Del pecado a la virtud

por Revista Hechos&Crónicas
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La Biblia lo ordena, la ciencia lo confirma.

Humildad en vez de soberbia

¿Tienes necesidad de admiración o de atención exclusiva por parte de los demás? ¿Eres poco empático y tienes escasa capacidad de escucha? ¿Se te dificulta reconocer tus errores y aceptar de buena forma las críticas? Ojo con la soberbia. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Filipenses 2:3.

Te dejo este dato: un estudio de la Universidad de Baylor, Texas (EE. UU), mostró que las personas humildes tienen 34 % más de probabilidades de mantener relaciones duraderas y satisfactorias. Si quieres ser grande, debes ser humilde.

Generosidad en vez de avaricia

Tomás de Aquino afirmaba que la castidad ordena el amor, poniéndolo al servicio de la verdad y la fidelidad. Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. 1 Corintios 6:18b.

Este versículo inicia con el verbo “huir”, pero lamentablemente muchos hacen caso omiso cuando de infidelidad y promiscuidad se trata. Un reciente estudio del World Population Review (WPR) volvió a poner sobre la mesa el llamado Índice Global de Promiscuidad (IPG) en 2025. Según el ranking, Australia encabeza la lista como el país más promiscuo del mundo en 2025, seguido de Brasil, Grecia, Chile y Nueva Zelanda, conformando el top cinco del listado.

Por eso estudios como el de la Universidad de Chicago muestra que la fidelidad en las relaciones está asociada con un 25 % menos de depresión y ansiedad en adultos. Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje… Romanos 13:13a.

Un avaro va al médico. El médico le dice: “Tiene que dejar de comer tanto, le va a hacer daño”. Y el avaro responde: “¿Y si no puedo dejarlo? ¿Me da una receta para que me lo cubra el seguro?”.

La gran pregunta: ¿Por qué el avaro nunca está contento? Porque siempre tiene la mirada puesta en lo que no tiene, en lugar de disfrutar lo que ya posee.

La codicia humana ha sido la encargada de aumentar la desigualdad en los últimos 30 años, tanto que 2025, según los mercados, se describió como un año donde la “codicia” superó al miedo, impulsando las bolsas a pesar de tensiones comerciales y riesgos geopolíticos, un comportamiento atribuido a la búsqueda de ganancias rápidas.

¿Por qué es mejor ir por el camino de la generosidad? Teresa de Calcuta decía que la verdadera riqueza está en dar, no en acumular. Y esto es bíblico: El que es generoso prospera, dice Proverbios 11:25a, y además los estudios lo confirman: Según el World Giving Index 2023, aproximadamente siete de cada 10 personas que practican la generosidad reportan mayor bienestar emocional que quienes no lo hacen.

Diligencia en vez de pereza

Una escena de Celio, personaje creado por el comediante José Ordóñez habla por sí sola: Alguien le pide a Celio: “Celio, ¿me haces un favor?” Celio responde: “¿Me tengo que levantar?” “Sí.” “¡Entonces no!”.

La inactividad y la falta de voluntad son males que llevan a la ruina. Por causa del ocio se viene abajo el techo y por la pereza se desploma la casa. Eclesiastés 10:18.

Martín Lutero afirmaba que el trabajo diligente es una forma de adoración. Por otro lado, un estudio de Gallup asegura que los trabajadores diligentes y comprometidos aumentan la productividad empresarial en un 21 %. ¡Hey! Despierta, ¡Deja a un lado la pereza!

Castidad y fidelidad en vez de lujuria

Tomás de Aquino afirmaba que la castidad ordena el amor, poniéndolo al servicio de la verdad y la fidelidad. Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. 1 Corintios 6:18b.

Este versículo inicia con el verbo “huir”, pero lamentablemente muchos hacen caso omiso cuando de infidelidad y promiscuidad se trata. Un reciente estudio del World Population Review (WPR) volvió a poner sobre la mesa el llamado Índice Global de Promiscuidad (IPG) en 2025. Según el ranking, Australia encabeza la lista como el país más promiscuo del mundo en 2025, seguido de Brasil, Grecia, Chile y Nueva Zelanda, conformando el top cinco del listado.

