El objetivo que nos une

por Revista Hechos&Crónicas

Liderar personas con propósito es mucho más fácil que liderar personas que no saben para qué están en esta tierra. Tener en claro objetivos existenciales como objetivos comunes de trabajo o en pro de un proyecto, da una perspectiva de equipo diferente.


Para alcanzar el éxito es necesario tener en claro por qué hacemos lo que hacemos y entender el objetivo que nos une. Este entendimiento es progresivo y demanda tiempo en desarrollo. Otras veces, parece ser instantáneo, porque la persona entiende la visión, la metaboliza y la convierte en misión sin mucha explicación previa. Lo que tenemos en claro es que no podemos avanzar hacia ningún punto si no entendemos el propósito de nuestros esfuerzos.

¿Conoce el propósito de su vida?

Una de las cosas que debemos hacer es seguir transmitiendo la visión de manera clara. Los judíos son repetitivos porque a fuerza de repetición sus tradiciones, su cosmovisión no se pierde. Gracias a ello tenemos hoy un compilado de sus leyes y su historia, que es nuestro manual de vida: La Biblia.

Mostrarnos en medio de la acción como hombres o mujeres de convicción y certeza en nuestros propósitos. Si nuestro discípulo es atento, podrá ver actitudes que le ayuden a abrir su mente y conocer nuestro propósito. De alguna manera esa persona al descubrir, la visión que le impartimos como líderes, descubrirá su propio designio divino, o terrenal… quizás descubra que trabajaba de obrero de la construcción y de pronto puede darse cuenta que sería un excelente arquitecto y que nació para ello.

El propósito de la vida de las personas excede en mucho a los propios logros, incluyendo su felicidad y tranquilidad. Es mayor que una familia bien constituida, o a tener el mejor empleo en la compañía más importante de la ciudad. Es un error comenzar a buscar ese propósito en nosotros mismos, debemos comenzar por Dios. Aún en aquellos propósitos que parezcan tan lejanos a Dios mismo. Cada actividad que emprendemos tiene un propósito que tiene más que ver con un designio celestial que con un propósito humano. Por supuesto, que en nuestras decisiones, cuando no tomamos en cuenta para qué estamos o en dónde, solemos tomar decisiones que no ayudan a lograr los objetivos.

Hacernos preguntas como: ¿Qué quiero ser? ¿Qué debo hacer con mi vida? ¿Cómo quiero manejar esta empresa? No van a ayudar, porque nos enfocamos en nosotros mismos. Rick Warren desarrolla muy bien este tema en su libro ‘Una vida con propósito’. “Tener éxito y cumplir el propósito de tu vida son dos temas muy distintos. Podrías alcanzar todas tus metas y ser triunfador de acuerdo con los estándares del mundo, y aun así no saber la razón para la cual Dios te creó”.

Dice la Biblia: El Señor cumplirá en mí su propósito. Salmo 138:8. Cuando una persona puede entender que Dios cumplirá su propósito en ella, entiende cuál es el motivo para ser parte de un proyecto, que en apariencias no tiene nada que ver con el mundo espiritual. Hay un Dios que nos creó por un motivo y que le da profundo sentido o razón de ser a nuestras vidas. Encontrar ese sentido y propósito sólo se da cuando tomamos a Dios como punto de partida en nuestra búsqueda.

Por: Esteban Fernández. Director del Ministerio Latino de Bíblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Foto: Freepik / Jcompm (Foto usada bajo licencia Creative Commons)   

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