9 Días para hablar de Jesús

Por Revista Hechos&Crónicas

Una de las prácticas más comunes en Navidad es la novena, costumbre católica, muy usual en Colombia, Venezuela y Ecuador. Se trata de una oración rezada durante nueve días en la época previa a la Navidad (época de aguinaldos). ¿Qué tal si le damos la vuelta a esta tradición y usamos estos nueve días para hablar de Jesús? Hagamos algo diferente, llamémosla una “novena no novena”, y que sea la mejor excusa para evangelizar y llevar a cabo la Gran Comisión.

¿Qué se vale en estos días?

  • Se vale estar en familia, con amigos y las personas que quieras.
  • Se vale orar (hablar con Dios) en vez de rezar.
  • Se vale leer la Biblia en vez de un librito de novenas.
  • Se vale hacer una corta reflexión. (Qué dice, qué significa y qué aplicación tiene para nuestra vida).
  • Se vale cantar villancicos cristianos y también alabanzas.
  • Se vale compartir buñuelos, natilla, pastelitos, galletas, arroz con leche, etc. ¡Es Navidad!
  • Se vale que al final, aquellos que no conocen de Jesús, hagan la oración de fe.
  • Se vale que reflexionemos alrededor del nacimiento de Jesús como Salvador de nuestra vida.

¿Cómo iniciar?

Primero que todo espera a que lleguen tus invitados, hazlos sentir cómodos y pon algunas galleticas para agasajarlos. Puedes poner villancicos cristianos de fondo y hacer que el ambiente se vaya preparando para lo importante: hablar de Jesús. Cuando sea el momento inicia:

  1. Saluda a tus invitados y expresa lo feliz que te sientes de tenerlos en casa.
  2. Pregunta si alguien tiene una petición especial o una acción de gracias.
  3. Preside una oración y pide a Dios por aquellas peticiones de tus invitados.
  4. Entonen un villancico conocido. Por ejemplo: Noche de paz, El tamborilero; o si quieres, alguno cristiano. También pueden cantar juntos una alabanza.
  5. Haz la lectura bíblica relacionada para cada día, desde el día uno al nueve.
  6. Recuerda que tú eres el que preside esta “novena no novena”, así que prepara una pequeña reflexión sobre el texto que leerás.
  7. Abre un espacio para que tus invitados participen y compartan sus apreciaciones.
  8. Entonen una alabanza, coro o himno para cerrar. Escoge uno que tal vez se sepan los niños así hay más unidad.
  9. Finalmente, eleven una oración de agradeciendo a Dios por tener la oportunidad de reunirse alrededor de un espacio para reflexionar sobre la obra de Salvación a través del nacimiento de Jesús el Señor.

Lecturas bíblicas diarias

Recuerda que cada día tiene una lectura Bíblica central. Repásala con tiempo, anota lo importante, ten presente que este es un gancho importante de evangelización. Toma dos o tres puntos principales para resaltar. Y una recomendación importante: si van a asistir niños, trata de ilustrar todo, de manera que puedan comprender no sólo la lectura de las Escrituras sino de la reflexión.

Consejo final: Deja a un lado la pena y el miedo. Dios estará contigo guiando este tiempo tan especial. Recuerda que Él siempre hace su obra. Así nos lo ha mandado el Señor.

Día 1: El plan perfecto de Jesús

Lectura bíblica: Lucas 1:26-38.

A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María.

El ángel se acercó a ella y le dijo: —¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo.

Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo.

—No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin.

—¿Cómo podrá suceder esto —le preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen?

—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios. También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. Porque para Dios no hay nada imposible.

—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—.

Que él haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel la dejó.

Reflexionemos

  • Dios tuvo desde la eternidad un plan perfecto para traernos Salvación.
  • Dios escogió a María, una mujer creyente y fiel a Él para que fuera la madre terrenal de Su Hijo Jesús.
  • Dios envió a Su Hijo Jesús porque nos ama y desea para nosotros lo mejor siempre.

