Cambia tu vida con pasos sencillos

Por Revista Hechos&Crónicas

A veces la vida parece pasarnos por encima. Nos levantamos cada mañana a la carrera, nos alistamos de afán y salimos corriendo para enfrentarnos a un tráfico terrible. Llegamos sobre el tiempo, cumplimos nuestras obligaciones. Regresamos a casa y seguimos corriendo. Definitivamente cada día trae su afán. Pero… ¿vale la pena vivir así?

¡Por supuesto que no! Dios nos ha dado una vida para disfrutarla al 100%. Para esto no siempre debemos hacer grandes cambios (aunque a veces es necesario). Basta con pequeños cambios en nuestra rutina diaria que nos llevarán a tener paz y a ser mejores mayordomos de todo lo que Dios nos ha dado.

  1. Orden

Ser ordenados nos brinda paz mental y rapidez para hacer las cosas. Ser ordenados nos asemeja a Dios, porque Dios no es un Dios de desorden, sino de paz. 1 Corintios 14:33. 

  • Tender la cama

Si eres de las personas que sale de la casa sin tender la cama, esto te interesa.  Según William H. McRaven, almirante retirado de la marina estadounidense y ex canciller del Sistema Universitario de Texas, tender la cama en las mañanas trae grandes beneficios mentales. En su libro Make Your Bed: Little Things That Can Change Your Life… and Maybe The World!, el marino explora la teoría de que tender tu cama en la mañana te prepara para el éxito. Según su teoría, hacerlo te hace sentir que ya lograste al menos una cosa en el día, y como consecuencia te motiva a tener más éxitos durante el día. Por el contrario, si no la tiendes, comienzas el día con un pequeño fracaso y sensación de no haber logrado algo, lo que te hace sentir improductivo e incapaz.

  • Dejar las cosas en su lugar después de usarlas  

El Instituto de Princeton de Neurociencia descubrió que “las personas con hogares desordenados experimentaron un cansancio más alto como resultado del estrés producido por un ambiente amontonado. Además, como el desorden dificulta la concentración y la habilidad de procesar la información, se gasta más energía en las tareas cotidianas. Darse cuenta del desorden existente y enojarse por eso puede desgastar el estado mental. Y es más probable sentir frustración y tomar malas decisiones que teniendo una casa limpia y ordenada”. Así que haz este pequeño cambio: cada vez que uses algo, ponlo en su lugar y déjalo en el mejor estado posible. Parece que te va a quitar tiempo, pero es lo contrario, te ahorrará muchos minutos de organización si no dejas que se acumulen.

  • Lavar los platos al terminar de comer

Un estudio publicado en la revista Journal of the American Geriatrics Society, determina que lavar platos influye de manera positiva en la esperanza de vida. Los resultados demostraron que esta sencilla actividad puede disminuir el 12% el riesgo de muerte si se realiza, en promedio, por 30 minutos diarios. Lavar los platos refuerza el sistema inmunológico debido al contacto que se tiene con diferentes agentes patógenos, disminuye los niveles de estrés, debido al contacto acuoso que tienen las manos con el agua y el jabón, lo cual resulta relajante.

  1. Limpieza  
  • Cuidado personal

Una persona que se cuida también se preocupa por su entorno. La científica Nicole R. Keith de la Universidad de Indiana, se llevó una sorpresa al descubrir durante una de sus investigaciones que las personas que cuidan más de sí mismas y realizan actividades físicas cuidan más de sus hogares. Quienes mantenían más limpias sus casas eran personas más activas y, por lo tanto, con mejor salud en general.

El cuidado personal implica mantener una vida en calma, comer de manera saludable, ejercitarse, descansar lo suficiente y mantener bajos los niveles de estrés. 

  • Día de aseo semanal

Un estudio publicado en The Personality and Social Psychology Bulletin utilizó un software de análisis lingüístico para medir el modo en el que varias mujeres se referían a sus casas. El resultado fue que los perfiles asociados a descripciones positivas, acogedoras y saludables mostraron niveles de cortisol (la hormona del estrés) más bajos. La limpieza y la desinfección son fundamentales para mantener una casa libre de polvo, ácaros y gérmenes, y por ende de enfermedades respiratorias e infecciosas.

  • Organiza antes de salir

Dedica cada mañana un tiempo a dejar todo en orden antes de salir. Esto te permitirá sentirte en paz en tu espacio cuando regreses y podrás sentirte relajado en tu propio hogar. «Al llegar después de un día fuera, encontrar una casa desordenada tiende a ser un estímulo negativo. Mientras que si recordamos la casa y la habitación ordenadas volvemos más a gusto, con más sensación de hogar. Proporciona un punto más de bienestar», asegura la psicóloga Noelia Sancho.

  1. Manejo del tiempo  
  • No pospongas la alarma

Francisco Segarra, Somnologist, experto en Medicina del Sueño de la European Sleep Research Society (ESRS) asegura que tan importante como es dormir la cantidad de horas necesarias, que varían de una persona a otra, lo estener un sueño profundo y continuado. Fragmentar los ciclos (como lo que se hace cuando se pospone la alarma) provoca consecuencias diurnas a todos los niveles como pérdida de memoria, menor capacidad de reacción y disminución del rendimiento durante la jornada.

Además, igual que con el hecho de no tender la cama, produce una sensación de derrota que influye directamente en nuestro estado de ánimo.

  • Planea tu día desde la noche anterior

Katherine Love, analista de Forbes Colombia, asegura que puedes mejorar tu productividad si planificas tu día desde la noche anterior. Es tan sencillo como escoger tu ropa y hacer una lista de pendientes con sus respectivas ideas, aunque la clave está en no sobrecargarse.

  • Planifica tu tiempo 

Un estudio publicado por Steinhardt, asegura que los asuntos que realmente importan no suelen ocupar más allá del 30 % de nuestro tiempo. Las tareas que parecen poco importantes suelen ocupar entre el 10 y el 50 % de la jornada. Además, 80 % de los resultados que conseguimos procede de las actividades desarrolladas en solo el 20 % de nuestro tiempo. Esto significa que debemos saber priorizar, pues no es igual urgente que importante. Además, también debemos respetar el descanso y está bien si no hacemos todo al tiempo. No debemos ser multitarea para ser productivos, solo debemos aprender a organizarnos.

Foto: Freepik. 

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