Opinión – La llave incómoda: Obediencia en tiempos de cambio

por Revista Hechos&Crónicas
A+A-
Reset

Hablemos de la llave de la obediencia. El tema es impopular. Todos, dicen las Sagradas Escrituras, somos rebeldes por naturaleza.

Hemos sido rebeldes; hemos negado al Señor. Le hemos vuelto la espalda a nuestro Dios. Fomentamos la opresión y la traición; proferimos las mentiras concebidas en nuestro corazón. Isaías 59:13.

Hablemos de la llave de la obediencia. El tema es impopular. Todos, dicen las Sagradas Escrituras, somos rebeldes por naturaleza. Dicho de manera elemental, en palabras sencillas: La rebelión es el pecado original y, por eso, todos nacemos con la inclinación a ser rebeldes. El trabajo de Jesucristo consiste, a través del Espíritu Santo, en llevarnos otra vez a la obediencia, al plan original de Dios.

Esta llave abre puertas de bendición sobre la vida humana, pero es una llave de dos vueltas: La primera, escuchar a Dios; la segunda, cumplir fielmente sus mandamientos. Oír la Palabra y llevarla a la conducta. La llave de doble vuelta es, pues, la obediencia. Todo el arte de la vida exitosa depende de esas dos acciones: Escuchar y practicar, pues ciertamente la obediencia es una ciencia. Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre. Deuteronomio 28:1-2.

No se puede juzgar a la obediencia como consejo, o como recomendación, o como sugerencia. La obediencia sólo puede mirarse como Mandamiento. ¿Qué leímos al principio? Que vendrán las bendiciones si nosotros damos las dos vueltas a esta llave: Oír y guardar la Palabra de Dios. Si no la oímos -o si solamente la oímos- y no la cumplimos, no habrá bendiciones sobre nuestra vida, porque toda bendición tiene una condición.

Por ejemplo, en cuanto a la obediencia a los gobernantes, todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él. Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo. Romanos 13:1-2.

Una costumbre malsana es vivir criticando a los gobernantes. Dios dice que debemos someternos a ellos. Y esto no es cuestión de opiniones políticas, sino un mandamiento del Señor. Pero, un momento.

¿Podemos expresar criterios contrarios a lo que hacen los gobiernos? Terminantemente sí, pero con respeto. Otra pregunta clave: ¿Puede un cristiano desobedecer a las autoridades gubernamentales en la tierra? Sí, bajo ciertas circunstancias. Si la autoridad gubernamental nos quiere obligar a hacer algo contrario a la voluntad de Dios, no solamente tenemos el derecho, sino la obligación de rebelarnos. ¿Cómo actuaron los apóstoles cuando se les vinieron encima el Imperio Romano, la gente del Sanedrín y las autoridades civiles en Jerusalén?

¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres! -respondieron Pedro y los demás apóstoles. Hechos 5:29.

Los encarcelaron, pero ellos no tenían alternativa. O le obedeces al Gobernante de arriba, o al gobernante de abajo. Cuando el gobernante de abajo te quiere obligar a hacer algo contrario al Gobernante de arriba, debes rebelarte sin vacilaciones.

Por: Rev. Darío Silva – Silva. Fundador y presidente de Casa Sobre la Roca, Iglesia Cristiana Integral.
Foto: Montaje con imágenes de  Magnific – Rawpixel 

Artículos relacionados

Dejar comentario