Si Dios te da dones y talentos, ¡úsalos! él te pedirá cuentas

por Revista Hechos&Crónicas

Conozco a mucha gente en el evangelio que se auto juzga: ¿Por qué yo no tengo cinco talentos, por qué sólo tengo uno? Tales personas deberían pensar en Juan. ¿Cuál era su encanto? En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando. Mateo 3:1a.


El don de Juan, su talento, su habilidad única era la predicación, y todo lo que predicó de Jesús era verdadero. Para los que se cuestionan a sí mismos de por qué no sanan enfermos, ni calman tempestades, ni echan fuera demonios, ni resucitan muertos, sería un gran consuelo reconocer que el más grande de los humanos, según lo afirmó el propio Jesús, nunca hizo ninguna señal. Pero el don de la predicación, que era lo que poseía, lo invirtió al máximo para establecer el camino del Señor. Dios no te exige que hagas lo que no puedes hacer. Él no te tomará cuenta del talento que no tienes, pero te reclamará por el que te ha dado. Permítanme un testimonio personal. En una época en la cual no había facultades de comunicación social ni periodismo, hice un curso de medios audiovisuales en una academia informal. A los 17 años fui nombrado director artístico de una radiodifusora de provincia. A los 23, fui jefe de redacción de un radio-periódico nacional. A los 25, realizaba un magazín de televisión. A los 28 era nombrado director de medios audiovisuales de una campaña presidencial.

Después, llegué a ser  director de informativos en televisión y, por último, propietario de un noticiero en ese medio. ¿Por qué razón? Hay que decirlo con humildad pero con seriedad: Porque los talentos que Dios me ha dado como comunicador y periodista los he utilizado al máximo posible.

El Doctor Albert Einstein dijo: “Una pequeña cantidad de masa, produce una enorme cantidad de energía”. Este físico describe así este tema que nos ocupa. Tal es el secreto por medio del cual el profeta Eliseo hace abundar el aceite de una viuda, el mismo que utiliza Jesús para multiplicar los peces y los panes. El recurso que tienes en tu mano lo debes usar al máximo y funciona por el positivo y por el negativo: Si abres amor, multiplicas amor; si abres odio, multiplicas odio; si abres paz, multiplicas paz; si abres guerra, multiplicas guerra.

Si miramos estadísticas, los cristianos constituimos una multitud de personas con variados talentos, habilidades y dones que el Señor nos ha dado y que no se están utilizando en la forma como él requiere que lo hagamos. Jamás olvidemos la severa advertencia contenida en la Biblia. …A todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho; y al que se le ha confiado mucho, se le pedirá aun más. Lucas 12:48b.

Hace más de dos mil años Jesús se presentó aquí en la tierra. Él no se reservó nada de lo que tenía, invirtió sus recursos por nosotros. Jesús vendrá otra vez a revisar tus libros de contabilidad. El deseo sincero de mi corazón es que, cuando el Señor venga, a cada uno de mis lectores le pueda decir: Bien, siervo bueno y fiel; porque has sido fi el en lo poco, te pondré a cargo de muchas cosas más. Comparte la felicidad de tu Señor.

Por: Rev. Darío Silva-Silva. Fundador y presidente de Casa Sobre la Roca, Iglesia Cristiana Integral.

Foto: Freepik

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