El pasado domingo 2 de agosto, Bogotá se convirtió en el epicentro de la música góspel latinoamericana.
Miles de personas se reunieron en la Plazoleta de Eventos del Parque Simón Bolívar para vivir una jornada marcada por la unidad, la alegría y la fe, en el marco del Festival de Verano 2026.
La celebración inició con la Gran Marcha para Jesús 2026, que partió desde la Biblioteca Virgilio Barco y avanzó hacia el parque entre cantos, oraciones y mensajes de reconciliación. El ambiente espiritual se iba preparando para vivir el Bogotá Góspel, un espacio donde se reencuentran las generaciones a través de la música cristiana.

Las agrupaciones bogotanas Rapha, Diana Paipa y Vasija de Barro abrieron el escenario principal. Luego, artistas internacionales hicieron vibrar y alabar a los asistentes: el dominicano Cales Louima aportó frescura caribeña; la legendaria banda argentina Rescate desató la emoción con sus clásicos; Miel San Marcos, desde Guatemala, unió al público en un coro multitudinario de adoración; y Alex Zurdo, de Puerto Rico, cerró con su sello urbano y el mensaje de Jesús.
Bogotá Góspel 2026 se vivió como una experiencia para unir familias y clamar por Colombia. Pastores y líderes de diferentes iglesias compartieron un mismo espacio para cantar y celebrar un mensaje de esperanza que sigue siendo necesario para la ciudad. Con un montaje de gran formato, pantallas gigantes y sonido profesional, el festival reafirmó su lugar como uno de los encuentros de música cristiana más importantes de América Latina. Por eso muchos llaman a Bogotá, la capital mundial del góspel.
En el vídeo, el cantante dominicano Cales Louima durante el Bogotá Góspel 2026:
