2 Reyes 18:3-4 nos cuenta la historia de un hombre que siempre tuvo su foco en Dios a pesar de todos los contratiempos.
En medio de una sociedad donde el hombre ha perdido el significado para el cual Dios lo ha creado, es importante recordar un hombre en la Biblia que luchó en contra de las adversidades y de toda expectativa negativa.
Ezequías creció en un entorno muy difícil además de que su padre fue uno de los peores reyes de Judá, por lo que las expectativas de éxito al gobernar eran muy pocas.
Los humanistas dicen que el futuro del hombre depende de las circunstancias. Los psicólogos dicen que el futuro del hombre depende de su pasado. Los sociólogos dicen que el futuro del hombre está condicionado por el entorno, etc.
Si nos basáramos en lo anterior, el futuro de Ezequías sería un completo fracaso. Sin embargo, el futuro del hombre nacido de nuevo y que permite que el Espíritu Santo obre en su vida está condicionado por Dios.
El hombre va contra la corriente cuando a pesar de las circunstancias, de su pasado, de sus recursos y de su entorno, decide poner su confianza en el Dios todo poderoso. Ir contra la corriente, es ir en contra de todo lo que dice el mundo. Es renovar nuestra mente y no amoldarnos al mundo actual.
Tres aspectos fundamentales:
- Cuando decide agradar a Dios: 2 Reyes 18:3a: Ezequías hizo lo que agrada al Señor.
Para el hombre actual no es popular tomar decisiones bajo la voluntad de Dios, pues está en un mudo que llama a lo bueno malo y a lo malo bueno y que ha perdido los valores y no se mueve bajo una cosmovisión bíblica.
El hombre va contra la corriente cuando no busca atajos, sino que espera los tiempos de Dios.
- El hombre contra corriente cuando escoge modelos de integridad: 2 Reyes 18:3: Ezequías hizo lo que agrada al Señor, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David.
En un mundo donde el hombre sigue modelos e influenciadores que van en contra de lo que Dios dice, urge ser imitadores de Cristo y pedirle al Señor que nos rodee de hombres temerosos de Él, que nos puedan ayudar a tomar decisiones correctas.
Mis acciones deben estar condicionadas por el modelo perfecto que debe ser Jesucristo.
- El hombre contra corriente cuando es radical: 2 Reyes 18:4: Ezequías quitó los altares paganos, destrozó las piedras sagradas y quebró las imágenes de la diosa Aserá. Además, destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, pues los israelitas todavía le quemaban incienso, y la llamaban Nejustán.
¿Qué debemos quitar de nuestra vida que nos impide ser radicales? En medio de nuestras luchas, debilidades, tentaciones y faltantes, debemos ser radicales. Ir en contra de la corriente es decir no, es sacar de nuestra vida todo lo que nos daña y daña a otros, es conocer nuestras debilidades y entregárselas al Señor.