Día 2: Nació el Salvador

Lectura bíblica: Mateo 1:18-25.

El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así: Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero, antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu Santo. Como José, su esposo, era un hombre justo y no quería exponerla a vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto.

Pero, cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»). Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa. Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús.

Reflexionemos

  • Jesús es el Salvador y trajo perdón de pecados a todos nosotros.
  • Jesús se convirtió en luz en medio de la oscuridad
  • Tanto José como María fueron obedientes al mandato de Dios. La obediencia al Señor es uno de los principios que debemos asumir en la vida cristiana diaria.

Día 3: Promesa cumplida

Lectura bíblica: Isaías 11:1-11.

Del tronco de Isaí brotará un retoño; un vástago nacerá de sus raíces. El Espíritu del Señor reposará sobre él: espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Señor.

Él se deleitará en el temor del Señor; no juzgará según las apariencias, ni decidirá por lo que oiga decir, sino que juzgará con justicia a los desvalidos, y dará un fallo justo en favor de los pobres de la tierra. Destruirá la tierra con la vara de su boca; matará al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será el cinto de sus lomos y la fidelidad el ceñidor de su cintura.

El lobo vivirá con el cordero el leopardo se echará con el cabrito, y juntos andarán el ternero y el cachorro de león, y un niño pequeño los guiará.

La vaca pastará con la osa, sus crías se echarán juntas, y el león comerá paja como el buey. Jugará el niño de pecho junto a la cueva de la cobra, y el recién destetado meterá la mano en el nido de la víbora. No harán ningún daño ni estrago en todo mi monte santo, porque rebosará la tierra con el conocimiento del Señor como rebosa el mar con las aguas.

En aquel día se alzará la raíz de Isaí como estandarte de los pueblos; hacia él correrán las naciones, y glorioso será el lugar donde repose. En aquel día el Señor volverá a extender su mano para recuperar al remanente de su pueblo, a los que hayan quedado en Asiria, en Egipto, Patros y Cus; en Elam, Sinar y Jamat, y en las regiones más remotas.

Reflexionemos

  • El nacimiento de Jesús tenía como propósito que el pueblo se volviera a Dios, y caminara en sus enseñanzas.
  • Su nacimiento dio al mundo un ejemplo de fidelidad a Dios que tanto necesitamos en este tiempo.
  • El nacimiento del Señor Jesús es el cumplimiento de una promesa de Dios a la humanidad, y el anticipo de que estaremos con Él por la eternidad.

Día 4: Es tiempo de cumplir sus mandamientos

Lectura bíblica: Apocalipsis 22:12-17.  

« ¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.

»Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad. Pero afuera se quedarán los perros, los que practican las artes mágicas, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira.

»Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas que conciernen a las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, la brillante estrella de la mañana».

El Espíritu y la novia dicen: «¡Ven!»; y el que escuche diga: «¡Ven!» El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida.

Reflexionemos

  • Dios recompensa a los que son fieles a Él.
  • Dios bendice y prospera a quienes cumplen sus mandamientos.
  • Dios da vida a quienes viven conforme a Su voluntad.

Día 5: Gloria a Dios en las alturas

Lectura bíblica: Lucas 2:8-14.

En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar sus rebaños. Sucedió que un ángel del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y se llenaron de temor. Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy les ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre».

De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad».

Reflexionemos

  • Dios anunció el nacimiento del Salvador a unos humildes pastores.
  • Dios ama la humildad de sus hijos y escoge entre los más sencillos del pueblo para traer bendiciones.
  • Dios se glorificó con el nacimiento del Señor Jesús. Hubo fiesta en los cielos.

Día 6: Jesús nos llena de gozo

Lectura bíblica: Lucas 2:15-20.

Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vamos a Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos ha dado a conocer».  Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón y meditaba acerca de ellas.

Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho.

