evolucionando de simples ataques físicos a formas en línea más insidiosas. Antes, para intimidar a un cristiano, los perseguidores recurrían a la fuerza bruta y la violencia, pero ahora tienen a su alcance medios más sofisticados para vigilar e intimidar a las minorías religiosas”, dijo JanVermeer, director de comunicaciones de Open Doors para Asia.

En la actualidad, hay cámaras con software de reconocimiento facial en todos los lugares religiosos aprobados por el estado chino en las provincias de Henan y Jiangxi desde 2018.Y en caso de negarse a instalar estas cámaras, las iglesias han sido multadas, allanadas e incluso prohibidas.

Censura digital religiosa

Fiona Bruce, miembro de la Cámara de los Comunes y Enviada Especial del Primer Ministro del Reino Unido para la Libertad de Religión o Creencia, convocó a un debate sobre la persecución digital religiosa en el Parlamento para discutir la tendencia mundial de restricciones crecientes a la libertad de religión o de creencias.

Durante este debate, Bruce expuso sobre como son atacadas las diferentes minorías religiosas a través de software espía, aplicaciones de rastreo, proximidad y ubicación; y recolección de datos a gran escala así como a través de la censura digital.

“Los ejemplos de censura digital incluyen la prohibición de publicaciones; deshabilitar sitios web y aplicaciones; bloquear sitios web, comunicaciones y publicaciones en redes sociales, incluida la moderación  estatal y los cortafuegos; castigo a los usuarios que visitan sitios web particulares; hackeo de datos; cancelación de actividades, plataformas y personalidades públicas, a menudo sin motivo ni compensación; y congelamiento financiero”, expuso Fiona Bruce el Parlamento.

Persecución digital de exportación Henrietta Blyth, directora ejecutiva de Open Doors UK &Ireland denunció en el reporte “World Watch List 2022 – The suffocating struggle daily life of persecuted christians” que este “modelo” de persecución religiosa se ha replicado en otros países. “Los gobiernos se están volviendo más totalitarios, utilizando la tecnología para oprimir a los cristianos y otras minorías. El modelo chino de control centralizado de la religión se está volviendo más influyente. A medida que exportan la ideología y la tecnología de la opresión, su modelo es emulado en países como Sri Lanka, Myanmar”, explicó.

En este mismo sentido, la enviada especial del Primer Ministro del Reino Unido para la Libertad de Religión sostuvo “un individuo puede ser inspeccionado, detectado, arrestado, interrogado y encarcelado simplemente porque la computadora lo dice. Esta tecnología de vigilancia se vende en todo el mundo, según un informe del Open Technology Fund de 2019: “más de 100 países han comprado, imitado o recibido capacitación sobre controles de información de China y Rusia”.

Esto evidencia que la persecución religiosa se enfrenta a un futuro oscuro, donde la tecnología será usada de forma cotidiana por gobiernos, regímenes y partidos políticos dominantes para monitorear, vigilar y acosar a las minorías religiosas. Y lo más grave es que cada día más países se unen a esta persecución ya que se esta tecnología se está exportando a otros países así como su modelo digital de represión. Sin embargo, la respuesta a esta problemática se encuentra en una etapa inicial lo cual es muy alarmante frente al avance avasallador que ha tenido este tipo de persecución en diferentes países y dejando a miles de víctimas en su camino.

Así lo señaló el profesor Francis Davis, profesor de religión y orador de conferencia sobre la persecución digital en Londres: “La persecución digital es un desafío para la comunidad de la libertad de religión y creencia específicamente y para la comunidad de derechos humanos en general porque requiere que hablen juntos y encuentren un lenguaje común para comprometerse con las nuevas instituciones de persecución… Esto necesita nuevos análisis y nuevas estrategias de respuesta”.

Por: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com.

Fotos: Freepik – Open Doors

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