Hay palabras que no envejecen y son eternas, y Eclesiastés 3 es una de ellas.
En un mundo que corre sin pausa, este capítulo que todos deberíamos leer con frecuencia, nos recuerda que en la vida todo tiene su tiempo, y cada propósito bajo el cielo tiene su momento oportuno. No es poesía antigua; es dirección divina para una generación que confunde prisa con propósito y movimiento con avance.
Discernir el Kairos —el tiempo preciso de Dios— es un acto de humildad y de fe. Es reconocer que no somos dueños del calendario eterno, pero sí administradores de un corazón que espera, obedece y actúa cuando el Señor marca el compás. Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar, tiempo de abrazar y tiempo de soltar, tiempo de construir y tiempo de callar para escuchar la voz que realmente importa. Ignorar estos ritmos nos desgasta; pero abrazarlos y ponerlos en práctica nos alinea con la voluntad del Padre.
Por eso en nuestra primera edición de 2026, en la Revista Hechos&Crónicas digital, queremos invitarte a hacer el más reciente devocional de 21 días titulado: “Siembra oportuna, fruto eterno”, para que aprendas a sembrar esperanza y coseches propósitos que estén alineados a la voluntad de Dios. Son tres semanas para tener un encuentro íntimo con Dios, afinar tus ojos y oídos espirituales y preparar el terreno para lo que viene.
Y mientras nos acercamos a ese nuevo año, esperamos que esta sea tu ancla: Cristo es el Señor del tiempo, el Señor de tu historia y el Señor de tu futuro. Recuerda que no entramos a un nuevo año solos; entramos tomados de la mano de Aquel que hace nuevas todas las cosas. Que Su paz marque tu paso, Su sabiduría guíe tus decisiones y Su gracia te sostenga en cada oportunidad que está por venir. Dios te bendiga.
Foto: Svstudioart (Freepik) y la portada de la revista Hechos&Crónicas Enero 2026.

