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El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno para acercarlos a ti. Salmo 32:8-9.
Es importante el Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno para acercarlos a ti. Salmo 32:8-9.
Cuando piensa en sentido común, ¿qué le viene a la mente?
Según el Doctor Carlos Williamson Benaprés, rector de la Universidad de San Sebastián: “Son dos palabras enraizadas en el lenguaje cotidiano, que solíamos utilizar a diario para juzgar una situación que a todas luces parecía anómala, irracional, engañosa por contraponerse al buen juicio y a la sensatez… Es todo conocimiento elaborado, cuyo origen es estrictamente racional y es “común” a todos los seres humanos. Este conocimiento primordial, parece ser connatural al individuo y por eso mismo es verdadero, por más que después esté expuesto a deformaciones”.
Temas preferidos del sentido común
Desde el punto de vista del doctor Juan Gerardo Garza Treviño, director del Centro de Valores Éticos del Tecnológico de Monterrey: “El lenguaje común o coloquial nos recuerda que el sentido común es el menos común de los sentidos. Tal vez para dejar claro que es un atributo, que no lo encontramos con frecuencia y que a pesar de ello, es no sólo deseable sino necesario en todo ser humano y que se encuentra en:
- La vida observada desde el punto de vista de su origen y de las sucesivas fases de crecimiento y madurez.
- De las situaciones más comunes en que se encuentra y de las múltiples actividades que desarrolla tales como: nacer y crecer, vivir en familia, ser estudiante, cuidar de la salud y enfermar, comer y beber, hablar y callar, participar de la condición humana al vivir en sociedad, trabajar en un oficio o profesión, enamorarse y formar un hogar, practicar la religión, sufrir las miserias humanas, envejecer y, por último morir”.
Interrelación natural y divina
El sentido común y la sabiduría de Dios, necesitan interactuar en cada paso o determinación que se va a tomar, ya que en efecto, son complementarias, en el primer caso, porque es una capacidad humana natural, Albert Einstein lo describió como: “El conjunto de prejuicios adquiridos antes de los dieciocho años. Esta definición implica que está fuertemente influenciado por las creencias, experiencias y normas sociales aprendidas durante la infancia y la adolescencia, y puede no ser una guía confiable para la verdad o la comprensión de fenómenos complejos. Sugería que no es una herramienta objetiva para juzgar la realidad, sino más bien un producto de nuestra educación y socialización temprana. Puede ser útil en la vida cotidiana, pero no es una base sólida para el pensamiento científico o la reflexión crítica”.
En el segundo caso, desde la perspectiva bíblica, la sabiduría de Dios, va más allá de la simple lógica humana; es discernimiento divino, aplicado a diferentes situaciones cotidianas. No se trata solo de tomar decisiones racionales, sino de actuar con sabiduría en cada aspecto de la vida: “La sabiduría es preferible, ciertamente, al conocimiento, pero mejor aún es el conocimiento acompañado de la sabiduría, que es una puerta del cielo; porque, al fin y al cabo, El comienzo de la sabiduría es el temor del SEÑOR; conocer al Santo es tener entendimiento. (Proverbios 9:10ª) La puerta de la sabiduría tiene una clave sencilla para abrirse: el temor de Dios, bastante escaso en la gente de nuestra centuria, guiada por un conocimiento científico y tecnológico muy avanzado, solo comparable en sus dimensiones a la colosal ignorancia que exhibe con relación a los asuntos espirituales”, afirma el pastor Darío Silva-Silva.
Es incesante comunión con Dios
Esta vinculación, se ejemplifica admirablemente, en la vida del rey Salomón, conocido como uno de los hombres más sabios que ha existido. Al principio de su reinado le pidió sabiduría a Dios para gobernar el pueblo de Israel: Yo te ruego que des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo? 1 Reyes 3:9, en la administración de su reino, la aplicó a cabalidad, en el famoso caso de las dos mujeres que se presentaron ante él, disputándose la maternidad de un bebé.1 Reyes 3:16-28).
Un rasgo extraordinario del Señor Jesús, fue su disposición, constancia, humildad y obediencia a la dirección divina, (Lucas 5:15-16; 22:39-46), en todos los detalles de su acontecer diario. Un destacado ejemplo de la práctica en la guía del Espíritu de Dios y del sentido común en su vida y ministerio, era en el uso de parábolas para enseñar con historias simples, fáciles de comprender, que reflejaban la vida cotidiana y las experiencias comunes de la gente, motivaban a la reflexión, podían aplicar los principios a sus propias vidas y situaciones, no solo hablaba sobre lo espiritual, sino que también se basaba en la experiencia humana, a menudo, reflejaban las dificultades, los desafíos y las alegrías de la cotidianidad.









