Obsesión LinkedIn

Por Norma Elizabeth Pinzón

¿Alguna vez has sentido que tu perfil profesional no es lo suficientemente sobresaliente para destacarte en el mundo laboral?

En plataformas como LinkedIn la gente muestra sempleous logros, ascensos, aprendizajes y nuevos proyectos que, aunque nos alegran, también nos apresura a alcanzar un alto estándar y competir todo el tiempo. ¿Qué podemos hacer para que esta obsesión se convierta en una oportunidad para crecer? La revista H&C te lo cuenta.

La red social para buscar empleo, entablar conexiones profesionales con otras personas, crear y compartir contenido sobre el mundo laboral, ha sido por excelencia LinkedIn, plataforma con más de 810 millones de usuarios activos en el mundo. Según el informe LinkedIn 2022, más de 65 millones de usuarios toman decisiones importantes para su vida profesional y cada minuto las empresas contratan a alguien. Así mismo, 49 millones de personas crean su perfil para buscar nuevos puestos de trabajo cada semana y se forman 11 millones de nuevas conexiones. Si son muchas las puertas que abre esta red, entonces, ¿dónde está el problema?

“LinkedIn se ha convertido en el Instagram de la vida profesional (con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva). Esta también puede afectar a la salud mental de las personas. Ascensos continuos, rondas continuas de capital levantado o lugares de trabajo maravillosos. Así como en Instagram, lo que ves no refleja el 100% de la realidad. Aunque a todos nos gusta compartir lo cool de nuestras carreras profesionales, hay muchos momentos que se quedan behind the scenes”, compartió Rafael Hernández, uno de los tantos usuarios que han manifestado sentir ansiedad a la hora de ver tantos perfiles profesionales destacables.

Un perfil profesional no define tu vida

Las oportunidades laborales no son las mismas para todos, pues no todo el mundo tiene acceso a la educación superior. En Colombia, alrededor del 52% de los jóvenes que aspiran continuar sus estudios no obtienen la oportunidad. Según datos del Sistema Nacional de Información de Educación Superior (SNIES), en 2019, 2.124.546 jóvenes se inscribieron a diferentes niveles de educación superior, sin embargo, tan solo 1.001.217 estudiantes fueron admitidos. Además, durante la pandemia, el desempleo juvenil cayó a 18,8%. El panorama se torna aún más desalentador cuando 33% de esta población son “Ninis” (ni estudian ni trabajan). Por ende, muchas hojas de vida no cumplen con la cantidad de experiencia y formación académica que la oferta laboral exige.

Sin embargo, un perfil profesional no puede definir tu vida. Muchos son los testimonios de personas que, con pasión y ganas de salir adelante y aprender, han adquirido habilidades, talentos y aprendizajes que también son valorados por las empresas. Así que, no vale la pena angustiarse por no tener el mismo perfil que el otro, pues al momento de reclutar, personas de talento humano y psicólogos han percibido que no se diferencian el uno con el otro. Las hojas de vida parecen similares, pues las personas no ponen rasgos diferenciadores que los hagan destacar. Por eso, debes ser tú mismo y concentrar tus esfuerzos en aquello que quieres lograr. Porque Dios «pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras». Romanos 2:6. 

Otras formas de abrirse camino en el campo laboral

La psicóloga consultora, Luz Angela Vásquez, dictó una conferencia sobre el manejo de LinkedIn en el ministerio de Ejecutivos y Empresarios de la iglesia Casa Sobre la Roca, y compartió con Hechos&Crónicas algunos tips para potencializar el perfil profesional y tener proyección laboral.

  1. No compararse

“Muchos critican o se sienten mal por no lograr lo que quieren. En vez de comparar, hay que crecer. Si haces lo que hacen todos ¿en qué te diferencias?”.

Cada cual examine su propia conducta; y, si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. Gálatas 6:4. 

