Año 2026 del siglo XXI: Tiempo de hacer lo oportuno

por Jennifer Barreto
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Todo tiene su momento oportuno; hay tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo. Eclesiastes 3:1.

Cada año el Espíritu Santo le revela al pastor Darío Silva – Silva la hoja de ruta para los 12 meses siguientes. Con el propósito de que Casa Sobre la Roca a nivel global fortalezca su visión y todos caminen en unidad hacia la misma dirección.

Según el Diccionario Strong, la palabra griega eukairia, significa oportunidad, momento favorable, buena oportunidad. Un momento oportuno, dispuesto divinamente, puede aprovecharse para la obediencia o para el mal. El término, que aparece solo dos veces, enmarca la búsqueda de Judas Iscariote del «momento» adecuado para traicionar a Jesús, y se enfatiza que nada en la Pasión ocurrió por accidente, sino que la responsabilidad humana permaneció intacta porque todo estaba profetizado y era el tiempo oportuno.

«Año veintiséis, siglo XXI: tiempo de hacer lo oportuno», es la consigna de este nuevo año basada en Eclesiastés 3:1-8, “pregúntese por un momento: ¿Cuál es la oportunidad que tengo hoy? ¿Es tiempo de qué para mí? En este capítulo encontrará la respuesta, y el Señor lo guiará para que cumpla su propósito. Si lo hace de esa manera tendrá 365 oportunidades en el año de hacer lo que el Señor quiere que haga en 2026”, expresó el pastor Darío Silva-Silva en la tradicional Cena de Amor.

De este capítulo se pueden extractar varias reflexiones: “¿Hoy es el tiempo para nacer? Sí. Hoy puede nacer en mi corazón un propósito que no he podido realizar. ¿Tiempo para morir? Sí. Es tiempo para que se mueran los resentimientos, para que mueran esas cosas que me agobian. ¿Tiempo para plantar y tiempo para cosechar? Aquí sí es todos los días, porque esta es una iglesia que todo el tiempo siembra y cosecha. ¿Tiempo para matar? El cristiano no va a matar a nadie, pero puede matar algunas cosas: matar los odios que lo agobian, matar las cargas que tiene… ¿Tiempo para destruir y tiempo para construir? Hay que destruir las murallas que nos impiden llegar a la tierra prometida y hay que construir la casa sobre la roca.

¿Tiempo para llorar? Sí. A veces tenemos que llorar. Recuerde que las lágrimas son recogidas por el Señor en una redoma en el cielo como si fueran joyas. ¿Tiempo para reír? Dejemos esa cara de amargados y dejemos que la sonrisa esté presente en nuestra vida. ¿Tiempo para estar de luto y tiempo para bailar? Obviamente algunos seres queridos morirán, es necesario que el luto venga; pero hay tiempo para bailar. ¿Tiempo para esparcir piedras, tiempo para recogerlas? Ojalá que no sea esparcir piedras lapidando gente, sino que sean piedras que usted recoja para que cumplan alguna tarea. ¿Tiempo para abrazarse y tiempo para apartarse? Hay momentos en los cuales no estoy con toda la gente que me ama tanto, sino que me aparto un poco, etc. ¿Tiempo para buscar y tiempo para perder? ¿Qué debo perder? Debo perder el miedo y tantas cosas que me agobian. ¿Tiempo para guardar y tiempo para desechar? Hay muchas cosas que estás guardando y que no sirven para nada, sobre todo en tu corazón.

¿Tiempo para rasgar y tiempo para coser? Recuerda que el Señor te da un manto inconsútil. ¿Tiempo para callar y tiempo para hablar? En Colombia, si las personas en general hablaran menos y callaran más, los problemas se solucionarían. ¿Tiempo para amar y tiempo para odiar? El verbo odiar está allí, sí, claramente dicho, porque ese es el ser humano. Tiene odios y tiene muchos problemas, pero el Señor dice que amemos a nuestros enemigos. Entonces, cuando usted está leyendo eso, se le viene a la cabeza la persona que le ha causado daño, ese que merecería su odio, y entonces el Señor le dice que lo perdone, ore para que conozca a Jesús, y quite el odio de su corazón. ¿Tiempo para la guerra y tiempo para la paz? Tiempo para la guerra espiritual ¿Amén?”, reflexiona el pastor Darío.

¿Por qué razón no aprovechamos la oportunidad?

El problema que muchos cristianos tienen es no saber identificar las oportunidades, la mayoría no puede hacerlo por falta de sabiduría. Santiago 1:5-8 dice: Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace.

“El doble ánimo, queridos hermanos, es el gran enemigo del hombre en general, pero es el gran amigo del cristiano en particular. El doble ánimo es difícil de vencer. ¿Cómo enfrentarlo? ¿Cómo aprender a tomar decisiones correctas en el tiempo oportuno? En las Sagradas Escrituras, esa condición nefanda del alma humana que es el doble ánimo, está condenada. El doble ánimo no pertenece al testamento que Dios nos da.

La tibieza es no definirte, es no ser frío ni caliente, es no tomar una decisión. Tibio es el que no decide, tibio es el que vive a medias, tibio es el que nunca termina lo que empieza. Tibio es el que teme a la oportunidad”, explica el reverendo.

12 claves bíblicas 

– Sabiduría

– Fe

– Firmeza

– Determinación

– Convicción

– Integridad

– Decisión

– Discernimiento

– Dirección

– Obediencia

– Oportunidad

– Propósito

Nota de la periodista: Desde este mes y hasta diciembre, te invitamos a leer el análisis bíblico de cada clave. Esta es una buena forma para tener presente la consigna de 2026 y aprender a hacer lo oportuno como lo expresa la Palabra de Dios.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com
Fotos: Comunicaciones iglesia Casa Sobre la Roca.

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