La Cámara Colombiana del Libro (CCL) dio a conocer las cifras sobre el comportamiento del sector editorial en Colombia en el 2024. Estas revelan un crecimiento del sector en producción, canales y ventas que ascendieron a 996.624 millones de pesos en el 2024, lo que representa un aumento del 3,9 % con respecto a 2023. Las ventas de libros religiosos crecieron 4,0 % dentro del mercado editorial en toda Colombia.
Según el informe de la CCL sobre la industria editorial, “El mercado nacional concentró el 90,7 % de las ventas, lo que representó un aumento del 4,5 % frente al año anterior. Las exportaciones se mantuvieron estables con una participación del 7,0 %, mientras que las reexportaciones disminuyeron un 9,9 %”.
Datos de la Cámara señalan que durante el 2024 se editaron 17.989 títulos y se vendieron 37,9 millones de ejemplares, lo que confirma una recuperación y consolidación del sector tras los impactos de la pandemia y los cambios en hábitos de lectura.
En el análisis de ventas por subsector, se destaca que en el segmento religioso, las ventas netas de libros fueron del 8,7 % y concluye que las librerías y puntos de venta propios siguen siendo el canal dominante para la venta de libros religiosos con un 52 %, seguido de las importaciones con un 17 %.
Para entender a profundidad cómo ha sido el crecimiento del sector editorial religioso, la revista Hechos&Crónicas entrevistó a Diana Leal, Directora Ejecutiva de la Sociedad Bíblica Colombiana, una de las empresas editoriales del sector religioso más relevantes del mercado. Esta es su perspectiva sobre la industria editorial y las ventas de libros religiosos:
H&C: Cifras de la CCL revelaron que en 2024 las ventas de los libros religiosos crecieron un 4 %, como directora ejecutiva de la Sociedad Bíblica Colombiana, una empresa referente en esta industria, ¿Qué opina de este crecimiento?
Diana Leal: Estamos muy contentos porque en los últimos años hemos visto que uno de los sectores que más crece en la distribución del libro es el sector religioso. Y nos alegra saber que, a través de la Biblia, muchas personas han recibido ese mensaje de esperanza para transformar sus vidas. Recibimos cientos y cientos de testimonios de cárceles de Colombia, en diferentes lugares en donde la violencia ha azotado a las comunidades. Y como la Palabra de Dios ha venido a ser esperanza, ha venido a ser un elemento transformador para la vida de las personas. Así que ver que esto que está pasando en Colombia nos alegra muchísimo.
Por otra parte, la impresión del libro ha tenido nuevamente un incremento, y eso es bueno desde la parte económica del país, desde el desarrollo de los negocios y, sobre todo, para la iglesia. Contar con la posibilidad de tener materiales en muchas traducciones bíblicas, en muchas formas de narración que sean cercanas a todos los públicos, es muy especial. Justamente hicimos parte de la Feria del Libro y de la Feria de Andigráfica, que son eventos que buscan impulsar el libro en Colombia.
H&C: Las librerías son un factor muy importante dentro de esta distribución y venta de libros. ¿Cómo es la relación de la Sociedad Bíblica Colombiana con las librerías religiosas del país?
D.L.: Bueno, gracias a Dios es muy buena. Tenemos muchos establecimientos comerciales en el país con los que trabajamos, librerías netamente religiosas, pero también librerías de índole comercial. Tenemos un alcance de unos mil lugares de distribución en el país, eso incluye las librerías comerciales, las librerías de las iglesias y también establecimientos de comercio que permiten la distribución de los libros.
La literatura es un factor muy importante para cualquier sociedad y nos alegra que el porcentaje de lectura en nuestro país viene creciendo en el tiempo. Tener alianzas con las librerías nos permite también desarrollar programas de impacto social en las comunidades, como por ejemplo el programa “Un país en la maleta” o “Migrantes”, que busca que las personas que vienen pasando por el país reciban también la Palabra de Dios.
H&C: Dentro de esta industria y, específicamente, en el sector religioso, las iglesias juegan un papel muy importante en cuanto al consumo y venta de libros religiosos. ¿Cómo, desde la perspectiva editorial, las iglesias cristianas ayudan al crecimiento de estas ventas?
D.L.: La iglesia hace un trabajo maravilloso. Realmente vemos el esfuerzo de la iglesia al tener espacios en donde todas las personas de la comunidad de fe puedan llegar a comprar recursos bíblicos, a comprar Biblias, a comprar materiales de autoayuda, personales que les pueden funcionar. Vemos en el país este movimiento fuerte en los últimos años.
Si bien las librerías en puntos físicos han disminuido en Colombia y se tiene un registro de unas 480 en todo el país, se han abierto otro tipo de lugares, como, por ejemplo, los cafés, en donde las personas pueden llegar, disfrutar un café y tener un buen libro y leerlo. Así que la iglesia es fundamental para este trabajo.
Algunas iglesias en el país, por diferentes situaciones, no logran tener una librería física, pero se han venido uniendo a los diferentes programas de la Sociedad Bíblica para tener recursos de evangelización y hacerlo en sus comunidades también.