  1. Capacitarse

“Hay muchos cursos sobre marca personal y para mejorar habilidades sociales. Cuando uno estudia algo que le apasiona busca cursos y adquiere experiencia. También hay que invertir. La gente invierte en comida o ropa, pero no en su conocimiento”.

  1. Ser apasionados

“Las personas quieren lograr resultados, pero no cambian, no se esfuerzan. Mucha gente es mediocre porque no ama lo que hace. Para obtener lo que quiere, debe apasionarse”.

  1. Enfocarse

“Cuando hacemos muchas cosas a la vez, nos desgastamos muchísimo. Hay que enfocarse y centrarnos en lo que queremos”.

  1. Planificar

“Hay que pensar a dónde quiero llegar. Tener metas y objetivos. Ceñirme a un plan. Escribirlo permite que haya una dimensión de realidad”.

  1. Avanzar en pequeños pasos

“¿Qué estás haciendo hoy para lograr lo que quieres? Debes dar pequeños pasos, acciones de fe. Empezar hoy mismo a ser proactivo. Llevar las cosas a la acción”.

No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. Santiago 1:22. 

  1. Cambiar el modelo mental

“Si dices -no puedo-, -soy tímido-, -me da pena llamar a preguntar por la vacante-, te bloqueas. Hay un lenguaje descriptivo que es de la queja, justificación y lamento. Debemos cambiarlo por un lenguaje generativo de -lo voy a hacer-, -voy a intentarlo-, que nos lleve a la acción. La Biblia está llena de modelos mentales impulsadores”.

  1. Autoconocerse

“Hay personas que realizan actividades que no van de acuerdo a sus talentos y preferencias. Hacer pruebas de vocación profesional es muy importante, pues arrojan cuáles son tus competencias, habilidades cognitivas y creativas. Es importante el autoconocimiento para saber qué quiero y para dónde voy. Esto también es buscar el propósito”.

  1. Aprender de lo negativo

“Los defectos se pueden trabajar. Si me enfoco solo en las cosas positivas, lo negativo empieza a decrecer también. Es importante reconocer las cosas negativas para mejorar. Cuando te equivoques debes preguntarte cuál es el aprendizaje”.

  1. Ser coherente

“Es importante ser coherente con lo que haces, dices y piensas. El discurso semiótico como la ropa, la mirada, el rostro, el comportamiento refleja lo que hay en tu mente. Por eso, los valores son transversales a las competencias.

Valores cristianos que enseña Nehemías a la vida profesional: 

  • Ser honestos es lo primero.
  • Pedir ayuda. Nehemías siente dolor por lo que pasa, no se queda en brazos cruzados, sino que pide ayuda. Es una habilidad social.
  • Nehemías no permite que las personas ataquen su misión.
  • Tener buenas relaciones. No juzgar, ni criticar.
  • Fe en acción. Centrarnos en lo que fuimos llamados. Vivimos con un propósito.
  • Amistad y lealtad. No entrar en yugo desigual.
  • Compromiso. Empieza con ellos mismos y con su familia.
  • Poner cada cosa en su lugar. El orden ayuda a ser ágil y trae claridad mental. Es una competencia y es un valor.
  • Ser generosos no solo con el dinero, sino también con el conocimiento. Enseñarle a otro lo que has aprendido. 

Tip ñapa: “En LinkedIn podemos conectar con el otro. Generalmente, la gente aplica donde está la vacante. En esta plataforma puedes buscar la empresa y ver quienes trabajan ahí. Puedes conectar con el psicólogo o reclutador y preguntar por la convocatoria. Algunas empresas permiten eso, porque les ahorras el trabajo de ver miles de hojas de vida. Hoy en día hay muchas plataformas funcionales, pero no se enfocan en las personas. El networking te autopromociona a través de la red de contactos”. 

Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben. Romanos 12:16.

Por: Norma Elizabeth Pinzón – norma.pinzon@revistahyc.com

Foto: Souvik Banerjee – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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