Reflexionemos

  • Los pastores sintieron gozo de encontrar el lugar donde había nacido el Salvador. Es evidente que ellos también esperaban la salvación para Israel y el mundo.
  • Los pastores comprobaron que aquel nacimiento de un niño era obra del Dios altísimo.
  • Los pastores glorificaron a Dios por el nacimiento del Señor Jesús.

Día 7: Una nueva esperanza

Lectura bíblica: Lucas 1: 46-55.

Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí.

¡Santo es su nombre!

De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes.

A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías. Acudió en ayuda de su siervo Israel y, cumpliendo su promesa a nuestros padres, mostró su misericordia a Abraham y a su descendencia para siempre».

Reflexionemos

  • Dios resalta que son bienaventurados (dichosos) los que creen y esperan en sus promesas.
  • Dios trajo al mundo grandes cambios y bendiciones mediante el nacimiento de Su Hijo Jesús.
  • Dios brindó a la humanidad una nueva esperanza mediante el nacimiento de Su Hijo Jesús.

Día 8: Él merece nuestra adoración

Lectura bíblica: Mateo 2:1-12.

Después de que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente.

—¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —preguntaron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo. Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Así que convocó de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

—En Belén de Judea —le respondieron—, porque esto es lo que ha escrito el profeta:

»“Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá; porque de ti saldrá un príncipe que será el pastor de mi pueblo Israel”».

Luego Herodes llamó en secreto a los sabios y se enteró por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Los envió a Belén y les dijo:

—Vayan e infórmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y lo adore.  Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de alegría. Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra. Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Reflexionemos

  • Un rey que no entendía cuál era el propósito de Dios con el nacimiento del Señor Jesús, quería atentar contra su vida.
  • Dios guardó la vida del Señor Jesús porque Él cumple no solamente sus promesas sino que quiere que todos seamos salvos.
  • Desde muy lejos vinieron los sabios de oriente para rendir adoración al Señor Jesús.

Día 9: El regalo de Navidad se llama Jesús

Lectura bíblica: Lucas 2:1-7.

Por aquellos días Augusto César decretó que se levantara un censo en todo el Imperio romano. (Este primer censo se efectuó cuando Cirenio gobernaba en Siria). Así que iban todos a inscribirse, cada cual a su propio pueblo.

También José, que era descendiente del rey David, subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a Judea. Fue a Belén, la Ciudad de David, para inscribirse junto con María su esposa. Ella se encontraba encinta y, mientras estaban allí, se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada.

Reflexionemos

  • El Señor Jesús nació en el humilde pesebre porque no había lugar para él en toda Belén.
  • Las familias debemos abrirle un lugar privilegiado al Señor Jesús en cada hogar.
  • Cuando el Señor Jesús ocupa el primer lugar en las familias, trae bendiciones.

¿Por qué debemos reflexionar alrededor del nacimiento de Jesús, nuestro Señor?

Piensa por un instante en diciembre nos ocupamos de tantas cosas que si algo olvidamos con frecuencia es que Jesús vino al mundo a traernos salvación y vida eterna. En esta Navidad aprovechemos para estar en familia y meditar lo que dice la Palabra sobre la importancia del nacimiento de Jesús para nuestra vida. También aprovechemos para invitar a otros a que se lleven el mejor regalo de la vida: Jesús.

Oración de fe

Nota: En este último día, pregunta quién quiere recibir a Jesús como su Señor y Salvador personal. Invítalos a ponerse de pie y diles que repitan juntos la oración de fe: “Señor Jesucristo, yo confieso con mi boca y creo en mi corazón, que tú eres el hijo de Dios, que te hiciste hombre por mí, moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de los muertos.

Y aunque he pecado de muchas maneras, yo confieso y creo que tu bendita sangre, me limpia completamente de todos mis pecados. Mi pasado no existe más, porque tú haces de mí una nueva criatura. Abro mi corazón y te recibo ahora mismo como mi Señor y mi salvador. En tu santo nombre Jesús. Amén y amén”. Aprovecha para invitarlos a la iglesia, es necesario que se conecten y experimenten a Jesús en sus vidas.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Gareth Harper – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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