Enciende el fuego  

por Revista Hechos&Crónicas

Plan H&C de ayuno y oración 2024: 21 días de avivamiento.


El Espíritu Santo es el Espíritu de Verdad y mora en cada creyente desde el momento que nace de nuevo espiritualmente. El Espíritu Santo te guiará a toda la verdad, y esta verdad te hará libre: Neil Anderson.

Necesitamos despertar espiritualmente y reavivar la llama que Jesús sembró dentro de nosotros en ese momento en que lo aceptamos como Señor y Salvador de nuestra vida. Él nos dejó su Espíritu Santo para llenarnos. ¿Qué tan encendida está tu llama? ¿Estás apagado? Es momento de un nuevo despertar para arder con el fuego del amor de Dios en nuestros corazones.

La revista H&C te invita a que en 2024 avivemos juntos nuestra relación con Dios y encendamos la llama del Espíritu Santo en nuestras vidas. Iniciemos este recorrido de oración y ayuno, para que al terminar el primer mes del año, estemos recargados y avivados a la manera de Jesús.

Día 1: Apagado ¿yo?

¿Sabías que cuando hacemos lo que no agrada a Dios “apagamos” al Espíritu? Pecados como la mentira, el robo, la inmoralidad, no perdonar, o cometer cualquier tipo de acción que nos aleje de Dios (ya sea de pensamiento o hechos), afectan nuestra relación con Él y nos apagan. Si quieres encender tu llama este 2024, el único camino correcto que debes seguir es el que conduce a Dios y nos acerca a Él. Eso sí, ponte la armadura para que los dardos de Satanás no lleguen a tu vida y avives dentro de ti la llama del Espíritu Santo.

Versículo clave: Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Efesios 6:16.  

Día 2: Rescate del corazón destrozado

Si hay algo que nos cuesta, es volver a tener fe cuando hemos pasado por una situación horrible que quebranta nuestro corazón. Continuar después de tener nuestro ser destrozado es realmente una proeza. Sin embargo, Dios mismo promete estar cerca de nosotros y levantarnos en medio del dolor. Él está ahí, aunque las cosas no hayan salido como lo esperamos. Nada se le escapó de sus manos, no se olvidó de nosotros ni de protegernos. Sin embargo, volver a creer en Él, y avivar ese fuego de la fe no depende de nadie más que de nosotros mismos. ¿Estás dispuesto?

Versículo clave: El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Salmo 34:18. 

Día 3: ¿Dónde está el Espíritu Santo? 

Cuando Jesús estuvo en la Tierra, prometió que antes de partir, algo cambiaría: El Espíritu de Dios descendería y moraría en cada creyente, ¡y así fue! Nuestro Padre que está en los cielos envió al Consolador para acompañarnos y guiarnos siempre. Esta es una hermosa promesa para cada uno de nosotros que creemos con fe y seguimos a ese Redentor perdonador, que nos deja su paz que sobrepasa todo entendimiento y a su Espíritu Santo que mora en nosotros.

Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que he dicho. La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden. Juan 14:25-27. 

Día 4: Sopla tu viento sobre mí

Un antiguo himno dice: “sopla tu viento sobre mí, tu aliento respira sobre mí; quiero oír tu canto celestial…”. Hoy es día para que le pidas a Dios que avive su fuego en ti, que te dé un soplo especial. ¿Qué tal si le cantas hoy y dejas que el Espíritu Santo fluya en tu vida? No hay nada mejor que estar repleto de Él, para que seamos canales de bendición y llevar a otros a Su presencia.

Ahora bien, el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu. 2 Corintios 3:17-18. 

Día 5: Sellados 

Hemos sido sellados con la marca más valiosa que Cristo nos pudo haber dejado: el Espíritu Santo. Como cuando un sobre se sella, indicando que pertenece a alguien, nosotros, al recibir al Espíritu Santo de Dios sabemos que pertenecemos a Cristo, somos conscientes de nuestra salvación y, por lo tanto, nuestra alma está eternamente segura. Entender lo que significa ser sellados, nos permite vivir, bajo el fuego del Espíritu Santo, vidas que den fruto que perdure y bendiga a otros.

