La persecución religiosa por parte de la dictadura nicaragüense, liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, contra las iglesias, creyentes y líderes religiosos cada día se torna más grave y peligrosa. En la más reciente acción, la ministra del Interior de Nicaragua, María Amelia Coronel, canceló la personería jurídica y registro a 1.500 organizaciones sin fines de lucro, entre las cuales se encuentran cientos de onegés e iglesias evangélicas y católicas.
La decisión fue anunciada en La Gaceta Diario Oficial y según esta publicación, la cancelación se debe a “que los siguientes 1.500 OSFL han incumplido con sus obligaciones conforme al marco normativo, ante la dirección General de Registro y Control de Organismos sin Fines de Lucro, ya que no reportaron por períodos de entre 1 hasta 35 años sus estados financieros conforme a períodos fiscales”.
La mayoría de las organizaciones sin fines de lucro afectadas por la decisión son de carácter religioso, sea evangélico o católico, por lo que se consagra como una persecución y violación clara a la libertad religiosa y de creencia. Igualmente, la decisión se da a conocer días después de que el gobierno de Nicaragua expulsara del país a dos líderes religiosos.
Un pastor evangélico nicaragüense y que se encuentra exiliado señaló al medio de comunicación 100%Noticias que la mayoría de Iglesias evangélicas canceladas son humildes y sencillas: “Es lamentable mirar que este gobierno sigue atropellando no solo a la Iglesia católica, sino también la iglesia evangélica, es lamentable porque son ministerios que están en los barrios, que no ofenden a nadie que no tienen conflicto con nadie, son pastores humildes de los barrios que hacen su labor evangelística en los diferentes barrios y ciudades de Nicaragua”, dijo el líder cristiano.
«Alarmante y un grave impacto a la libertad religiosa»: Naciones Unidas
La portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Liz Throssell, expresó sobre el nuevo cierre masivo de ONGs en Nicaragua:
«La decisión de las autoridades nicaragüenses de cancelar otras 1.500 organizaciones de la sociedad civil, aproximadamente la mitad de ellas asociaciones religiosas, es profundamente alarmante, más aún en un país que ha visto el espacio cívico severamente erosionado en los últimos años y restricciones indebidas a la libertad religiosa…El grave impacto de estas medidas sobre los derechos a la libertad de asociación y expresión, así como sobre la libertad religiosa, hace cada vez más difícil la defensa de los derechos humanos en Nicaragua. De las organizaciones de la sociedad civil que siguen funcionando, muchas han optado por la autocensura o la disolución en medio de leyes restrictivas que restringen sus actividades», sostuvo la funcionaria de las Naciones Unidas.
Foto: Montaje gráfico con fotos de Rawpixel y La Gaceta Diario Oficial.

