Cada 22 de abril, el mundo conmemora el Día de la Tierra, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el estado de nuestro planeta y las responsabilidades que Dios nos otorgó como sus administradores. Este año, los desafíos ambientales son más apremiantes que nunca, pero también lo es nuestra oportunidad de actuar con fe y compromiso.
¿Cómo está la Tierra hoy?
Calentamiento Global: La temperatura media del planeta ha aumentado 1,1 °C respecto a la era preindustrial. Si las emisiones de dióxido de carbono continúan al ritmo actual, podríamos enfrentar un aumento de hasta 4,4 °C para finales de siglo, superando el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París.
Crisis hídrica: La ciudad de Bogotá terminó este mes con un año de racionamiento de agua debido a sequías severas y la disminución de los niveles de los embalses de Chingaza, su principal fuente de agua. Es la primera vez que la capital colombiana debe enfrentar una situación como esta y se estima que, podría repetirse si la situación no tiende a mejorar.
Deshielo en el Ártico: Entre 2000 y 2020, han emergido 35 nuevas islas en el Ártico debido al derretimiento acelerado de glaciares, lo que también ha generado más de 2.500 km de nueva línea costera.
¿Qué dice la Biblia sobre el cuidado de la creación?
La Biblia nos recuerda que la Tierra es creación de Dios y que tenemos la responsabilidad de cuidarla, como los mejores mayordomos:
Somos mayordomos. La instrucción de Dios desde el principio fue que el hombre debía cuidar la tierra. No es un castigo, es un privilegio. Una muestra de confianza. El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. Génesis 2:15.
A pesar de que Dios nos otorgó el privilegio de vivir, disfrutar y cuidar el planeta, ¡no es nuestro! Por el contrario, debemos tener ese sentido de mayordomía, pues nuestra responsabilidad es rendirle cuentas a Dios. Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan. Salmos 24:1.
Los tiempos no son buenos. Hoy se viven toda clase de crisis alrededor del planeta y el cuidado del ambiente no se queda por fuera. Hemos olvidado y descuidado nuestra función y el planeta está pagando las consecuencias. Sabemos que toda la creación gime a una, como si tuviera dolores de parto hasta ahora. Romanos 8:22.
Estos versículos nos llaman a ser administradores responsables de la creación divina, reconociendo que nuestras acciones tienen un impacto directo en el bienestar del planeta.
Aún hay esperanza
Cada una de nuestras acciones tiene un impacto directo en el bienestar de nuestro planeta. Más del 60 % de los países han incorporado estrategias basadas en la naturaleza en sus planes nacionales de acción climática, pero aún no es suficiente.
En Colombia, por ejemplo, Ecopetrol se comprometió a destinar al menos 8,8 billones de pesos en 2025 para proyectos de transición energética y sostenibilidad, buscando reducir 300 mil toneladas de emisiones de CO₂ equivalente.
Costa Rica ha restaurado más del 50 % de sus bosques y utiliza energías renovables para generar más del 99 % de su electricidad.
Sin duda, el Día de la Tierra es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con el cuidado de la creación. Como creyentes, estamos llamados a ser mayordomos fieles de la Tierra, actuando con responsabilidad y esperanza. Que nuestras acciones reflejen el amor de Dios por su creación y nuestra obediencia a su mandato de cuidarla.
10 acciones sustentables para cuidar el planeta
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y National Geographic, existen una serie de actividades que todos podemos implementar en nuestra vida diaria para contribuir con el medio ambiente y limitar el cambio climático en la Tierra.
- Ahorrar energía lumínica y aprovechar la luz solar
Al momento de salir de tu hogar, una acción para contribuir con el cuidado de los recursos y el medio ambiente es comprobar que las luces que no son útiles estén apagadas. Además, puedes abrir las ventanas y dejar pasar la luz solar a través de ellas para iluminar la casa durante el día.
- Cambiar el tipo de energía administrada en el hogar
En línea con la primera recomendación, sustituir las luces de un domicilio con bombillas led es una forma de contribuir al medio ambiente y economizar el gasto de energía. Ya que iluminan más, consumen menos y se amortizan en un período más largo.
De acuerdo con ONU, gran parte de nuestra electricidad funciona a partir de carbón, petróleo y gas; lo cual afecta la emisión de dióxido de carbono (CO2) en el ambiente.
- Desenchufar los electrodomésticos sin uso
Ahorra energía reduciendo el uso de la calefacción, el aire acondicionado, como también desenchufando los aparatos que se encuentran en desuso, pero aún consumen energía con sus luces parpadeantes encendidas, relojes o censores de control remoto.
- Alternar los métodos de transporte
Puedes alternar el uso de un vehículo personal con tracción a diésel o gasolina realizando trayectos cortos a pie o en bicicleta, esto reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y mejora el rendimiento de tu salud al hacer ejercicio físico.
La ONU explica que utilizar un automóvil de manera consciente, sustituyéndolo incluso con la utilización del transporte público para trayectos más largos, puede reducir la huella de carbono en hasta 2 toneladas de CO2 al año.
- Consumir más verduras y productos agro sustentables
En principio, los productos agroecológicos no utilizan fertilizantes ni otros productos contaminantes en su etapa de producción. Además, ONU sugiere comer más verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas, y menos carne y productos lácteos, ya que esto puede reducir considerablemente el impacto medioambiental.
- Separar residuos, reparar y reciclar
La Asamblea a cargo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible advierte que todo elemento consumido por el ser humano genera emisiones de carbono en cada eslabón de la cadena de producción (electrodomésticos, ropa, artículos varios). Es por esto que ONU sugiere enmendar prendas que aún sirven, realizar compras a conciencia de las necesidades personales y reciclar aquello que ya no se utiliza.
Además, las personas pueden reciclar la basura separando los desechos en orgánicos (alimentos), no orgánicos (papeles) y plásticos.
- Utilizar menos plástico
Una forma de utilizar menos plástico es llevar bolsas de tela, arpillera o reutilizar bolsas de plástico al momento de ir a comprar. Cada vez son más los supermercados que venden bolsas para evitar su uso y generar un gasto excedente al cliente y fomentar su reciclado, indica ONU.
- Desperdiciar menos comida
“Cuando tiras comida, también desperdicias los recursos y la energía que se utilizaron para cultivarla, producirla, envasarla y transportarla”, afirma el Organismo Internacional. Los alimentos en descomposición, al igual que los desechos de animales, producen un gas de efecto invernadero llamado metano.
- Abonar los residuos orgánicos
Reutilizar los desechos alimenticios y animales en la producción de abono es un método efectivo que ONU recomienda para desperdiciar menos comida y compostar las plantas de un hogar de manera natural. Disminuir los residuos de los alimentos puede reducir la huella de carbono en hasta 300 kilogramos de CO2 al año.
- Plantar árboles y sembrar
Las plantas son fuente natural de vida y producen el oxígeno que respiran los seres vivos en la Tierra. Son esenciales para la naturaleza, por lo tanto, ONU recomienda plantar un árbol o arbustos en tu hogar y/o en la comunidad donde vives.