En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.  Éste garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria. Efesios 1:13-14. 

Día 6: Arrepentimiento para recibir avivamiento

Muchos creen que el avivamiento es ver un templo lleno de personas, asistir a un gran concierto con un reconocido salmista o recibir un sermón de un predicador famoso, y no es así. Un avivamiento es la obra sobrenatural del Espíritu Santo sobre los creyentes, caracterizado por una fuerte convicción de pecado que conduce al arrepentimiento y a la renovación del compromiso con el Señor. El verdadero avivamiento empieza en nuestras vidas. Solo basta un corazón contrito y humillado para que Dios haga lo que quiera hacer.

El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido. Salmo 51:17. 

      Día 7: La importancia de la Palabra de Dios

Cada mañana, al levantarte de tu cama, recuerda que sin la Palabra de Dios no habrá avivamiento. Leer diariamente las Escrituras, garantiza una buena salud espiritual, además nos lleva a tener tiempos especiales de reflexión, meditación, y de apropiarnos a esas promesas especiales que el Señor tiene para cada uno de nosotros. No dejes de lado ese maná espiritual tan necesario que te ayudará a avivar tu vida. Cada vez que leas Su Palabra, pídele al Espíritu Santo que te revele qué quiere para ti.

Sin duda, la palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12.  

       Día 8: ¿Ya probaste el fruto del Espíritu? 

El apóstol Pablo dijo a los Gálatas, “vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne”. Piensa por un momento: ¿Cómo es tu manera de vivir? ¿Vives conforme a lo que Dios dice en su Palabra o conforme a este mundo? Si aún no has probado el fruto del Espíritu Santo, pídele a Dios que cambie tu forma de vivir para que te llene de amor, alegría, paz, bondad, etc., y puedas cosechar a diario ese fruto que agrada a Dios.

En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23. 

       Día 9: Firmeza de espíritu

El fuego del Espíritu Santo avivado en nuestro interior nos renueva para vivir con firmeza e integridad. Sentir que lo dejamos fluir, a través de nuestra obediencia, aunque no seamos perfectos, nos permitirá sentir su actuar en nuestras vidas. No necesitamos ser perfectos, pero sí evitar contristarlo o apagarlo cuando pecamos a sabiendas. Vivamos como santos en un mundo caído, que ocasionalmente van a pecar, pero que corren a los brazos del Padre con arrepentimiento genuino. Seamos firmes en evitar el pecado y mantener limpio nuestro corazón.

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu firme dentro de mí.  No me alejes de tu presencia ni me quites tu Santo Espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu de obediencia me sostenga. Salmo 51:10-12.

      Día 10: Ríos de Agua Viva

Jesús, al ser glorificado, nos dejó al Espíritu Santo a quien comparó con ríos de Agua Viva en nuestro interior. Experimentar un avivamiento espiritual, en intimidad con nuestro Dios, nos permite tener una actitud de humildad y arrepentimiento, pero a la vez una fortaleza imparable para compartir a otros de lo que hemos recibido y dejar fluir su amor hacia todo el que está dispuesto a escuchar.

 … Jesús se puso de pie y exclamó: —¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva. Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía. Juan 7:37-39. 

      Día 11: Raíces profundas

Necesitamos cimentar nuestras vidas sobre la Roca firme que es Jesús y generar raíces profundas que nos mantengan fuertes, firmes y estables en su amor. Pero lo más hermoso de la Palabra de hoy es comprender que esto no se da en apariencia, ni donde otros lo ven, sino en lo íntimo de nuestro ser, donde no existe nadie más que nosotros y nuestro Dios. Donde solo Él puede examinarnos. Donde albergamos la fe en que Jesús es el Rey de nuestros corazones. Trabajemos en intimidad con Dios en echar esas raíces profundas que nos fortalecen para la vida.

Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que, arraigados y cimentados en amor. Efesios 3:16-17.

      Día 12: ¡Aviva tu obra!

Cada día vemos que aumentan las cifras de creyentes que se alejan de Dios y Su Palabra. Por eso, hoy más que nunca debemos clamar para que Su obra se avive a través de la tarea especial que nos encomendó a todos: La Gran Comisión. Tú tienes la responsabilidad de compartir de Jesús a otros, de persistir en la oración, y orar por aquellos que no conocen de Cristo. Pídele al Espíritu Santo que te dé las estrategias necesarias para que tu familia, amigos y conocidos, lleguen a los pies de Cristo.

Predica la palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar. Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las fantasías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos. 2 Timoteo 4:2-4. 

Día 13: Capacitación total

A veces sentimos que no somos suficientemente preparados o expertos para servir a Dios y que nos falta conocimiento, capacidad o sabiduría. Sin embargo, la Biblia habla de cómo Dios nos capacita por ser sus elegidos. Cuando disponemos nuestros corazones para Dios y dejamos que nos mueva hacia su servicio, deja de ser importante cuánto conocimiento nos falte, pues Él se encargará de completar lo que necesitemos para cumplir su propósito. Cuando tenemos la oportunidad de experimentar esta capacitación directa por parte de Dios, se aviva de forma incalculable el fuego en nuestro interior.

Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a ustedes. Él nos ungió, nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón como garantía de sus promesas. 2 Corintios 1:21-22.  

       Día 14: Eres templo del Espíritu Santo

¿Sabías que a pesar de ser diferente a los demás, eres una casa donde habita el Espíritu de Dios? El apóstol Pablo lo dice en su primera carta a los Corintios. Por eso nuestro cuerpo debe ser cuidado, respetado y santo para el Señor. Así como cuidas tu casa y la mantienes limpia, así mismo debe estar tu cuerpo. Cuando hay limpieza de pensamiento, pureza de corazón e integridad en la conducta, el Espíritu de Dios se mueve con libertad. Apártate para Él y deja que su Espíritu habite en ti.

¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen con su cuerpo a Dios.1 Corintios 6:19,20. 

      Día 15:  Alegría en su presencia

El mundo nos vende la alegría como un bien comercial y adquirible a través de actuaciones humanas. Nada más falso que eso. La verdadera alegría viene cuando experimentamos un despertar espiritual al abandonarnos en intimidad con nuestro Creador y podemos disfrutar de su presencia en nuestras vidas. Vale la pena levantarnos a buscarlo en la madrugada, vale la pena crecer en conocimiento de Dios, vale la pena renovar nuestra mente en su Palabra para acercarnos a Él y disfrutar desde ya la presencia que nos promete por la eternidad.

Me has dado a conocer el camino de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11.

      Día 16: Fuera temor

Cuando el Espíritu Santo aviva nuestro interior, podemos lograr grandes cosas, pues contamos con el poder de Dios mismo actuando en nosotros. Pero, adicionalmente, somos libres del temor que llegó a nosotros a través del pecado. Dios nos ha dado una voz para levantarnos en medio del caos de este mundo. Vivir libres de temor para proclamarlo es sin duda una muestra del avivamiento de nuestros corazones.

Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno. Hechos 4:31. 

      Día 17: Resplandor de su rostro 

¿Cómo puede ser el resplandor del rostro de nuestro Señor sobre nosotros? Es como ese rayo de sol que nos calienta en medio de un día frío. Esa luz que sale en medio de la más terrible oscuridad y no nos empalaga, sino que nos reconforta y nos hace brillar. Cuando el rostro de nuestro Dios resplandece sobre nosotros, nos convertimos en seres radiantes que, por medio de la Gloria del Señor, pueden iluminar a otros. Nada podrá darnos mayor brillo que aquel que Dios nos da para alabarlo y bendecir a quien lo necesita.

¡Restáuranos, oh Dios de los Ejércitos! ¡Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos! Salmo 80:7.

