¡Que no sea un día más!

por Revista Hechos&Crónicas
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Sale el sol, se pone el sol, y afanoso vuelve a su punto de origen para de allí volver a salir. Eclesiastés 1:5.


Sale el sol… escribe el sabio rey Salomón. En el oriente rompiendo la oscuridad, se divisa un nuevo amanecer, con sus radiantes destellos y bellos colores, extendiéndose por todo el cielo azul, anunciando el comienzo de un nuevo día. ¿Cómo será? Ordinario o extraordinario, según decidas cómo vivirlo.

La BBC NEWS Mundo, en su crónica: ¿Cuál es el secreto de un amanecer perfecto?, describe, “Cómo en tan sólo ocho minutos, los primeros rayos de sol alcanzan el horizonte viajando a 300.000 kilómetros por segundo. Un verdadero espectáculo visual.

El amanecer marca el comienzo del día de millones de personas alrededor del mundo. Aquellos que tienen la suerte de encontrarse en la Estación Espacial Internacional, pueden disfrutar de la salida del sol cada 92 minutos. Eso suma un total de 15 amaneceres al día”.

Lo que tienes ¿Lo das por sentado?

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), dar por sentado es: “Dar algo por cierto o seguro de antemano”. La Merriam-Bester, la  Editorial de Diccionarios más antigua de Estados Unidos, lo define como: valorar (algo o alguien) demasiado a la ligera, no notar o apreciar adecuadamente a alguien o algo que debería ser valorado”.

Con los afanes y el trajín diario, se ha venido perdiendo la capacidad de asombro y la admiración por la belleza de un nuevo amanecer, las tareas diarias se repiten y repiten y por esa misma rutina, se tiende a dar por sentado, que el tener cada día un techo, salud, comida, agua potable, electricidad, transporte, trabajo etc., es normal o se merece, pero no es así y es el mismo apóstol Pablo, quien nos lo recuerda cuando pregunta: ¿Quién te distingue de los demás?

¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué presumes como si no te lo hubieran dado? 1 Corintios 4:7.

Pautas sugeridas para disfrutar un día más

1 – No olvides que la Persona más importante es Dios, por lo tanto, debes estar conectado todo el tiempo directamente con Él:

  • Aparta un tiempo habitual para orar y sintonizarte con el Padre, como lo hacía el Señor. Lucas 5:16.
  • Dale gracias por todo lo que te da. 1 Tesalonicenses 5:18.
  • Recuerda en cada paso que das, sus milagros. Salmo 78:52-53.
  • Medita en su Palabra durante el día. Josué 1:8-13.
  • Disfruta de los buenos y malos tiempos, porque todo proviene de Él. Eclesiastés 7:14.
  • Glorifícalo por todo. Corintios 10:31.
  • Colocate la armadura de Dios y prepárate para la batalla. Efesios 6:14-17.
  • No olvides que te basta solo con Su gracia. Corintios 12:9.

2 – Haz que sea un día productivo al máximo:

  • Administra bien lo que Dios te ha dado y haz buen uso de los recursos. Mateo 25:21.
  • Sé diligente en todo. Romanos 12:11.
  • Busca la oportunidad de hacer el bien y compartir lo que Dios te ha dado. Hebreos 13:16.
  • No dejes pasar un solo día sin servir, sigue el ejemplo del Señor Jesús. Lucas 22:27.

Disfruta del día y alaba a Dios

Si estás estresado, cansado, ansioso y te queda algún espacio, haz ejercicio, disfruta del aire libre, deleitate tomando un café junto con las que personas que compartes el día a día, alégrate de estar vivo y con salud, con tu buena actitud anima el día de otros y aprovecha el día al máximo realizando bien cada una de tus tareas.

Deléitate en el Señor, alabalo y cántale, ya que, es bueno, porque: “De modo primario, la alabanza es el acto de glorificar a Dios, ensalzarlo y bendecirlo, especialmente a través de la música, los himnos y cánticos, etc. Pero más profundamente, es una llave del reino de los cielos que abre la puerta a la felicidad humana”. Pastor Darío Silva-Silva.

He aquí, un ejemplo de alabanza:

“Prefiero aprovechar todo este tiempito

Porque estoy acostumbrado

Que mañana amaneceré.

Pero, qué bueno que tengo un día más

Para adorarte.

Qué bueno que tengo un día más

Para agradecerte.

Qué bueno que tengo un día más.

No tengo tiempo de quejarme.

Qué bueno que tengo un día más

para entregarme sin reserva”.

Daniel Calveti.

Observa el atardecer y no olvides el Artista Original

Se pone el sol… Y Llega el atardecer, con sus bellos colores, que suelen ser más brillantes que los del amanecer. En tan solo cuatro minutos, muestra cómo el final del día también es hermoso.

Con la puesta de sol, Dios nos recuerda, que hay belleza incluso en los días comunes y rutinarios, que cada atardecer es una oportunidad para ser mejor mañana y que así como el sol se oculta, las preocupaciones se desvanecen.

Al llegar a casa, no importa lo vivido, deja lo negativo atrás, reúnete con tus seres queridos en torno a la mesa, comparte las alegrías, bendiciones recibidas y da gracias a Dios por otorgarte otro día más, porque te permitió vivirlo y aprender a reconocer que, Él es el Artista Original, (Salmo 91:1-4) y que: “La creatividad de Dios se puede admirar en un crepúsculo, en la escarpada cadena montañosa, en la fuerza asombrosa de los rápidos de un río, en la delicada de una flor, o en excepcional diseño del cuerpo humano”. Nota bíblica NVI Misionera de Estudio.

Foto: Rawpixel.

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