Un buen líder mira constantemente en toda dirección: arriba, abajo y a los costados.
Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos. Lucas 22:32.
Hermanos les pedimos que sean considerados con los que trabajan en el Señor, arduamente entre ustedes y los guían y amonestan en el Señor. Ténganlos en alta estima y anímenlos por el trabajo que hacen. Vivan en paz unos con otros. Hermanos, también les rogamos que amonesten a los holgazanes, que estimulen a los desanimados, que ayuden a los débiles, que sean pacientes con todos, asegúrense de que nadie pague mal con mal, más bien, esfuércense por hacer el bien, no sólo entre ustedes, sino a todos, estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación porque ésa es la voluntad para ustedes en Cristo Jesús, no apaguen el espíritu, no desprecien las profecías, sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno y eviten toda clase de mal. 1 Tesalonicenses 5:12-22.
Uno de los peligros más grandes del liderazgo es no saber dar cuentas. Los líderes caen cuando creen que sobre ellos solamente está Dios. Pero Dios no trabaja de esa manera, Él trabaja con gente que nos mira a los ojos y dice: “¿Qué estás haciendo de tu vida?”. Estar en autoridad significa dar cuentas. Estar sujeto a alguien más.
Como líder, tienes la responsabilidad de darles cuentas a tus superiores. Pablo dice: “Sean considerados, ténganlos en alta estima y anímenlos por el trabajo que hacen”. Dios te llama a que seas leal, a que seas fiel, a que seas comprometido y a que honres a tus superiores.
¿Qué quiere decir esto? Cuando yo crezca no me debo olvidar de quienes me hicieron crecer. Cuando las cosas te empiecen a salir bien, acuérdate del que está arriba, de quien fue tu padre espiritual, aquel que sembró la semilla. No te puede ir bien si a quienes te plantaron en el camino les está yendo mal, estarías fuera de la cobertura y fuera de la voluntad de Dios.
Después de mirar hacia arriba, el líder debe mirar hacia el costado. ¿Quieren armonía? Vivan en paz unos con otros. Con el equipo de trabajo, pares y colegas, debemos tener respeto, honestidad y compañerismo. Mike Murdock dice: “Las palabras no son baratas, tienen un peso, pensad bien lo que vas a decir”, El silencio nunca puede ser malinterpretado.
Y luego sí, el líder debe mirar hacia abajo. Amonesten a los holgazanes, que estimulen a los desanimados, que ayuden a los débiles, que sean pacientes con todos, asegúrense de que nadie pague mal con mal, más bien, esfuércense por hacer el bien.
Si tienes holgazanes y no los estás amonestando, estás pagándole mal a los que están trabajando bien. El líder no tiene que quedar bien con todo el mundo, el líder tiene que hacer lo que Dios le manda a hacer. Si queremos llevar la Iglesia a un nivel donde sea conocida por lo alto, por lo relevante, por lo desafiante para esta sociedad, tenemos que trabajar. Debemos ser disciplinados y estar sanos, evitando toda clase de mal, incluso la arrogancia, recordando siempre que nos va bien porque contamos con el favor de Dios.

