Claves de oro para ser un buen líder

Por Jennifer Barreto

“El que cree estar guiando, pero nadie lo sigue, solo está dando un paseo”, esta es una parábola corta, precisa y acertada de John Maxwell. El liderazgo definitivamente no es cuestión de títulos o de puestos. Es cuestión de influencia.

Y Rick Warren confirma esta premisa en su libro “Liderazgo con propósito”: “La mayoría de nosotros tendemos a asociar los títulos con el liderazgo. Es un error. Hay una gran diferencia entre ser jefe y ser líder. Ser líder es más que tener un puesto o un título. Son muchas las personas con autoridad que no tienen liderazgo. El verdadero líder no siempre es el funcionario elegido o el que es ascendido al puesto de presidente. Los verdaderos líderes son los que marcan el paso, los que influyen, los creativos que solucionan problemas. Una pista: Si le tienes que decir a la gente que eres líder, si se lo tienes que recordar, es que no lo eres. El liderazgo es influencia. Si no estás influyendo sobre nadie, no importa que pienses que eres líder o no. No lo eres”.

Por otra parte, es totalmente falso creer que un líder es el que es colérico, regañón y autoritario. La misma Biblia enseña que no hay un tipo de personalidad concreta para los líderes. Hay de todos los temperamentos, por ejemplo: Pablo era colérico, Pedro, sanguíneo; Moisés, melancólico y Abraham era flemático. Cada uno de ellos era único y distinto al resto.

No es necesario ser extrovertido, sanguíneo, colérico, melancólico o flemático para ser líder. Lo que importa es el carácter. Warren dice: “Cuando una persona carente de carácter llega a un puesto de liderazgo, esos defectos de carácter causan su caída”.

10 claves de oro

¿Sabías que David fue coronado rey porque Dios lo consideró un hombre conforme a su corazón? El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado y lo ha designado gobernante de su pueblo… Samuel 13:14b. David obtuvo triunfos que lo hicieron posicionarse como uno de los mejores líderes de la historia, incluso cuando cometió errores, supo aprender de ellos y salió siempre victorioso.

Otro gran líder que menciona la Biblia es Nehemías, sí, el copero de un rey pagano. ¿Pero por qué lo escogió? Porque Dios vio su corazón y eso lo hizo sonreír, Nehemías fue un hombre que le importó lo mismo que le importaba a Dios.

1- Busca a Dios

Sin importar la situación, el rey David acudía a Dios para consultar sobre cómo debía proceder. Nehemías decía que, antes de hacer cualquier cosa, oraba. Así que recuerda esta frase de Warren: “los líderes le dan a la oración la más alta prioridad; los perdedores hacen de la oración su último recurso”.

2- Aprende a ser líder

Todos tenemos el potencial de liderar. Filipenses 4:9 dice: Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes. Pablo confirma que los líderes no nacen, se hacen. Las personas se convierten en líderes por la forma en que responden a las circunstancias.

3- Preocúpate por los demás

Las ovejas no se descuidan por más tercas que sean. Un verdadero líder tiene un interés genuino en las personas.

4- Gánate el respeto y autoridad sin imponerlo

Para algunos, ser líder implica ordenar y mandar a los demás, sin embargo, David demostró que el mejor líder es quien se gana el respeto y la autoridad. Él no necesitó imponerlo porque su buena fama hacía que las personas lo respetaran y obedecieran.

5- Desarrolla virtudes

  • Debemos ser humildes (2 Samuel 7:18).
  • Ser valientes (Salmos 27:1).
  • Tener fe (Salmos 31:14-15).
  • Ser pacientes (Salmos 27:14).

6- Ten un estilo de vida ejemplar y digno de imitar

Acuérdense de sus dirigentes, que les comunicaron la palabra de Dios. Consideren cuál fue el resultado de su estilo de vida, e imiten su fe. Hebreos 13:7. La reflexión es la siguiente: ¿Hablas de tal manera que dejas huella en el corazón de las personas?

7- Sé digno de confianza

Nehemías fue un ejemplo de buena reputación. Dios usa personas que sean dignas de confianza, seguras y fieles. El que es honrado en lo poco también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco tampoco lo será en lo mucho. Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas? Y, si con lo ajeno no han sido honrados, ¿quién les dará a ustedes lo que les pertenece? Lucas 16:10-12.

8- Identifícate con tu gente

Los buenos líderes se identifican con su gente. “Las personas se sienten motivadas a trabajar para alguien que comparta su carga, y tenga una visión para alcanzar su meta. Los grandes líderes comprenden esto: las mejores ideas no son ni mías, ni tuyas; son nuestras”, menciona Rick Warren en su libro.

9- Selecciona un equipo

Muchos líderes pasan el tiempo acorralando a los perezosos y apáticos, en lugar de enfocarse a trabajar con quienes quieren hacerlo. Debemos trabajar con aquellos que quieren trabajar. Warren dice: “Si eres líder, no te debes preocupar por lo que no quieran involucrar. Los que se involucran funcionan en equipo.

10 – Admite tus errores

Cuando David pecó con Betsabé admitió su error y aceptó el castigo de Dios. Al igual que él, un verdadero líder no oculta sus falencias, más bien, las acepta y afronta las consecuencias. No olvides que el carácter del líder se mide en los tiempos difíciles.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Stories – Freepik (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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