Manny Pacquiao, un luchador dentro y fuera del ring

Por Revista Hechos&Crónicas

La leyenda del boxeo colgó los guantes para perseguir el sueño de ser presidente de Filipinas y luchar por su país con la misma intensidad con la que se enfrentaba a cualquier rival en el cuadrilátero.

Considerado uno de los más grandes boxeadores de la historia mundial, Pacquiao no es ajeno a la política ya que desde hace años es senador en Filipinas, pero solo hasta ahora decidió lanzar su candidatura presidencial de la mano del partido PDP Laban.

El 25 de septiembre del 2021 será una fecha para recordar entre los amantes del boxeo, en esta fecha uno de los deportistas más importantes y galardonados de este deporte colgaba los guantes para siempre, Manny “Pacman” Pacquiao se despedía del ring para seguir dando sus mejores golpes desde la arena política.

Pacquiao era uno de los mejores boxeadores del mundo. El filipino fue campeón mundial de boxeo en 12 oportunidades y ganador de títulos en las categorías de peso mosca, supergallo, pluma, superpluma, ligero, superligero, wélter y superwélter. Durante sus 26 años de carrera disputó 72 combates, con 62 victorias, ocho derrotas y dos empates. De esos 62 triunfos, 39 fueron por nocaut y 23 por decisión de los jueces.

Sin embargo, fue el propio deportista quien confirmó su retiro del deporte que lo vio brillar en todo el mundo. En un vídeo dado a conocer en las redes sociales del boxeador anuncia: “Adiós al boxeo. A los más grandes fanáticos y al mejor deporte del mundo, ¡gracias! Gracias por todos los maravillosos recuerdos. Esta es la decisión más difícil que he tomado en mi vida, pero estoy en paz con ella. Persiga sus sueños, trabaje duro y observe lo que sucede. Adiós boxeo”.

Y meses más tarde, en una entrevista con Toni Gonzaga para su canal de Youtube, el ex pugilista contestó así a la pregunta de si este era su retiro definitivo del boxeo: “Mi carrera en el boxeo terminó. He estado boxeando durante mucho tiempo. Mi familia siempre dice que está bien. Seguí adelante porque soy un apasionado de este deporte. Apoyaré a los boxeadores que volverán a ser nuestros campeones. ¿Quién hubiera pensado que solo un vendedor de pan sería campeón mundial?”, sostuvo la leyenda del boxeo.

Sin embargo, Pacquiao no es ajeno a su nuevo campo de pelea: la política. El ex boxeador ha tenido una carrera política prolífica dentro de su país ya que fue elegido como congresista en 2010 y como senador en 2016, cargo que ocupa en la actualidad. Pero su golpe está más allá de los órganos legislativos de su país y se centra en el próximo cuadrilátero de su pelea: la presidencia de Filipinas.

Allí tendrá que ganarle a la facción política del actual mandatario filipino, Rodrigo Duterte, quién a través de su hija Sara pretende llegar nuevamente al poder como vicepresidente. (Las leyes de Filipinas no permiten a un presidente en funciones presentarse como candidato para una reelección).

Un round para ganar en las urnas

Manny Pacquiao es creyente en Dios y cristiano evangélico por lo que su vida y testimonio siempre ha girado en ello, desde sus triunfos en los grandes campeonatos hasta en la parte social que desarrolla con su fundación y por los momentos más duros en su carrera deportiva. Y en su camino a la presidencia no será diferente.

“Cuando tienes a Jesús en tu vida, en tu corazón, la humildad surge naturalmente. Es como si Dios te recordara que seas humilde todo el tiempo. Siempre agradezco al Señor. A veces sucede que eres cristiano cuanto los tiempos van bien y tu vida es buena, pero cuando tu fe realmente es tanteada es cuando vienen las tentaciones y la prueba. Lo importante es que estoy cerca del Señor, Él me conoce y yo lo conozco”, puntualizó en entrevista con Toni Gonzaga.

A pesar de que su contendiente político lidera las encuestas de intención al voto en Filipinas, Pacquiao ha entrado de lleno en la carrera presidencial llevando los principios de la Biblia y su testimonio a la arena política. Es así como en un multitudinario evento, el exboxeador lanzó su candidatura al mayor cargo político de su país el pasado mes de septiembre.

“Hoy, acepto con valentía el desafío de correr como Presidente de la República de Filipinas, con un mensaje para aquellos que se están aprovechando del pueblo filipino: ¡su tiempo está pasado! Soy un luchador. Toda mi vida, nunca me defendí. El Manny Pacquiao que conoces como el puño nacional, no es diferente al Manny Pacquiao contigo contra la pobreza y la corrupción. Más que uno mismo, la nación debería ser lo primero. Puedo sentir lo que ustedes están sintiendo. Sé lo duro que estás pasando y sé que estás cansado. Mis compañeros paisanos, necesitamos progreso. Tenemos que ganar contra la pobreza. Necesitamos que el gobierno sirva a nuestra gente con integridad, compasión y transparencia.

El momento es ahora. Estamos listos para estar a la altura del desafío del liderazgo. Es hora de que ganen los oprimidos, de que nuestra nación se levante de la pobreza. Es hora de un gobierno limpio, donde cada centavo vaya por cada filipino.

Creo que hasta lo imposible puede suceder si es ordenado por el Señor. Nada es imposible si está destinado por nuestro Señor. ¡Por eso lucharemos! ¡Muchas gracias y que viva Filipinas!”, expresó Pacquiao con firmeza a quienes lo acompañaron en el evento de campaña.

El deportista se aprieta los guantes para una batalla incluso más dura que en el boxeo y se aferra al Señor para liderar “la transformación que necesita filipinas”. “Siempre estoy a favor de lo que es correcto. No quiero ser otro político corrupto que basaría su lealtad en las relaciones porque yo no soy así”, asegura.

Fotos: Facebook / Manny Pacquiao

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