Un problema de capa caída

Por Revista Hechos&Crónicas

La eyaculación precoz y la disfunción eréctil son dos de los más frecuentes trastornos sexuales masculinos y pueden afectar a personas jóvenes y adultas en su vida sexual pero, ¿sabe qué son y cómo tratarlas?

Según la Sociedad Colombiana de Urología, la eyaculación precoz (EP) es “el trastorno sexual masculino más frecuente en el cual el paciente eyacula en poco tiempo, generalmente antes de un minuto, y tiene incapacidad o franca dificultad para retardar la eyaculación. Esto trae frustración, ansiedad, problemas interpersonales con la pareja o evasión de la intimidad”.

Este gremio médico clasifica la EP en dos: primaria (el paciente siempre ha sido eyaculador precoz y en esta puede haber un factor genético) o de toda la vida y secundaria o adquirida, en la que el paciente se vuelve eyaculador en un momento de su vida, y puede estar relacionada con enfermedad del tiroides (hipertiroidismo), infecciones del tracto genitourinario como prostatitis, epidimitis, uretritis y balanopostitis ó inflamación del prepucio o del glande.

Por otro lado, la disfunción eréctil (DE) es un trastorno en el cual se presenta la incapacidad para lograr o mantener una erección suficiente para un desempeño sexual satisfactorio, según lo definido por la Conferencia de Desarrollo y Consenso de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

The National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases señala que entre las causas de este trastorno se encuentran: el daño a los nervios, arterias, músculos lisos y tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad como diabetes, presión arterial alta, daño de los nervios, esclerosis múltiple, ateroesclerosis o enfermedad vascular.

Así mismo, los estilos de vida que contribuyan a enfermedades vasculares y del corazón también aumentan el riesgo de disfunción eréctil, como fumar, beber alcohol en exceso, tener sobrepeso y no hacer ejercicio.

Según Boston Medical Group, el número de jóvenes con disfunción eréctil ha aumentado en 15 %. “Esto se debe en parte a los cambios experimentados en los hábitos de consumo y el estilo de vida. La alimentación es cada vez más deficiente, el consumo de alcohol ha aumentado, cada vez se practica menos deporte y el resultado es ese aumento en el número de pacientes con disfunción”, que puede afectar a todos los hombres en edades diferentes aunque aumentan las probabilidades desde los 40 años.

“Hay una fuerte relación entre los problemas, las disfunciones sexuales y los hábitos de vida desde adolescentes. El machismo en muchas familias lleva a que los jóvenes experimenten con la vida sexual de forma temprana y acelerada, tal ese caso de aquellos hombres que tienen su primera experiencia sexual con prostitutas o pornografía. Esto lleva a deformar su sexualidad en todos los aspectos, afectando los procesos sexuales naturales”, subraya Alejandro Llanos, médico, pastor y presidente de la Alianza Médica Cristiana (AMEC).

¿Qué hacer frente a estas disfunciones sexuales?

El tratamiento de estos problemas va en todos los campos desde la alimentación, medicación, terapias y cirugía en algunos casos, teniendo en cuenta que afectan la salud sexual y emocional del paciente así como la autoestima, vida en pareja, el libre desarrollo y la calidad de vida.

En el mundo, el Estudio Global de Actitudes y Conductas Sexuales (2005) señaló que el 30 % de los hombres estudiados en 29 países presentan o han presentado eyaculación precoz. Destaca que la prevalencia de esta enfermedad en Latinoamérica es de 28.3 %, cifra que coincide con el estudio ISSM de Argentina (2004) que destaca que por países la incidencia es del 16 % en Argentina y México, 32 % en Brasil, 30 % en Colombia y 20 % Venezuela.

Por otro lado, el estudio Disfunción Eréctil en el Norte de Sudamérica (DENSA) reveló que más de la mitad de los hombres mayores de 40 años de edad en Venezuela, Colombia y Ecuador sufren algún grado de alteración con su erección. Igualmente, estima que del 5 al 47 % de la población adulta presenta o manifiesta DE moderada a completa.

Las principales recomendaciones médicas para estos trastornos son:

– Acuda al médico

Los primero que se deba hacer al notar algo extraño o mal funcionamiento en su órgano reproductor es acudir a un médico sexólogo y/o a urólogo, para que determine a través de la rigurosidad médica el tipo de afectación y trastorno que posee. En el caso de la disfunción eréctil, el diagnostico se realiza basado en el en el historial médico y sexual del paciente, mientras que con la eyaculación precoz se realiza con base en la historia clínica, evaluación de la eyaculación intra vaginal sexual, tiempo de latencia, control percibido, angustia y dificultades interpersonales.

Para el tratamiento de estas afectaciones se utilizan ciertos medicamentos específicos que deben ser ordenados por un médico después de un diagnóstico completo. Es fundamental que el paciente no se automedique.

– Aliméntese bien y realice ejercicio

Entre las causas de la disfunción eréctil se pueden encontrar enfermedades como la diabetes y enfermedades vasculares en las que la buena alimentación y ejercicio ayudan a evitar que se presente este trastorno. Un estudio de la Universidad de Harvard denominado Dietary flavonoid intake and incidence of erectile dysfunction y publicado en The American Journal of Clinical Nutrition reveló que una mayor ingesta habitual de alimentos ricos en flavonoides específicos se asocia con una incidencia reducida de la disfunción eréctil.

Por otro lado, entre las causas de la eyaculación precoz se encuentran las de segundo plano como la falta de seguridad, angustia, molestia, frustración y/o al rechazo de la intimidad sexual, lo que se puede ayudar a fortalecer con ayuda de los buenos hábitos como caminar y dejar de fumar.

– Sanidad espiritual

Un punto fundamental que los hombres deben cuidar ante estas afectaciones de su sexualidad es el ámbito espiritual, por eso se recomienda que las parejas tengan acompañamiento de consejería antes de casarse e iniciar su vida sexual, pues de esta manera se rompen ataduras que pudieron adquirir previamente a través de la pornografía o acercamientos sexuales anteriores que repercutan en su salud sexual.

El pastor y médico Alejandro Llanos puntualiza que antes que nada se debe cuidar la vida espiritual y dialogar de forma clara e informada con niños y adolescentes sobre la sexualidad: “La sexualidad es un tema relacionado con el aspecto espiritual, y por eso Dios ordena que sea en el matrimonio y en la pareja heterosexual. Todo tiene en tiempo en la vida y el aspecto preventivo es muy importante, el cual comienza con hablar desde la niñez de una sana sexualidad, aspecto que los padres deben informarse adecuadamente”, señala el director de la Alianza Médica Cristiana (Amec).

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