Colombia encabezó el recuento de aves, con la asombrosa cifra de 1.526 especies registradas, según los avistamientos y descubrimientos realizados por expertos y aficionados a la observación de aves de todo el mundo reunidos en el Global Big Day.
Esta iniciativa liderada e impulsada por la Universidad de Cronell en los Estados Unidos, busca no solo crear comunidad entre los observadores sino crear conciencia para el cuidado de las especies y su medio ambiente.
“En todo el mundo, más de 63.000 observadores de aves enviaron 156.000 listas, contribuyendo a la observación de más de 7.725 especies de aves. Colombia encabezó el recuento de especies, con la asombrosa cifra de 1.526 especies registradas, seguida de Perú, con 1.428 especies, y Brasil, con 1.201. Participaron observadores de 203 países de todo el mundo”, señaló la organización.
Desde la creación de la jornada Global Big Day en 2015, Colombia ha obtenido la primera posición en el ranking desde 2017, exceptuando el año 2021. El propósito de Global Big Day consiste en ir en la búsqueda de aves durante 24 horas, lo que implica realizar la actividad tanto en el día como en la noche para registrar el mayor número de aves en la plataforma eBird, creada por la Universidad de Cornell, donde todos los observadores registran con puntos GPS, fotografías y cantos, las aves de sus regiones.
Según el Ministerio de Ambiente de Colombia, al 2023 se estimaba que en nuestro país existen en promedio unas 1.954 especies, con al menos 82 especies endémicas, 158 migratorias y 131 amenazadas. Las aves más avistadas en todo el territorio son el Sirirí, el Chulo, el Azulejo, el Cucarachero y el Copetón o Pinche.

Actividad de respeto y admiración por la naturaleza
El avistamiento de aves es una actividad para todos: hombres, mujeres, ancianos, niños, niñas, jóvenes e incluso grupos científicos de monitoreo e investigación. Es una actividad que no solo permite conocer al detalle paisajes increíbles (Al ser un país tan diverso, en Colombia se puede observar aves en distintos lugares y climas), ampliar el conocimiento de las aves al buscar y fijarse el tipo de especie que se encuentran, compartir con diversas comunidades y contribuir con el cuidado de la biodiversidad aportando a su cuidado y conservación.
La Biblia desde el génesis habla sobre las aves, su cuidado y disfrute. En Génesis 1:21 dice: Y creó Dios los grandes animales marinos, y todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas y todas las aves, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno.
Sin embargo, en Mateo 6:26 el mismo Jesús es el que invita a observar las aves, como ejemplo del cuidado de Dios por las especies. Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan, ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?. Sin embargo, es en el Salmo 104: 12-17 donde Dios nos muestra la belleza de los paisajes junto con el placer da la vida cotidiana de las aves, esto en un intento de mostrar la belleza y la gracia de Dios para con sus creaciones: Las aves del cielo anidan junto a las aguas y cantan entre el follaje… Los árboles del Señor reciben su riego, los cedros del Líbano que él plantó. Allí las aves hacen sus nidos; en los cipreses tiene su hogar la cigüeña.
Finalmente, si es de su interés realizar esta actividad en familia, amigos y para su pleno disfrute, tenga en cuenta estos consejos de Luis Germán Naranjo, un naturalista con más de 40 años de experiencia y fue el director de conservación de World Wildlife Fund (WWF) Colombia:
- Atreverse a pajarear:
Esta es una actividad democrática y abierta, para la que solo se necesita ser curioso y atreverse a descubrir un mundo nuevo de formas, colores y sonidos. De hecho, algunos de los mejores pajareros del mundo no tienen ninguna profesión u oficio afín a la biología.
- Estar alerta y tener despiertos los sentidos:
Una vez se observa una especie, solo queda dejarse atrapar y descubrir nuevas formas, colores y diseños. En cada oportunidad se aprende a prestar atención a diferencias minúsculas, a la manera en que se mueve cada especie, a los sitios que frecuenta, a las vocalizaciones y ‘cantos’ que emite.
- Respetar el entorno que visitemos:
Antes que nada, la actitud básica en la observación de aves debe ser el respeto por los animales y su entorno. Evitar perturbarlos, no alterar su hábitat y no manipular sus nidos. Hay aves en todas partes y, prácticamente, a cualquier hora.
- Madrugar para tener mejores avistamientos:
Las mejores observaciones se hacen temprano en la mañana, entre las 5:30 a.m. y las 8:00 a.m., cuando hay más especies activas, o hacia el final de la tarde, entre las 4:00 p.m. y las 6:00 p.m.
- Consigue binoculares y libreta de apuntes:
El equipo básico para pajarear son nuestros ojos y oídos, una mente despierta y una curiosidad ilimitada. Pero para lograr una mejor observación, se requiere, como mínimo, unos buenos binoculares y una libreta de apuntes para anotar nuestras observaciones, dudas, dibujos y preguntas.
- ¿Quieres saber más de las aves que encuentres?:
Hay excelentes guías de campo, libros ilustrados con información sobre el comportamiento, la ecología y la distribución de las especies, imprescindibles para profundizar en el conocimiento de estos animales.
- Beneficios para el pajarero, beneficios para la conservación:
La inmensa mayoría de aves son hermosas y su comportamiento despierta una gran curiosidad. Por eso es tan placentero pasar tiempo descubriéndolas. Además, su observación afina los sentidos, la curiosidad y la memoria y para adentrarnos en su mundo es preciso viajar, caminar, entrar en contacto con espacios y sensaciones con las que muchas personas no están familiarizadas. La observación de las aves nos pone en contacto con un mundo de gente curiosa y divertida, conectada por una pasión común, lo cual enriquece nuestra vida social.
Por: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com
Fotos: ProAves Colombia y Kayla Farmer – Unsplash (Foto utilizada bajo licencia Creative Commons)