Por eso estudios como el de la Universidad de Chicago muestra que la fidelidad en las relaciones está asociada con un 25 % menos de depresión y ansiedad en adultos. Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje… Romanos 13:13a.

Calma en vez de ira

John Sarno, profesor de medicina clínica rehabilitadora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, ha tratado a miles de pacientes con dolor de espalda. A comienzos de la década de 1970, Sarno comenzó a cuestionar los diagnósticos y tratamientos populares para este mal.

Luego de estudios, el Dr. Sarno descubrió que el 88 % tenía historial de reacción ante la tensión. Concluyó que los espasmos dolorosos en la espalda y el dolor crónico a menudo eran por tensión crónica, estrés, frustración, ansiedad, preocupación, e ira reprimida.

Don Colbert, en su libro “emociones que matan” dice: «Uno de los versículos más sobresalientes habla de que debemos enfrentar rápidamente los temas y situaciones que nos causan enojo en lugar de reprimir nuestros sentimientos: Si se enojan, no pequen. Efesios 4:26.

No hay nada malo en el enojo como emoción. Lo que sí es malo es cómo expresamos nuestro enojo: por ejemplo, con acciones de violencia contra otros, dañando pertenencias de otros, y demás. Lo que también nos daña es aferrarnos al enojo y permitir que crezca dentro de nosotros haciendo que vivamos en ira perpetua.

…A menudo reaccionamos ante las palabras o la actitud que percibimos en otros de manera idéntica a la que manifestaríamos si esta persona nos pegara.

El viejo adagio “A palabras necias, oídos sordos”, no es cierto. Las palabras pueden tener un impacto emocional devastador en una persona», explica Colbert. Por otro lado, el evangelista Billy Graham dijo: «la Biblia no prohíbe el enojo; pero establece dos límites. El primero es que debemos mantener la ira libre de amargura, desprecio u odio. La segunda es la verificación diaria de si hemos resuelto nuestros sentimientos maliciosos».

Admiración en vez de envidia

¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!, decía Miguel de Cervantes, y sí que es cierto. ¿Sabías que aproximadamente siete de cada 10 personas son envidiosos? Mientras las mujeres envidian más relaciones y apariencia, los hombres envidian éxito laboral y estatus.

Y aquí, esta dura verdad: La envidia no es sobre la otra persona, la envidia revela tus propias carencias, anhelos no cumplidos y deseos insatisfechos, señala un espejo de tus aspiraciones pendientes. ¿En dónde queda lo que menciona 1 Corintios 13: 4 cuando dice que el amor es paciente, bondadoso, y no es envidioso?

Es momento de dejar de lado la famosa frase “envidia, es mejor despertarla que sentirla” y alegrarnos por el prójimo. El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos. Proverbios 14:30.

Dominio propio en vez de gula

¿Te gusta comer desmedidamente así estés lleno? ¿Tienes una fijación enfermiza por la comida? Ojo a este dato: en Estados Unidos han llamado a la gula como el pecado más protestante. Un estudio sobre las tentaciones realizado por Barna Group, asegura que este grupo (66 %) comen más desaforadamente que los católicos (44 %) … Y aunque suene extraño, Billy Graham, lo confirma en su libro “Los siete pecados capitales”: «La gula es un pecado que la mayoría de nosotros cometemos, pero pocos mencionamos. Es uno de los pecados más frecuentes entre los cristianos».

Dejando de lado las cifras, 1 Corintios 6:12 es claro: «Todo me está permitido», pero no todo es para mi bien. «Todo me está permitido», pero no dejaré que nada me domine. Si comemos más de lo normal, habrá obesidad, problemas digestivos, trastornos alimentarios, diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatías, enfermedades de la vesícula biliar, ciertas formas de cáncer y hasta la muerte. Así que… Si eres dado a la glotonería, domina tu apetito. Proverbios 23:2.

La Organización Mundial de la Salud reporta que practicar moderación en la alimentación reduce en un 40 % el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2. Así que sigamos el consejo de John Wesley: «La moderación es disciplina espiritual que fortalece el cuerpo y el alma».

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Montaje con imágenes de Freepik 

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