La década entre los 20 y los 30 años es una de las más importantes de la vida. Atrás quedaron la adolescencia y la etapa escolar y se da paso a la adultez, donde ya somos dueños de nuestras decisiones y estamos construyendo, por nosotros mismos, un presente y un futuro que, por primera vez, no depende de nadie más.
Como es el momento de definir quién eres y quién serás, Hechos&Crónicas te trae una serie de tips para que comiences a aplicar en tu vida, entre más pronto, mejor. Toma tu Biblia y, en intimidad con Dios, revisa cada versículo. ¡Te sorprenderás de todo lo que tiene para ti!
– Cuida tus pensamientos. No te desgastes con pensamientos que destruyen, pues no vienen de Dios. Que tu mente sea un lugar lleno de paz, positivismo y Palabra de Dios. 2 Corintios 10:5.
– Enfócate en lo práctico. En este mundo con exceso de información, aprovecha lo que te aporta y no pierdas el tiempo con lo que no. Céntrate en la información práctica. 1 Tesalonicenses 5:21.
– Busca tu propósito. Pídele a Dios que te lo revele y comienza a trabajar por eso. Ten un enfoque claro desde ya. Salmos 138:8.
– Aprende modales y etiqueta. Así te sentirás seguro y podrás desenvolverte bien en cualquier espacio. 1 Corintios 10:31.
– Sé educado, amable y agradable en cualquier momento y lugar. Te abrirá muchas puertas. Filipenses 4:5.
– Cuida tu corazón. No solo no lo abras con cualquiera, preocúpate por sanar, perdonar y mantenerlo sano. Proverbios 4:23.
– No te compares. Vive y disfruta tu proceso y no te distraigas con el de los demás. Dios siempre está actuando a tu favor. Salmo 37:7.
– Todavía hay tiempo. La vida no es una carrera contra el tiempo, es de resistencia. No creas que ya es tarde para cumplir tus sueños, ni los aplaces demasiado. El momento es hoy. Colosenses 4:5.
– Hazlo con miedo
No dejes que el miedo te paralice. Si Dios te mostró que ese es el camino, ¡Sigue adelante! por ¡Hazlo aunque tengas miedo! Deuteronomio 31:8.
– Ten palabra. Sé una persona confiable, cumple siempre lo que prometes y si no puedes cumplir, no te comprometas. Mateo 5:37.
– Concéntrate en los que puedes controlar. No desgastes tu mente en lo que no depende de ti. Trabaja en lo que puedes y confía en Dios. Filipenses 4:6-7.
– Ora siempre. Que la oración y la conversación con Dios sea lo primero y no lo último en tu vida. Efesios 6:18-24.
– Cuida tu cuerpo. Come bien, duerme bien, reduce tus niveles de grasa, construye masa muscular. No es para tener un buen cuerpo hoy, es para mantener siempre una buena salud. 1 Corintios 6:9.
– Busca la mejor versión de ti mismo. Lee más, no dejes de aprender. Busca cómo puedes crecer, mejorar. No te conformes con un “yo soy así”. Efesios 2:10.
– Confía en ti, pero no creas que te las sabes todas. Valora la experiencia y los demás puntos de vista. 1 Pedro 5:5.
– Aprende a decir NO. No te dejes llevar por la presión social, muchas vidas se arruinan por falta de un No. Demuestra tu carácter. Números 11:14.
– Trabaja en tu relación con Dios. Planifica tu tiempo con Dios, lee su Palabra, congrégate. Que sea lo primero en tu agenda y no las migajas de tu tiempo. Salmo 63:1.
– Disfruta a tu familia. Los amigos son importantes, pero la familia es fundamental. Sana las relaciones, comparte, diviértete sin prevenciones y ten misericordia con ellos. Marcos 3:25.
– Ten unas finanzas saludables. Invierte más de lo que gastas, ahorra, consigue múltiples fuentes de ingreso, aprende a manejar el dinero a tu favor. Nunca eres demasiado joven para cuidar tu bolsillo. Lucas 19:13.
– Escucha. Aprende a hablar con la gente, no te límites. Hay mucha sabiduría que te pierdes por no escuchar a otras personas. Santiago 1:19.
– Pon a Dios primero. Si Él es el centro de tu vida, tus sueños se cumplirán. Proverbios 16:3.
– Hazte cargo de tus responsabilidades y acepta las de los demás. No todo es culpa del otro, tampoco todo es tu responsabilidad. Jeremías 31:30. (TLA)
– Cuida los pequeños detalles ¡En todo! Los detalles son importantes siempre No menosprecies lo que parece pequeño, aporta mucho. Mateo 10:30.
– No hables mal de nadie. Lo que dices de los demás habla más de ti que de ellos. Proverbios 12:18-27.
– Proyecta una buena imagen. Cuida tu higiene y apariencia lo mejor posible. Recuerda que eres un representante de Dios. 2 Corintios 5:20.
– Viaja todo lo que puedas. Conocer otros espacios te dará sabiduría y te convertirá en un ser empático. Éxodo 23:20.
– Valora el dolor como parte de tu proceso. Dios está trabajando contigo, si todavía duele, no ha terminado. Santiago 1:1-4.
– Practica el dominio propio. Madruga, retrasa la recompensa, huye de las tentaciones. El dominio propio ya nos fue entregado, debemos ejercitarlo. Santiago 1:12.
– Disfruta dar. La satisfacción de dar siempre es más grande. La Biblia es muy clara con eso. Hechos 20:35.
Toma tu Biblia y, en intimidad con Dios, revisa cada versículo. ¡Te sorprenderás de todo lo que tiene para ti!
Por: María Isabel Jaramillo – isabel.jaramillo@revistahyc.com
Foto: Matheus Ferrero – Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

