Viudez al desnudo

Por Revista Hechos&Crónicas

Reconoce debidamente a las viudas que de veras están desamparadas.  Pero, si una viuda tiene hijos o nietos, que estos aprendan primero a cumplir sus obligaciones con su propia familia y correspondan así a sus padres y abuelos, porque eso agrada a Dios. 1 Timoteo 5:3-4. 

Desde tiempos antiguos la viudez es considerada bíblica y culturalmente como una afrenta, oprobio y hasta una maldición. Sin embargo, esas negativas descripciones se desvanecen al compararlas con las maravillosas promesas de Dios hacía su cuidado protección.

En el mundo actual 

En su artículo “Costumbres que hacen pasar hambre a las viudas en algunas culturas”, la BBC NEWS narra lo siguiente: “La muerte de una pareja de toda la vida puede ser devastadora, pero algunos rituales en distintas partes del mundo hacen que la situación de las viudas sea aún mucho más penosa… En algunas culturas, están excluidas de la hora de la comida, se les prohíbe digerir alimentos nutritivos e incluso las fuerzan a participar en ritos peligrosos y degradantes. En Ghana, son las pobres las que suelen sufrir más. Si bien las autoridades del país han impulsado leyes para eliminar este tipo de ceremonias, a algunas se les sigue impidiendo el acceso a la comida y aún más”.

Según Chitrita Banger Gee, historiadora y novelista bengalí: “En las comunidades hindúes de Bengala Occidental, hasta hace unas décadas se esperaba que las viudas de las castas más altas cumpliesen una penitencia por la muerte de sus marido”.

La viudez aumenta con la pandemia

Según las Naciones Unidas, en el artículo “Mujeres invisibles, problemas invisibles”, se describe como la pandemia ha empeorado la situación durante los últimos meses con una pérdida humana devastadora, que probablemente está dejando a decenas de miles de mujeres  viudas justo en el momento en que se ven privadas de sus apoyos socioeconómicos y familiares habituales.

La experiencia de pandemias pasadas, por ejemplo, el VIH / SIDA y el Ébola, muestra que a las viudas a menudo se les niegan los derechos de herencia, se les arrebatan sus propiedades después de la muerte de su pareja y pueden ser objeto de estigma y discriminación como «portadoras» de enfermedades.

A nivel global,  las mujeres tienen menos posibilidades de acceso a pensiones de vejez que los hombres, por lo que la muerte de un cónyuge puede conducir a la indigencia de las mujeres mayores. En el contexto de confinamientos y cierres económicos, pueden no tener acceso a cuentas bancarias y pensiones, ya sea para pagar la atención médica si se enferman o para mantenerse a sí mismas y a sus hijos.

¿Sabías que…?

  • …en una zona de refugiados de Balukhali, más de 116 viudas, huérfanos y mujeres que han sido separadas de sus esposos han encontrado refugio dentro de un gran asentamiento donde no se permiten hombres ni niños mayores de 10 años?
  • Se estima que hay 258 millones de viudas en todo el mundo y una de cada 10 vive en la pobreza extrema.
  • En ciertas partes del este de la República Democrática del Congo, alrededor del 50% de las mujeres son viudas. Se estima que existen tres millones en Iraq y más de 70 mil en Kabul (Afganistán).
  • En los países en desarrollo sus problemas más comunes son de pobreza, violencia y salud, entre otros.

Una visión más alta frente a ella 

La escritora Carolyn Custis James, en su libro el Evangelio de Rut afirma que: “La visión que Dios tiene de las mujeres choca en cada punto sobre cómo el mundo nos considera, inclusive en la forma de vernos a nosotras mismas. La viuda se convierte en el centro de mayor atención de Dios a fin de enseñar al mundo (y a su pueblo en particular) cuánto debemos andar para que nuestros pensamientos y acciones se ajusten con los de Él. La visión de Dios sobre la viuda está a años luz de lo que nosotros distinguimos cuando la observamos”.

Dios y las viudas

En las Escritura se ve que hay una relación íntima de compasión y misericordia hacía ellas, al quedar tan frágiles e indefensas, Dios se presenta como Su protector incondicional y es objeto de especial cuidado:

  • Defensor: Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa (Salmo 68:5); la mira desde el cielo, ve su vulnerabilidad y lo indefensa que está, desde allí vela y cuidad de ella. ¡Es Su defensor en esta tierra y está a su favor!
  • Atiende su clamor: “No explotes a las viudas ni a los huérfanos, porque si tú y tu pueblo lo hacen, y ellos me piden ayuda, yo te seguro que escucharé su clamor” (Éxodo 22:22-23); cuando llega el clamor a sus oídos, hace justicia y no demorará en auxiliarla.
  • Apoya su causa, proveyéndola de ropa y alimentos: Él defiende la causa del huérfano y de la viuda, y muestra su amor por el extranjero, proveyéndole ropa y alimentos (Deuteronomio 10:18); En su grandeza, bondad y gracia, muestra su amor convirtiéndose en su proveedor incondicional.
  • Mantiene intactos sus linderos: El SEÑOR derriba la casa de los soberbios, pero mantiene intactos los linderos de las viudas (Proverbios 15:25); le da estabilidad y permanencia a su morada, manteniéndole intacto sus linderos para que no sean traspasados.
  • La protege: El SEÑOR protege al extranjero y a la viuda, pero frustra los planes de los impíos. (Salmo 146:9); Dios la protege y la defiende de todo peligro.

“La viuda representa un gran número de seres humanos que en el mundo están en desventaja, lo cual ubica ante nosotros la eterna pregunta si reservamos nuestras bendiciones o abrimos nuestros corazones y manos a otros. La viuda es y siempre ha sido una prueba de fuego para medir cuanta teología incorporamos y cuánto es solo palabra. Ella en su necesidad se inspira en lo que nosotros fuimos creados para dar, ya que Dios tiene una visión redentora de ella”. Carolyn Custis James.

Por: Hilda Cristina López Carvajal @forjatalentos

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