El pastor James Robison tuvo, durante toda su vida, la pasión de llevar el Evangelio al mundo y de ayudar a los menos favorecidos.
El pasado 16 de mayo falleció el pastor y misionero James Robison. El mundo cristiano y secular hizo eco de esta noticia debido al impacto social y evangelístico que en vida realizó este siervo de Dios.
El 9 de octubre de 1943, James nació en la sala de beneficencia de un hospital de Houston y luego fue adoptado por una pareja de pastores cristianos.
“Dos acontecimientos importantes ocurrieron mientras James vivía con ellos en Pasadena, Texas. Primero, sintió el llamado de Dios para ser evangelista y comenzó a predicar siendo adolescente. Segundo, conoció a Betty Freeman, el amor de su vida, con quien se casó en 1963”, señala la biografía de Robison.
A los 14 años tuvo su encuentro personal con Jesús y a los 18 sintió el llamado a ser evangelista. Más tarde, comenzó a predicar en diversas iglesias. Desde este momento, comenzó a desarrollar y a crecer en su propósito. Con el apoyo de Billy Graham fundó la Asociación Evagelística James Robison y a través de campañas de evangelización, programas de radio y tv, así como reuniones con jóvenes y ministerios logró llevar el Evangelio a distintas partes del mundo.
Durante más de seis décadas, James Robison predicó a más de 20 millones de personas. Creó y dirigió el ministerio de ayuda humanitaria “Water for Life” que perforó más de 9500 pozos, proporcionando agua potable a más de 9,5 millones de personas y también formó parte de una misión que continúa alimentando a 350 000 niños diariamente. En 1963 fundó la Asociación Evangelística James Robison para la predicación del Evangelio y en 1995 cambió su nombre a Life Outreach International.
James fue autor de destacados libros, entre ellos: Living Amazed, The Stream, Indivisible (con Jay W. Richards) que fue éxito de ventas del New York Times, entre otros.
Al pastor James Robison le sobreviven su amada esposa, Betty, con quien compartió 63 años de matrimonio; sus hijos, Randy y Rhonda; 11 nietos y 23 bisnietos. En el cielo se reúne con su hija menor, Robin.

