Oniomaníacos, compradores sin control

por Jennifer Barreto

Después de celebrar el Día de Acción de Gracias, muchos cambian el chip a “modo Navidad” y ¿qué significa esto? Que un gran número personas piensan en comprar, comprar y comprar para aprovechar el famoso Cyberlunes (Cyber monday), y el viernes negro (Black Friday), dos fechas muy famosas en Estados Unidos que se han adaptado en nuestro país con mucho éxito, debido a los descuentos y ofertas que enloquecen y alimentan a más de un oniomaniaco.

El caso de Elizabeth:

“Si dice sale, yo entro” “Para mí la Navidad es una época más para seguir comprando, la verdad no cambia mucho porque compro casi todos los meses. Mi adicción por las compras es tremenda: me deprimo fácil, me angustio y me falta el aire. ¡Tengo que salir! Tal vez mis 23 años de casada y la soledad que siento, me han llevado a eso. Mis hijos estudian en el exterior y mi esposo trabaja en sus negocios. El encierro me lleva a salir y comprar me alivia. Me encanta vestirme bien y tener accesorios lindos en mi ropero así no los necesite. Amo las ofertas, y con mis amigas nos inventamos esta frase: -si está en sale, yo entro (risas). Sé que esto causa problemas en mi hogar y debo buscar ayuda, pero necesito que mi esposo esté más conmigo”, cuenta Elizabeth Castro a Hechos&Crónicas.

Precisamente un análisis de investigación de mercados realizado por BrandStrat, asegura que “el género masculino es menos impulsivo que las mujeres, donde 31 hombres de cada 100, se identifica con este tipo de comprador, mientras que 33 mujeres de cada 100, tienen la necesidad de aprobación por parte de sus allegados”. Según Giselle Olivella López, Psicóloga clínica y docente del programa de Psicología de Areandina (Valledupar), “es más probable que las mujeres presenten una conducta mayor de deseo de compra”.

Compradores impulsivos a nivel mundial…

Según la firma Statista, en 2022, casi seis de cada 10 mujeres encuestadas en diferentes países del mundo, afirmaron realizar compras impulsivas de prendas de vestir o calzado a través de Internet, mientras que en el caso de los hombres esta tendencia en el caso de este tipo de artículos se redujo al 38%. Para ellos, el mayor impulso a la hora de compras online se encontró cuando se habla de electrónica. De hecho, casi la mitad de los participantes reconoció haberlo hecho.

Fuente: Statista Oniomanía, ¿trastorno psicológico?

El Diccionario de psicología de Umberto Gallimberti, explica que “la oniomanía o compra compulsiva es un trastorno psicológico cuyo síntoma es un deseo desenfrenado por comprar sin una necesidad real, frecuente en personas que padecen trastornos del estado de ánimo. Esta psicopatología suele estar asociada con trastornos depresivos y baja autoestima, aunque la compra compulsiva puede estar presente en otras enfermedades mentales como el trastorno bipolar o el trastorno límite de la personalidad”.

¿Qué lleva a que las mujeres compren más?

“La mujer es más presa del consumismo que el hombre. Hay mucho más permiso para que la mujer compre”, asegura el psicólogo Manuel Saravia, quien explica algunos factores por los cuales ellas gastan más.

  • La mujer tiene más exigencias que el hombre en relación al consumo.
  • Gran porcentaje de las mujeres manejan el tema económico en su casa y eso hace que tengan más facilidad para comprar.
  • Actualmente las mujeres son más independendientes y manejan su propio dinero.
  • La depresión influye en este problema. Muchas utilizan las compras como una forma de escapar de la depresión y sus problemas.

¿Tiene cura?

Si sufres de oniomanía o  adicción a las compras como le pasa a Elizabeth y además eres consciente que necesitas ayuda, es recomendable pedir ayuda profesional.

Expertos recomiendan:

  • Cuando vayas a hacer compras haz una lista de los productos que necesitas. ¡Respétala!
  • Evita pasar horas frente a la televisión, celular, tabletas, etc., para evitar comprar lo que te están anunciando.
  • Realiza un presupuesto detallado. Así reducirás gastos.
  • Conoce cuánto dinero tienes y para qué está destinado.
  • Acepta que tienes el problema y busca ayuda.
  • Pide a Dios sabiduría y dominio propio.

Recuerda que cualquier tipo de adicción trae consecuencias. Sin importar cuánto tiempo lleves en este problema, es fundamental que y necesario que busques ayuda médica o consejería espiritual para abordar la situación. Admite tu debilidad, entrégale la situación a Dios y ante todo ten dominio propio. Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7.

Por Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Freepik (Foto usada bajo licencia Creative Commons) 

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