Adicción a lo paranormal, una huella espiritual

por Revista Hechos&Crónicas
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Uno de los fenómenos más fascinantes de nuestro tiempo, constantemente invadido por los dispositivos inteligentes, las aplicaciones móviles y las plataformas que facilitan nuestra cotidianidad, es que internet ha puesto a disposición de millones de personas la capacidad no solo de encontrar respuestas a casi todo, sino que, además, ha abierto la puerta a una nueva modalidad de emprendimiento, en la que aquellos que se atreven a decir lo que piensan respecto a un tema específico, pueden ganar dinero y vivir de ello, al crear grandes comunidades de usuarios que comparten su pasión, comentan y opinan libremente.


Y, precisamente, uno de los buscadores más populares y que atrae más tráfico orgánico no es otro que YouTube. Fundado en febrero de 2005, ha sufrido desde entonces una rápida evolución, facilitando variedad de vídeos musicales, clips de películas y programas televisivos; pero, eso no es todo, pues también ha permitido que un sinfín de aficionados creen contenido variado de videoblogs, tutoriales o gaming.

Una mina de oro

De acuerdo con el departamento de prensa de YouTube, más de 2.000 millones de usuarios acceden desde sus cuentas, disfrutan con alrededor de mil millones de horas de video diarias, lo que se traduce en una cantidad abrumadora de vistas, así como de dinero para compañías publicitarias y creadores de contenido.

Su funcionamiento es simple, por lo que no resulta extraño que haya ganado tanta popularidad en los últimos años. El registro es gratuito y los propietarios de canales controlan los derechos sobre los videos que publican, monetizando cada uno de ellos al llegar a cierto número de suscriptores, pero también al atraer la atención de las empresas interesadas en difundir sus productos y servicios.

Nueva era, nuevo entretenimiento

La televisión es el pedestal de las estrellas, quienes parecen inalcanzables, y generación tras generación, suben a la palestra de la fama, protagonizando novelas, conduciendo programas con un impresionante ranking o convirtiéndose en el símbolo del periodismo responsable y bien informado, sin dar demasiadas oportunidades a los más jóvenes, a los nuevos talentos.

De hecho, se trata de un nicho tan cerrado al mundo que solo unos pocos, con mucho esfuerzo y buenos contactos, acceden fácilmente.

Sin embargo, en YouTube la realidad es distinta y miles de personas comunes, apasionadas por un tema, pueden crecer, reuniendo a gente con sus mismos intereses y manteniendo el enganche a través de las útiles herramientas que suponen Instagram y Twitter.

Respuesta biológica

Una de las temáticas que ha triunfado en esta plataforma no es otra que el terror. Sí, ahora no basta con las películas del género, que recaudan cientos de miles de dólares, y tienen un impacto considerable tanto en el ámbito psicológico como en la vida espiritual; sino que el deseo de infundir miedo o despertar el morbo, como método de entretenimiento, es muy popular y esto se manifiesta en los amateurs, que atrapan a una marea de personas con sus opiniones acerca de casas embrujadas, apariciones, espectros, libros satánicos, juegos diseñados para contactar con los muertos y mucho más.

Pero, ¿por qué el hecho de sentir temor resulta tan adictivo? ¿Alguna vez se han cuestionado la razón por la que, a pesar de saber que estas cosas no solo sanas, no pueden dejar de verlas? Según  la profesora de sociología Margee Kerr, quien imparte sus clases en la Universidad Robert Morris, hay quienes se sienten bien con la respuesta natural a la huida o la lucha y buscan experimentar terror porque, en el fondo, saben que no se encuentran en peligro real y gozan de esa descarga de adrenalina.

Estrategia para vender

Un estudio realizado por investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos y por el Instituto Tecnológico de Massachussets ahondó el tema y concluyó que el disfrute, derivado de las películas y videos paranormales, tiene lugar en un proceso biológico que ocurre en las regiones del cerebro que están conectadas con los centros de recompensa; así, al experimentar el horror de un clip en YouTube, sabiendo que todo es artificial, el organismo obtiene sensaciones placenteras.

Por otro lado, de acuerdo con Joanna Bourke, autora del libro El miedo: una historia cultural, el temor interno tiene un importante componente político y comercial, por lo que puede dirigirse tanto para manipular y dominar, como para vender. Se trata de un temor básicamente social, que nace de la relación con los demás.

No se alimenten del mal

De esta manera, los canales de terror en YouTube se han transformado en una nueva ventana para consumir contenido no del todo apropiado y que, como cristianos, sabemos que no nos hace aporta nada positivo. Y si bien es cierto que mirar algún clip nos ayuda a olvidar, por momentos, los problemas diarios, al igual que contribuye a evadirnos del aburrimiento y disfrutar de experiencias excitantes que la realidad no proporciona, también hay que tener en cuenta que ninguna adicción es buena.

No hay que alimentar la ansiedad ni la creencia de que el mundo es malo. Ya en una de las ediciones anteriores de nuestra revista habíamos abordado las consecuencias que tiene el terror para los niños, pero ellos no son los únicos afectados por una moda que se hace cada vez más presente y que distorsiona la vida tal como el Señor quiere que la veamos.

¿Qué dice la Biblia?

La pregunta es: ¿puede un cristiano ver videos de terror? No hay que pasar por alto el hecho de que un sinnúmero de creyentes ve contenido paranormal. Para algunos solo es entretenimiento, de manera que lo perciben como un disfrute que no tiene nada de malo y que, por ende, no tiene consecuencias a largo plazo.

Pero, ¿es eso verdad? Tanto videos en YouTube como películas del género de terror están cimentadas en antivalores, experiencias negativas, ritos satánicos, todo lo que engloba el concepto paranormal y el ocultismo. En síntesis, es un modo de jugar con el mundo espiritual y de abrirle la puerta al enemigo.

Por eso, en Efesios 5:11 dice: No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncielas. Y, desde luego, no hay que olvidar el pasaje de 1 Corintios 10:23-26 que nos recuerda que todo está permitido, pero no todo es provechoso. Así, pues, si hemos elegido a Cristo como nuestro camino y nos hemos entregado a Él, no podemos ser grises con la manera en la que actuamos, ya que, para agradar a Dios, tenemos que rechazar todo lo que no provenga de su amor.

Por: Verushcka Herrera R.
Foto: Luli Sosa Benintende / Unsplash (Imagen usada bajo licencia Creative Commons)

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