Empiezo con esta premisa: Las relaciones sanas inician en la integridad del corazón. Por eso nuestro deber como ciudadanos, es construir relaciones que contribuyan a la transformación de las familias y la sociedad, cosa que no es nada fácil, ¿por qué?
Sencillamente porque el mundo tiene sometidas y contaminadas las mentes de las personas. Cuando nuestra mente está impregnada de valores morales divinos, haremos lo que nos corresponde y aún mucho más con el fin de ver vidas y familias transformadas, visiblemente influenciadas por el poder de Dios. Para lograr este cambio es necesario esforzarnos en llevar una vida íntegra y ejemplar, la cual requiere disciplina y constancia en el Señor.
Para amar a la familia, primero hay que construir relaciones sanas
- Tener buena conducta para impactar vidas …dejemos a un lado lo que nos estorba, en especial el pecado que nos molesta, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Hebreos 12:1b NBD 2008.
- Corazón enseñable, humilde y bondadoso: Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben. Romanos 12:16 NVI.
- Responsabilidad y buena actitud en todos los roles asignados: No obstante, hermanos, los animamos a amarse aún más, a procurar vivir tranquilos, a ocuparse de sus propias responsabilidades y a trabajar con sus propias manos. Así les he mandado para que, por su modo de vivir, se ganen el respeto de los que no son creyentes y no tengan que depender de nadie. 1 Tesalonicenses 4: 10b, 11,12.
- Ejercitar dominio propio sobre la ira, para no dar lugar al diablo: Si se enojan, no cometan el pecado de dejar que el enojo les dure todo el día. Así no le darán lugar al diablo. Efesios 4:26 NBD 2008.
- Abandonar la amargura y palabras hirientes: arrojen de ustedes la amargura, el enojo, la ira, los gritos, las calumnias y todo tipo de maldad. Efesios 4: 31a NBD 2008.
- No hablar con groserías ni maldiciones: Nunca empleen un lenguaje sucio; más bien digan palabras que les hagan bien a los que las oyen y los ayuden a madurar. Efesios 4:29 NBD 2008.
- Abandonar toda clase de avaricia y perversidades: Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4 NVI.
Para amar a la familia, la unidad debe estar soportada sobre los siguientes estándares
- Amor fraternal: Es un amor que viene de la misma naturaleza de Dios. Recordemos que, por medio del Espíritu Santo, somos capacitados para amar de manera decidida y voluntaria. Cuando amamos guiados por emociones o sentimientos, ese “amor” es interesado y egoísta. Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5.5 VRV 1960.
- Oración: La búsqueda de Dios es la respuesta a cada dificultad que se levanta para perturbar la paz interior y familiar, dar gracias por todo trae paz al corazón. Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Filipenses 4:6 NBLA 2021.
- Respeto: Está asociado con honrar y mantener una actitud sincera y de alta estima con todas las figuras de autoridad establecidas por Dios. Den a todos el debido respeto: amen a los hermanos, teman a Dios, respeten al rey. 1 Pedro 2:17 NVI.
- Servicio: Como creyentes, conocemos que el carácter moral de nuestro Padre Celestial está basado en compasión y misericordia, así mismo, debemos servir a los demás sin esperar nada a cambio. Antes bien, amen a sus enemigos, y hagan bien, y presten no esperando nada a cambio, y su recompensa será grande… Lucas 6: 35a NBLA 2021.
- Alegría: La comunión con Dios trae unidad familiar. Esta permite que haya paz en el corazón y que con alegría se disfruten las bendiciones aun en momentos difíciles. …comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Hechos 2: 46b NBLA 2021.
- Humildad: Está relacionada con nobleza, paciencia y empatía, atributos necesarios para mantener la unidad y la paz con todos. Les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Efesios 4: 1b – 2 NVI.
Por: Doris Moreno, licenciada en Teología y especialista en consejería en Christian Logos University.
Foto: Jonathan Borba – Unsplash (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

