Mujeres inspiradoras a lo largo de la historia

por Jennifer Barreto

Desde tiempos bíblicos encontramos mujeres que fueron fieles a su vocación, enfrentaron pruebas y dieron un ejemplo de fe, valentía y amor inspirador. Conoce siete mujeres de la Biblia y siete de la historia reciente que dejaron huella y fueron fieles seguidoras de Cristo.


María: destacada por su humildad

María fue elegida por Dios para ser la madre de nuestro Salvador: Jesús. A pesar de ello, esta mujer nunca se enorgulleció ni hubo altivez en su corazón. Entonces dijo María: ―Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es su nombre! Lucas 1:46-49.

No cabe duda que la humildad de María, al entregarse por completo a Dios, es un acto fascinante y ejemplar que todas las mujeres deberían imitar.

Ana: mujer de oración y perseverancia

Ana no tuvo una vida fácil, siempre quiso hijos pero su esterilidad fue considerada como una especie de maldición en su época. A pesar de lo despreciada que fue, no se rindió y tampoco desistió de su anhelo de tener un hijo. La perseverancia de Ana fue premiada gracias a su oración continua llena de fe y esperanza.  Al día siguiente madrugaron y, después de adorar al Señor, volvieron a su casa en Ramá. Luego Elcaná se unió a su esposa Ana, y el Señor se acordó de ella. Ana concibió y, pasado un año, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, pues dijo: «Al Señor se lo pedí». 1 Samuel 1:19-20.  

Sara: de gran belleza espiritual

La esposa del patriarca Abraham tuvo el honor de ser la única mujer de la Biblia cuya edad de fallecimiento fue registrada (127 años). Dios había prometido a Abraham y Sara un hijo cuando ya eran viejos. A los 90 años, dio a luz a Isaac. El apóstol Pedro citó a Sara como ejemplo de mujer santa encomendada a Dios y poseedora de una belleza espiritual interior. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Ustedes son hijas de ella si hacen el bien y viven sin ningún temor. 1 Pedro 3:6. 

Miriam: experta en superar crisis

La vida de Moisés estuvo en riesgo cuando el faraón había determinado que cada egipcio tenía que matar a los niños que nacieran de judías, pero Miriam mostró una sabiduría grandiosa al poner al niño en una cesta en el río y convencer a la hija del faraón de entregar al niño a su propia madre, para que cuidara de él durante algún tiempo. Miriam se destacó por su sabia forma de lidiar ante las dificultades.

La prostituta Rahab: temerosa y reverente

La Biblia no esconde lo que era ella y tampoco el cambio que estaba ocurriendo en su corazón, gracias a ese temor que tenía por Dios. En el diálogo que tuvo con los espías de Israel que escondió en su casa con el objetivo de protegerlos, Rahab nos muestra una gran reverencia al Señor.

La mujer samaritana: misionera fervorosa 

La mujer samaritana, como todos saben, tuvo un gran encuentro con Jesús cerca de un pozo donde fue a buscar agua y le revela los errores que ella había cometido. Ella quedó tan impactada, que el fervor misionero se apoderó del corazón de esa mujer y llevó las palabras de Jesús a su pueblo, que no lo conocía: La mujer dejó su cántaro, volvió al pueblo y le decía a la gente: ―Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Cristo? Juan 4:28-29. 

La mujer de Proverbios 31: virtuosa y ejemplar

Los últimos versículos del libro de Proverbios son dedicados para exaltar el verdadero carácter de una mujer de Dios que se esfuerza por el cuidado de su familia, esposo e hijos; en la forma honesta y dedicada con la que trabaja; en el ejemplo que da al prójimo, en la forma sabia con la que vive su vida, etc.

Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará?  ¡Es más valiosa que las piedras preciosas! Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas. Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida. Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja con sus manos… Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y asigna tareas a sus criadas… Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor. Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio. Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba: «Muchas mujeres han realizado proezas, pero tú las superas a todas». Proverbios 31:10-13; 15; 25-29.  

Ann Hasseltine Judson: la misionera influyente

Nació en Bradford, Massachusetts, en 1789. Fue la primera persona que tradujo el Evangelio de Mateo al tailandés y realizó traducciones de fragmentos bíblicos al birmano. Ann fue una de las primeras misioneras estadounidenses. Se le conoce por su contribución a la iglesia de Birmania y, desde muy joven, mostró un notable interés hacia la compasión por aquellos que no habían sido alcanzados por el evangelio. Junto a su esposo Adoniram Judson, avivaron las misiones entre la comunidad bautista en Norteamérica, inspirando a otros a unirse a ellos y recorrer nuevos campos misioneros alrededor del mundo. Ann comunicó de manera clara la imperativa necesidad de proclamar el evangelio a los pueblos no alcanzados, motivando a muchos a participar activamente en la obra misionera. El 24 de octubre de 1826, murió en Kyaikkami, Myanmar (Birmania).

Marie Dentière: participó en la Reforma Protestante

Nació en 1495, en una familia de la nobleza de Tournai, antes ciudad que en aquel entonces pertenecía a Francia y ahora a Bélgica. Marie Dentière se desempeñó como teóloga, escritora y oradora. Su trabajo ayudó a establecer la Reforma protestante en Ginebra, Suiza a través de la asistencia a los necesitados, el apoyo a las congregaciones, la predicación en las calles, la divulgación de las ideas reformadas, el soporte a reformadores como Juan Calvino y Guillermo Farel.

