Halloween ¿Una fiesta inocente?

Por Jennifer Barreto

¿Qué opinan algunos pastores sobre el Halloween? ¿Qué tan inocente es esta fiesta? ¿Qué pasa si me disfrazo? Los pastores: Darío Silva-Silva, Lucas Leys y Andrés Spyker, resuelven estas y otras preguntas.

¿Qué es Halloween y qué significa?

Darío Silva-Silva: Halloween, palabra derivada de la expresión en inglés All Hallow’s Eve (es decir, la Víspera del Día de los Santos, que viene a ser el 31 de octubre), es una celebración pagana que surgió de una festividad celta que se celebraba en la antigüedad, llamada Samhain. Vino a ser importada por algunas culturas latinoamericanas, y ahora se usa con el eufemismo del “Día de los niños”.

Lucas Leys: En estas celebraciones se llevaban a cabo, además, otras actividades como adivinación, predicciones sobre el futuro, invocación de hadas, brujería, y encantamiento. También los Druidas encendían inmensas fogatas sagradas en las que se quemaban cosechas y animales y se les decía a las personas que los demonios visitarían sus casas, y que si no los complacían dándoles algo, ellos les harían cosas malas. ¿Te suena «Trick or treat»? Quiere decir: «dame algo delicioso de comer o te hago un truco o encantamiento».

¿Cuál es el trasfondo espiritual y bíblico?

Darío Silva-Silva: Debemos entender que hay un mundo natural y un mundo sobrenatural. Que todo lo que ocurre en este mundo natural depende de lo que ocurre en el sobrenatural y que esos dos mundos, tienen dos reinos: un reino de luz y un reino de tinieblas que se encuentran enfrentados, por eso vemos que los demonios aprovechan circunstancias como “el famoso “Día de las brujas” para hacer de las suyas. Se han hecho prácticas de satanismo, sacrificios infantiles, y todo lo que tiene que ver con el inframundo ocultista, con motivo de estas “festividades”.

Lucas Leys: La Biblia nos da un consejo claro que puede aplicarse al caso de Halloween: Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia. Así que no se hagan cómplices de ellos. Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad) y comprueben lo que agrada al Señor. No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas. Efesios 5:6-12.

¿Podría decirse que hoy puede considerarse como una fiesta inocente?

Lucas Leys: No lo creo, porque hay demasiadas similitudes entre lo que se hace hoy y su origen pagano. Estaríamos celebrando la muerte, y nosotros debemos celebrar al Dios de Vida. Los cristianos debemos entender que no podemos negociar con los espíritus. No es ni bueno, ni prudente, ni recomendable.

Darío Silva-Silva: Hemos visto últimamente como la infancia está siendo sometida a un ataque tremendo de parte de las tinieblas, que abren las ventanas extrasensoriales del hombre hacia el mundo de las tinieblas. Debemos tener cuidado con eso. Entonces, un cristiano no puede celebrar Halloween, ¿verdad?

Lucas Leys: Me da un poco de risa porque obviamente de poder, puede; pero tenemos la recomendación del apóstol Pablo que dice: todo me es lícito pero no todo me conviene. Y quizá el problema está en la palabra “celebrar”… Celebrar es destacar lo bueno, dar la bienvenida, aplaudir; y obviamente no podemos aplaudir algo que es negativo y que esclaviza al ser humano. Lo que celebramos es la vida, la luz a Jesús, la libertad que tenemos en la verdad. Entonces NO HAY NINGUNA RAZÓN INTELIGENTE para que los cristianos celebremos Halloween.

¿Y qué decir del Día de los Niños?

Darío Silva-Silva: Esta es la contrarréplica cristiana de la costumbre celta. Los protestantes, especialmente en Estados Unidos y en otros países del norte, idearon llamarla Día de los Niños para contrarrestar lo que los demonios y sus agentes en la tierra quieren hacer con la infancia.

Andrés Spyker: Y ahora preguntarás: ¿qué hago si mis hijos quieren disfrazarse y pedir dulces? Yo te respondo: ¿Dónde dice en la Biblia no te disfraces ni pidas dulces? Cuando yo era niño, mi mamá me vistió de pirata y a mi hermana de princesa. Creo que disfrazarse de espíritus, de muerte, raya en la línea entre convicción y obediencia. Yo no lo haría, pero no puedo poner mi convicción sobre la tuya.

Lucas Leys: Otra pregunta común que me hacen es: ¿Y qué hay si yo no creo en nada de todo eso, y no hago nada «satánico», sino que simplemente me disfrazo ese día para divertirme con mis amigos? Yo te recomendaría manejar eso con mucho cuidado y cuidar que no quepa la más mínima posibilidad de que alguien piense que estás celebrando lo mismo que Halloween. Tal vez puedas organizar una alternativa junto a tu grupo de jóvenes de la iglesia.

Obviamente el problema no son los disfraces (aunque si se disfrazan, tengan cuidado qué es lo que destacan, ya que por ejemplo los disfraces sensuales o los horrorosos no creo que sean apropiados para que sean una «alternativa»). Aprovecha para destacar lo contrario de lo que el mundo celebra.

¿Si yo no creo en el Halloween pero quiero disfrazarme el 31 está bien?

Lucas Leys: Lo mejor es buscar en oración la guía del Señor y tomar la mejor decisión. Los líderes cristianos no estamos para decir qué deben y qué no hacer, estamos para llevarlos a la verdad, darles herramientas y que ellos tomen las mejores decisiones.

Y si ese día golpean en mi casa para que reparta dulces, ¿qué hago?

Andrés Spyker: ¿Dónde entra esto: en obediencia, en convicción o en compasión? ¡En compasión! Mateo 5:42 dice: Al que te pida, dale… Yo creo que entra dentro de compasión, porque entonces llegará el niño a su casa y dirá: “Mira papi, allá en esa casa, no me dieron dulces, son cristianos y me regañaron”.

O puede decir: “hay que ir a esa casa, son cristianos y dan los mejores dulces del mundo”.  Ojo, si tu convicción no te lo permite, está bien, no lo hagas, pero no trates mal a gente.

Lucas Leys: Mi recomendación para padres, hijos, pastores y líderes es que celebremos el Día de la Reforma, justamente es el 31 de octubre. Hace más de 500 años Martín Lutero clavó sus 95 tesis dejando en claro el sacrificio de Jesús, que no es necesario pagar indulgencias para acercarnos a Dios, que no tenemos que hacer sacrificios aquí en la tierra. Celebremos la libertad que tenemos en Cristo, juguemos y hagamos fiesta sin ningún problema. Hagamos reuniones de adoración, celebremos la luz porque esta echa fuera la oscuridad.

Andrés Spyker: Aprovecha ese momento para compartir de Jesús.

Darío Silva-Silva: Celebremos a Jesús, celebremos la Palabra de Dios. Recordemos que la Biblia es el libro esencialista y solucionista por excelencia.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Daniel Lincoln – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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1 comentario

Edgar Macías Mateus 20 de octubre de 2022 - 12:22

Tenga un feliz día señora Jennifer Barreto.
Su artículo me ha fascinado , es una manera muy sencilla de explicarle a un joven el peligro de participar de esa fiesta pagana. Bendiciones en su labor y continúen declarando las verdades Bíblicas con valor.

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