De Dios para las mujeres

por Revista Hechos&Crónicas

En esta editorial, queremos dedicar algunas palabras de ánimo para aquellas valientes, esforzadas y amadas.


Invitamos a nuestras lectoras a tomar unos minutos para que lean esta carta de Dios para ustedes. “Querida hija, en la vida tendrás aflicciones, pero yo he vencido al mundo. No lo olvides, porque constantemente habrá gente que quiera hacerte daño, pero yo, Dios, pondré un cerco sobre ti para cuidarte. Recuerda que eres el vaso más frágil, pero no olvides que también eres roca fuerte. ¡No te rindas! Te doté con capacidades y virtudes; aunque estés pasando momentos duros, pronto verás tu bendición. Yo soy tu Padre Eterno.

A veces sé que pasas días, semanas y meses tristes, te preguntas: ¿hasta cuándo? Acércate a mí de todo corazón y quita en ti todo rencor y odio. La paz y felicidad solo la encuentras es mí, tú Creador.

¿Cuántas veces te caíste? Seguramente dirás muchas, pues ahora tienes que levantarte; si cometiste errores, ya no te eches la culpa. Ya te perdoné. Las lecciones que has aprendido por cada falta, ahora te hacen más sabia… Recuerda que yo no rechazo un corazón arrepentido. Tus oraciones no tienen fecha de caducidad, siguen confiando en mí y tarde o temprano verás tu bendición.

Cualquier daño que te hayan hecho, perdónalo. Deja el rencor y pon todo en mis manos. Yo haré justicia. Si hoy sufres, mañana reirás. No permitas que tu corazón se enfríe, entrégame todo. Ten presente que jamás me olvido de mis hijos y nunca les fallo.

La vida cristiana no te asegura que en tu vida vendrán problemas, pero tienes mi ayuda que te dará la victoria siempre y cuando permanezcas y cumplas mi Palabra.

Sientes que te quedaste sola, pero no es así, ¡si me tienes a mí lo tienes todo! No te desanimes, Yo obro de formas que no entenderás y te doy razones para seguir viviendo.

Para encontrar al amor que buscas, primero enamórate de mí. Una relación con propósito y duradera debe estar bajo mi bendición. La espera no es en vano si viene de parte mía. Para ganar las batallas de hoy, deberás estar de rodillas delante de mí. Sé que muchas veces sostienes sobre tus hombros las cargas de muchos. Algunos se preguntan: ¿cómo puedes? Pero tú sabes bien que Yo soy quien te impulsa.

Mujer, tu valor sobrepasa y no se compara con toda la belleza de este mundo, porque te vestí con esplendor, te di encanto y hermosura. No permitas que nadie marchite tus pétalos, pues ellos dan vida a la flor que eres. No te compares con otras, guarda tu cuerpo y tu esencia… cada mujer que es única y especial. Te ama, Dios”.

Foto: Montaje Rawpixel 

Artículos relacionados

Dejar comentario

Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?
¿Chatea con nosotros?