Jesús: la cura para un corazón Grinch

por Jennifer Barreto
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Mientras para unos la Navidad es una época anhelada, para otros, es una temporada de tristeza, ansiedad, soledad y muchas veces de apatía, ¿por qué?

Según la Asociación Americana de Psicología, aproximadamente tres a cuatro de cada 10 personas reportan sentirse más estresadas o deprimidas en diciembre. En Colombia, el Ministerio de Salud indica que los síntomas de ansiedad y depresión aumentan entre 20 y 30 % durante las festividades navideñas.

Por otra parte, la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI) asegura que 66 % de las personas se sienten solas durante las fiestas navideñas, y quienes padecen trastornos de salud mental indican que su condición se agrava en esta época.

Causas del aumento de la tristeza y soledad en Navidad

En primer lugar, la falta de Dios, cuando no tienes una relación cercana con el Creador, la vida no tiene ningún sentido. En segundo lugar, están las expectativas sociales. Muchas veces la presión por vivir una “Navidad perfecta” puede intensificar el sentimiento de exclusión. En tercer lugar, haber tenido duelo o pérdidas reabren heridas emocionales. El cuarto punto, la falta de vínculos cercanos, es decir personas sin familia, amigos, o con relaciones rotas, suelen experimentar mayor aislamiento. El número cinco, son los problemas económicos: La incapacidad de participar en celebraciones por falta de recursos puede generar frustración y tristeza.

Por último, está la comparación social. Las redes sociales y la publicidad refuerzan la “falsa idea” de que todos están felices, lo que acentúa el malestar en quienes no lo están. Muchos terminan identificándose con la famosa criatura verde de Villa Quién.

Yo, ¿Grinch?

Para aquellos que no saben de qué hablo, el Grinch es una criatura verde, peluda y gruñona que vive aislada. Su mayor característica es detestar la Navidad de los alegres habitantes de Villa Quién (mejor véanse la película “El Grinch”). Su maléfico plan, es robar todos los regalos, adornos y comida de la villa en un intento por destruir todo lo que tenga que ver con esta celebración. (Dejo el spoiler hasta aquí).

Con el paso del tiempo, muchos empezaron a llamar “Grinch” a esas personas que le hacen el feo a esta temporada y nació el termino coloquial “Síndrome del Grinch”, no como diagnóstico clínico, sino como una descripción del malestar de algunas personas durante Navidad.

Y es que es una mezcla de irritabilidad, rechazo y aislamiento emocional que los envuelve y los aleja de todos. Según los especialistas, generalmente detrás de esa actitud hay heridas no sanadas, duelos, rupturas, carencias o simplemente una sensación de vacío que algunos aseguran es difícil de llenar.

Querido Grinch, Jesús puede llenar tu vacío

Sentirse como un Grinch no es pecado. La misma Biblia reconoce la soledad como una experiencia humana y real. Salmo 25:16 dice: Vuelve a mí tu rostro y tenme compasión, pues me encuentro solo y afligido. Incluso Jesús, en Getsemaní, enfrentó la soledad más profunda: Es tal la angustia que me invade que me siento morir… Mateo 26: 38a.

Esto nos recuerda que Cristo no vino solo para los alegres, sino para los quebrantados, los que lloran, los que sienten nostalgia y soledad como el Grinch. El pastor y autor cristiano Max Lucado en su libro “Cura para la vida común”, afirma que “la soledad no se cura con compañía, sino con comunión. Y la comunión más profunda es con Dios”.

El teólogo Timothy Keller en su libro “El profeta pródigo” dice: “La Navidad es la respuesta de Dios a la desesperación del mundo. En Jesús, la esperanza se hizo carne”. Y el profeta Isaías lo anticipó: El pueblo que andaba en la oscuridad ha visto una gran luz… Isaías 9:2.

¿Quién más que Jesús para llenar tu vacío? Él conoce todo de ti, tus pensamientos, tus tristezas, Él más que nadie conoce esos motivos por los que a veces piensas que nada vale la pena. ¿Te hicieron algo? ¿Estás pasando por un duelo? Tu dolor no es invisible para Dios. Él vino a sanarte, a consolarte, a acompañarte. La invitación de Jesús es esta: Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mateo 11:28.

Si tienes que sanar, sana; si tienes que perdonar, perdona, si eres como un Grinch, abre tu corazón a Dios y deja que Jesús nazca en tu corazón para llenarte de alegría y paz. No te aísles en esta época, recuerda que el diablo usa la soledad para sembrar mentiras. Mejor son dos que uno… dice Eclesiastés 4:9.

Si estás solo, la comunidad cristiana puede ser refugio. Busca una iglesia, un grupo de oración, una familia espiritual. Además:

– Busca a Dios en oración

– Escribe una carta a Jesús. Cuéntale lo que sientes, desahógate con Él.

– Pide ayuda a pastores, consejeros cristianos, amigos de fe.

– Sirve. A veces, el gozo nace al consolar a otro.

– Recuerda que no estás solo. Emmanuel significa “Dios con nosotros”.

La Navidad no es solo para los que tienen todo resuelto, es también para los que necesitan un Salvador. Jesús es luz que no se apaga. Y al final, el Grinch, cambió su corazón amargado, se dio cuenta de que la Navidad es una época de amor que va más allá de los regalos.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com
Foto: Universal Pictures. 

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