Colombia sin tauromaquia ¡y olé!

por David Bernal
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La plenaria de la Cámara de Representantes del Congreso de Colombia aprobó el proyecto de ley que busca prohibir las corridas de toros en el país con 93 votos por el Sí y 2 votos por el No.

La “estocada final” a la tauromaquia en Colombia fue el Proyecto de Ley 309 que señala: “se aporta a una transformación cultural mediante la prohibición en todo el territorio nacional del desarrollo de las corridas de toros, rejoneo, novilladas, becerradas y tientas, así como de los procedimientos utilizados en estos espectáculos enmarcados en tradiciones culturales, que socavan la integridad de formas de vida no humana”.

Esmeralda Hernández, senadora y autora del proyecto, celebró este momento histórico para Colombia “¡Es ley de la República! Lo logramos, se acaban las corridas de toros en mi Colombia. Es uno de los días más felices de mi vida. Gracias desde el corazón, gracias a quienes nos abrieron camino, gracias al Congreso, gracias a la vida.

Uno de los puntos más resaltados por quienes se opusieron al proyecto es que la prohibición podría impactar a las familias de quienes viven del toreo. Por esta razón, los representantes Christian Garcés y Ana Rogelia Monsalve, alzaron su voz por las personas que viven y generan empleos de la tauromaquia.

“A los taurinos les decimos que participen de la reconversión, hay oportunidades en este proyecto. A Manizales y Cali, esto es una oportunidad para que estas ciudades y estos espacios subutilizados puedan ser lugares de cultura, arte, deporte y conciertos. Al país le decimos que se prioriza el bienestar animal y al mundo que Colombia está en un proceso de transformación cultural con dignidad por todos los seres vivos”, aseveró el representante García Ríos.

La tauromaquia y la Biblia

Muchos creyentes están a favor de la tauromaquia y sus razones van desde que es una tradición antigua, es arte y cultura tradicional, la preparación de toros de lidia exclusivos para el toreo, entre otras. Otros creyentes están en completo desacuerdo al considerarla un espectáculo de crueldad, maltrato y tortura animal. Muchos consideran que las corridas de toros son un tema de conciencia para cada creyente pero ¿Qué dicen las Sagradas Escrituras?

La Biblia no habla directamente de las corridas de toros pero sí lo hace sobre los animales para el alimento, la bondad hacia los animales, el cuidado de los animales domésticos y la administración del hombre sobre la creación, veamos:

En Génesis 9: 3- 5 dice: Todo lo que se mueve y tiene vida, al igual que las verduras, les servirá de alimento. Yo les doy todo esto. Pero no deberán comer carne con sangre; la sangre es vida… A todos los animales y a todos los seres humanos pediré cuentas de la vida de sus semejantes.

Llama la atención el último versículo y allí es donde está el meollo del asunto. Dios provee del alimento a través de las plantas y animales, pero señala explícitamente “A todos los animales y a todos los seres humanos pediré cuentas de la vida de sus semejantes”.  Por lo que podemos concluir que no todo está permitido a la hora de cuidar la creación, lo cual incluye también a los toros. ¿Muerte por diversión? ¿Muerte para alimentación? ¿Muerte para sacrificio?

En el Antiguo Testamento, la sangre de los toros era usada en sacrificios y a modo de expiación. Sin embargo, en distintos versículos de la Sagradas Escrituras, El Señor deja en claro que no solo no le agradan sino que está “harto” de este tipo de sacrificios. Isaías 1: 11 dice «¿De qué me sirven sus muchos sacrificios?», dice el Señor. «Harto estoy de holocaustos de carneros y de la grasa de animales engordados; la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace.

Caricatura realizada por Ferran Martín.

En el Nuevo Testamento, Dios es claro en afirmar que este tipo de “prácticas” ya no son necesarias porque el sacrificio de Cristo fue una vez, para siempre y para expiar los pecados de la humanidad. En este sentido, la misma Escritura en Hebreos 9: 13 – 14 explica: La sangre de machos cabríos y de toros, y las cenizas de una novilla rociadas sobre personas impuras, las santifican de modo que quedan limpias por fuera. Si esto es así, ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, a fin de que sirvamos al Dios viviente!

Hay tradiciones que pueden y deben cambiar por la vida. La Biblia señala que el hombre debe tener consideración con el toro, tal como lo ordena al pueblo de Dios: Porque en la Ley de Moisés está escrito: «No pongas bozal al buey mientras esté sacando el grano». ¿Acaso se preocupa Dios por los bueyes?

Toros, símbolos de fortaleza y prosperidad

Con los toros no todo es sangre y sacrificios. Las Sagradas Escrituras nombran a los toros desde otras facetas, más allá de su muerte como expiación, en algunas historias bíblicas son sinónimo de bendición, fortaleza y defensa:

Bendición: En 2 Crónicas 30:23 – 25, El rey de Israel y sus oficiales regalaron al pueblo mil toros durante la fiesta de la Pascua: Pero toda la asamblea acordó prolongar la fiesta siete días más, y llenos de gozo celebraron esos siete días. Ezequías, rey de Judá, obsequió a la asamblea mil novillos y siete mil ovejas y cabras; también los oficiales regalaron mil terneros y diez mil ovejas y cabras. Y muchos más sacerdotes se consagraron. Toda la asamblea de Judá estaba alegre”.

Poder y fortaleza: En Deuteronomio 33:17 se compara a la tribu de José con los toros y su fortaleza, poder y defensa: José es majestuoso como primogénito de toro; ¡poderoso como un toro salvaje! Con sus cuernos atacará a las naciones, hasta arrinconarlas en los confines del mundo.

Prosperidad: En Job 21:10, Job al describir la prosperidad económica de otros, señala: Sus toros son verdaderos sementales; sus vacas paren y no pierden las crías. Más adelante, Dios restaura a Job por completo, lo vuelve más próspero y restaura todo su ganado: El Señor bendijo más los últimos años de Job que los primeros, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas (Job 42:12).

Por: David Bernal – David.bernal@revistahyc.com

Foto: PX Here (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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