Haz esto mientras tengas vida

por Jennifer Barreto

Una de las festividades que ha traspasado fronteras es el “Thanksgiving” o Día de Acción de Gracias, que se celebró por primera vez en 1621 en Plymouth (actualmente Massachusetts, EE. UU.) entre los peregrinos ingleses y los indígenas de la  tribu de los wampanoag con el fin de agradecer a Dios, la abundancia de sus cosechas.


En Colombia, cada año más familias instauran esta fecha en sus hogares porque consideran importante agradecer juntos antes de que finalice el año en curso. “Por ejemplo en mi casa, pensamos en un menú y cada integrante pone algún ingrediente o trae algo preparado. Ponemos la mesa, la adornamos y antes de sentarnos a cenar, cada uno dice un motivo por el cual agradece a Dios. Luego comemos delicioso, oramos juntos y nos damos cuenta de que hacer esta actividad es de gran bendición”, cuenta Paula García a la revista Hechos&Crónicas.

En medio de la incertidumbre

A muchos les puede parecer raro agradecer en medio de una situación donde no sabe con certeza que pasará, pero fijémonos en este ejemplo: María agradeció cuando supo que estaba embarazada. A pesar de ese evento sobrenatural en el que quedó encinta sin estar casada, nadie la acusó, la sentenció a muerte o la abandonaron. La madre de Jesús lo que hizo componer un cántico de gratitud a Dios gracias por su favor, su cuidado y por haber encontrado gracia en ella.

Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es su nombre! Lucas 1:46-49.

Aunque no tengas ganas de hacerlo…

Cuando sientes que Dios está supuestamente distante, dejas de orar, no lo buscas y te marchitas poco a poco. Crees que la “única” salida pareciera ser el llanto y el enojo, pero no es así. Aunque no lo creas, Jesús está tan cerca, que solo desea que vayas a sus brazos y des gracias. Este Salmo es un gran ejemplo.

¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro? Considera y respóndeme, oh SEÑOR, Dios mío; ilumina mis ojos, no sea que duerma el sueño de la muerte; no sea que mi enemigo diga: Lo he vencido; y mis adversarios se regocijen cuando yo sea sacudido. Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación. Cantaré al SEÑOR, porque me ha colmado de bienes. Salmo 13:1,3-6.

¿Te diste cuenta de que es otro cántico?

Cuando sucede algo importante

¿Recuerdas la historia que narra el libro de Éxodo cuando se abrió el mar Rojo? Dios con su poderío, permitió que el ejército del faraón se ahogara bajo las olas, y los israelitas, asombrados cruzaron el mar perfectamente secos y a salvos. El cruce de esas aguas significó ser libres de esclavitud. ¿Y qué hizo Moisés? Dio un canto de gratitud por la victoria que acaba de acontecer.

Cuando suceda algo significativo en tu vida, canta y alaba a Dios por su bendición.

En medio del lamento

¿Estás pasando por un dolor o una pena? El libro de Salmos nos enseña en repetidas ocasiones a dar gracias aún en tiempos de duelo y tristeza. El agradecimiento es un antídoto para la ansiedad, y la depresión. La gratitud nos aleja del dolor y del lamento.

Un claro ejemplo de esto es Job cuando en medio del dolor de haber perdido todo llora diciendo: «Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!». Job 1:21.

Recordemos siempre que a pesar de la circunstancia, Dios cambia nuestro lamento en baile.

Cuando estés con los demás

Al inicio de las cartas que escribió el apóstol Pablo después de la resurrección de Jesús, expresó lo que siente por la gente en Romanos 1:8 donde escribe: En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos ustedes, pues en el mundo entero se habla bien de su fe. De la misma manera, en 1 Corintios 1:4 Pablo vuelve y dice: Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, pues en Cristo Jesús, él les ha dado su gracia.

Sarah M. Wells, autora del libro The Family Bible Devotional: Stories from the Bible to Help Kids and Parents Engage and Love Scripture dice que “hay algo especial, trascendente al expresar tu gratitud por la vida de otras personas, no solo el darles las gracias, sino estar genuinamente agradecidos por su presencia en tu vida.

Esto ayuda a elevar el autoestima de otras personas y los hace saber que son vistos, aprobados y amados de la misma forma en la que Jesús nos ve.

En medio de la presencia de Dios

Cuando hacemos el devocional, cuando vamos a la iglesia, cuando oramos o, sencillamente en esos momentos especiales de intimidad con Dios, debemos aprovechar para agradecer Dios por su presencia en nuestras vidas y alabarlo por lo Él es.

Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza. ¡Denle gracias, alaben su nombre! Porque el Señor es bueno, su gran amor perdura para siempre y su fidelidad permanece por todas las generaciones. Salmo 100:4-5.

Recuerda que hay mil motivos para agradecer, hazlo mientras tengas vida. La gratitud suaviza el corazón, lo hace sensible al fruto del Espíritu Santo, mejora la salud y llena la vida de alegría.

Por Jennifer Barreto /jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Fuu J – Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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