      Día 18: En espíritu y verdad

Tal vez te has preguntado: ¿Qué es adorar a Dios en espíritu y verdad? Mientras algunos creen que se trata de orar y leer la Biblia todos los días de forma mecánica, otros consideran que es asistir o servir incansablemente en la iglesia. Realmente no es así. Ahora pensemos: ¿Qué sacamos haciendo eso si no somos sensibles al Espíritu Santo y al corazón de Dios? Pídele a Dios hoy que te haga un adorador en espíritu y verdad.

Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. Juan 4:23-24. 

Día 19.  Una atmósfera diferente

No hay nada más hermoso y poderoso que alabar en la congregación y sentir un ambiente diferente. Cuando el Espíritu Santo está en medio de nosotros se siente su fluir, su fuego, la atmósfera cambia y nuestro corazón se humilla ante su presencia. Haz que cada tiempo con Dios sea especial, pídele al Espíritu Santo que te saque de lo convencional, de la rutina y que en cada encuentro íntimo con Él, puedas ser más y más sensible a su presencia en esa atmósfera que sólo Él crea.

Porque lo dice el Alto y Excelso, el que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: «Yo habito en un lugar santo y sublime, pero también con el contrito y humilde de espíritu, para reanimar el espíritu de los humildes y alentar el corazón de los quebrantados. Isaías 57:15.   

Día 20.  El Señor ha hablado 

Los decretos se firman con las palabras “Comuníquese y cúmplase”. Así son las promesas de Dios para nosotros. No hay nada que agregar porque no necesitamos nada más. Se trata de tener la fe suficiente para creer que Dios es y Dios puede, y que, si Él habló, ya se puede comprender como un hecho cumplido. Dios nos rescata en medio del dolor y nos fortalece antes y después de la prueba. Él ha prometido estar con nosotros. Ha hablado y sin duda lo cumplirá. Esta confianza nos permite vivir con el fuego del Espíritu Santo encendido en nuestros corazones.

Pondré mi Espíritu en ustedes y vivirán. Y te estableceré en tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el Señor, lo he dicho y lo cumpliré, afirma el Señor. Ezequiel 37:14. 

 Día 21: Espíritu Santo, ¡gracias!

Finalicemos estos 21 días de oración y ayuno dando gracias a Dios por haber enviado su Espíritu Santo a nuestras vidas. Este 2024 hagamos juntos el compromiso de ser hacedores de Su Palabra y llevar las Buenas Nuevas de Salvación a aquellos que no conocen de Dios. Ora diciendo: “Espíritu Santo gracias porque continúas mostrando el mismo amor que Jesucristo manifestó en esta tierra por medio de nosotros los creyentes, gracias por ungirme. Ayúdame con tu poder, a compartir tu amor que ha transformado mi vida. Que tu fuego me avive siempre. En el nombre de Jesús, amén”.

«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor». Lucas 4:18,19. 

Por: María Isabel Jaramillo (isabel.jaramillo@revistahyc.com) y Jennifer Barreto (jennifer.barreto@revistahyc.com).

Fotos: Freepik y Unsplash (Fotos utilizadas bajo licencia Creative Commons)

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3 comentarios

Juan Manuel Paternina 11 de enero de 2024 - 21:43

Excelente contenido para trabajar en el proceso espiritual y acercarse a Cristo

Responder
Sonia Medina Gutiérrez 22 de enero de 2024 - 13:34

Dios los siga utilizando grandemente.
Es un gozo leer estos devocionales.
Dios los siga bendiciendo y fortaleciendo grandemente, llenando del Espíritu Santo.

Responder
Carlos Alberto vallejo barrera 26 de enero de 2024 - 11:14

Gracias señor por haberme llamado aser tu hijo y a recibirte cómo miseñory salvador en casa 🏡 sobre la Roca iglesia ⛪️ cristiana integral la universidad de las iglesias de sana doctrina en Colombia y latinoamerica.

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