La sólida formación académica que recibió en su juventud, luego su conversión al evangelio y su conocimiento de las Escrituras, fueron un importante elemento para defender con gran convicción las ideas de la Reforma. En sus escritos denotó que conocía las Escrituras y podía formular argumentos teológicos. Murió en Suiza en 1561.  

Susanna Wesley: perseverancia en la crianza

Susanna nació en Londres el 20 de enero de 1669, en el hogar de un clérigo llamado Samuel Annesley. Fue la madre y principal responsable de la educación espiritual de uno de los dúos más grandes de la historia de la iglesia: John y Charles Wesley. Probablemente esa es la razón por la que Susanna es más conocida. Se trata de los fundadores del movimiento metodista, quienes fueron figuras claves en el Gran Despertar de ese movimiento.

La sólida formación de Susanna en asuntos teológicos, bíblicos y doctrinales, también la llevó a ser una maestra natural para los niños de su iglesia e incluso para los adultos. De Susanna Wesley podemos aprender la importancia de la educación de calidad, la constancia, la disciplina, la guía espiritual, la paciencia y la perseverancia en la crianza. Susanna murió en julio de 1742 y fue enterrada en Londres.

Anne Steele: compositora de himnos

Nació en Broughton, Hampshire, en 1717. En la lista de aquellos compositores importantes figura indudablemente Anne Steele, también conocida por su seudónimo de Theodosia. Fue una escritora de himnos inglesa, cuyas composiciones ocupan un lugar muy importante en los himnarios bautistas históricos. Los himnos de se han encontrado en los himnarios de los últimos 120 años. Aunque pocos de ellos pueden ponerse en el primer rango de las composiciones literarias, son casi uniformemente simples en lenguaje, naturales y agradables en imágenes y llenos de genuino sentimiento cristiano.

Anne nunca se propuso convertirse en una autora exitosa. Ella escribía como parte de sus reflexiones personales, hasta que su padre-pastor comenzó a usar sus himnos en la iglesia que pastoreaba. Murió el 11 de noviembre de 1778.

katharina Von Bora: De monja a esposa del reformador Martín Lutero

Nació en 1499 al sur de Leipzig en Alemania. En 1515, con 16 años de edad, decidió ser monja. Años después se conoció con Martín Lutero, se enamoraron y aceptó el desafío y se casó con la monja fugitiva el 13 de junio de 1525.

El matrimonio con Lutero fue un paso social muy interesante para Katharina, que nació en una familia noble. El papel de esta mujer como esposa del famoso Reformador, madre de seis hijos biológicos y de varios huérfanos, se convirtió en un modelo para las esposas de pastores protestantes de esa época. Los reformadores establecieron firmemente el papel de la esposa como un ministerio muy importante con bases teológicas y bíblicas, y les dieron una nueva dignidad a las mujeres cristianas al incluir el trabajo de su hogar en el ministerio del evangelio.

Tras la muerte de Lutero en 1546, Katharina huyó a Torgau debido al brote de la Peste Negra, donde sufrió un accidente en su carroza y murió tres meses después, en 1552. En una ocasión Martín Lutero dijo: “No hay compañía, comunión ni relación mejor ni más encantadora, amigable y amorosa que la de un buen matrimonio”.  

Corrie ten Boom: La mujer que salvó judíos

Corrie ten Boom nació el 15 de abril de 1892 en la ciudad de Ámsterdam, en los Países Bajos. Fue escritora, relojera y activista cristiana. Durante la Segunda Guerra Mundial, esta mujer cristiana usó su casa como un refugio secreto para los judíos perseguidos por los nazis. Su inspiración no fue otra que su profunda fe en Cristo y, aún en los momentos más difíciles de su vida, no perdió esa inspiración. Corrie Ten Boom fue una mujer común, pero con una formación firme y a la vez sensible. Su testimonio nos reta a dejar de centrarnos en nuestro propios deseos y aspiraciones, y correr hacia el llamado del evangelio. Murió el 15 de abril de 1983 en California, EE. UU.

Susannah Spurgeon: La esposa del “príncipe de los predicadores”

Nació el 15 de enero de 1832 al sur de la Ciudad de Londres. En 1852, Susannah vio por primera vez al hombre que se convertiría en su esposo. Se trataba de un joven de tan solo 19 años llamado Charles Spurgeon. En 1854 se hicieron novios, y el 8 de enero de 1856 se casaron.

Al principio de su matrimonio, a Susannah le resultó difícil entender la naturaleza de su papel como la esposa del gran predicador. Charles y Susannah estuvieron casados por 36 años. El matrimonio fue una fuente de fortaleza y consuelo permanente tanto para Charles como para Susannah. Ambos sufrieron enfermedades y discapacidades periódicas, pero durante toda su vida se amaron profundamente y se entregaron el uno al otro, cada uno buscando el medio o las palabras para aligerarse la carga mutuamente. Susannah Spurgeon murió en 1903, 11 años después de la muerte de su esposo.

Por Jennifer Barreto – Jennifer.barreto@revistahyc.com

Artículos relacionados

Dejar comentario

Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?
¿Chatea con nosotros?