El fenómeno del “mega Niño”

por Jennifer Barreto
A+A-
Reset

¿Sabía que una vez por generación un mega-Niño afecta al mundo?

Conozca la historia de este fenómeno climático que lleva 100 años haciendo estragos. Hoy se sabe que el Fenómeno de El Niño es parte del sistema climático global que afecta seriamente a la humanidad.

A lo largo de los años, las anomalías climáticas han dejado huellas en la historia. Según Rodolfo Rodríguez Arismendiz, experto en ciencias atmosféricas y oceánicas de la Universidad de Piura en Perú, cumplimos 100 años de este fenómeno. Este fue su análisis:

“Entre 1925 y 1926 ocurrió el primer mega Niño del siglo XX. Los veranos de esos años fueron muy lluviosos en la costa norte del Perú, con precipitaciones desde Tumbes hasta Pisco. En 1925, llovió desde el 17 de enero hasta el 12 de abril (86 días); y en 1926, desde el 9 de enero al 10 de abril (92 días).

El doctor George Peterson mencionó en una publicación de 1935 las “excepcionales lluvias de los años 1925 y 1926, que azotaron catastróficamente, durante algunos meses, el litoral del Perú, llamando la atención del mundo entero. Por su parte, el historiador Jorge Basadre, en su Historia de la República del Perú (1822- 1933), publicada en 1939, se refirió a “… las grandes lluvias e inundaciones de 1925- 1926, una verdadera catástrofe que causó muchos daños”.

El Fenómeno de El Niño de ese año ha sido objeto de análisis y discusión en foros científicos, congresos y conferencias donde se buscaba explicar su origen o sus causas con base en el conocimiento de la época. De esas reuniones, surgieron boletines e informes que registraron esta alteración a nivel internacional y que hoy afecta el mundo.

Según el meteorólogo Max Henriquez, en 1925 el clima enloqueció: “Las temperaturas del mar subieron hasta 16° sobre lo normal, los vientos alisios (corrientes de aire constantes que soplan de este a oeste entre los trópicos y la zona ecuatorial) se debilitaron e invirtieron su curso. Se estima que 24 millones de aves murieron de inanición, por la huida de las anchoas hacia aguas frías. Se acabó el guano (un fertilizante orgánico natural de alta eficacia, compuesto por excrementos acumulados de aves marinas, murciélagos y focas) por ese mega Niño”.

¿Un «mega Niño» en camino?

Según informes de la NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica), “El Niño es la fase cálida del patrón climático natural El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), que se caracteriza por un calentamiento extraño de las aguas del Pacífico ecuatorial y un debilitamiento de los vientos alisios”. Este fenómeno ocurre cada 3-5 años y provoca alteraciones climáticas globales como inundaciones o sequías.

El pronóstico a mayo de 2026 muestra que existe una alta probabilidad (>60 %) de que El Niño se desarrolle a mitad de año en adelante con una intensidad fuerte, “con posibilidad de un Superniño (temperaturas superiores a +2°C sobre el promedio)”, dice la NOOA.

A nivel global: Se incrementaría la temperatura media global, fuerte impacto en la agricultura y sistemas energéticos.

En Sudamérica: Habría inundaciones, especialmente en la costa, y sequías en otras áreas.

Interacción climática: Se diferencia de La Niña (fase fría) y sus efectos pueden ser intensificados por el cambio climático.

Los Niños más intensos del último siglo  

1997-1998 (El «Super Niño»): Fue uno de los más intensos del siglo XX. Causó inmensas inundaciones en Perú y Ecuador, sequías extremas en Indonesia y Australia, y grandes incendios forestales en el sudeste asiático.

2015-2016: Generó temperaturas récord a nivel mundial y eventos climáticos extremos.

2023-2024: Fue uno de los más cálidos registrados, dejó sequías en regiones de Latinoamérica y alteró los patrones de lluvia a nivel global.

2026-2027: “Según modelos climáticos internacionales, se anticipa un mega Niño que podría ser el más intenso en 140 años que afectaría el clima hasta 2027 con sequías severas, especialmente en la región Andina, Caribe y Pacífica”: afirmó el meteorólogo Christian Euscátegui en Noticias Caracol.

¿Cómo se prepara Colombia?

El país se prepara para este fenómeno con una probabilidad superior al 90 % a partir de septiembre de este año. Entidades como el IDEAM, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)y el Ministerio de Ambiente, monitorean la situación ante la alta certeza de sequías, olas de calor e incendios forestales, aunque persisten dudas sobre la capacidad de respuesta total ante la magnitud del evento. Las zonas que podrían verse con más afectaciones son las regiones Caribe, Andina y Pacífica.

Prestemos atención a las advertencias divinas

El cambio climático, con sus desastres naturales y enfermedades, no es un fenómeno fuera del control del Creador. En este misterio, Dios gobierna sobre toda la creación y aun los eventos más horribles pueden ser usados para nuestro bien. Aunque los humanos somos responsables de gran parte del deterioro ambiental, el cristianismo nos ofrece una historia donde la advertencia es gracia y la crisis es oportunidad de salvación.

Ante la incertidumbre del clima no podemos paralizarnos, sino actuar con fe, estar preparados, sembrar esperanza y cuidar la tierra que Dios nos confió. El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha. Eclesiastés 11:4 (NTV).

Ghisliane Echeverry, Directora del Ideam, explica impactos del posible Fenómeno de El Niño en Colombia: 

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com  
Foto: Archivo trabajado con Inteligencia Artificial. 

Artículos relacionados

Dejar comentario