Un proyecto de traducción bíblica llevó la Palabra de Dios, en el idioma nativo, a una de las comunidades indígenas más grandes de Colombia.
La Sociedad Bíblica Colombiana (SBC) lideró un proyecto de traducción de la Biblia a la lengua Nasa Yuwe, un hito editorial y espiritual, que duró 19 años y que logró llevar la Palabra de Dios a esta comunidad indígena.
El pueblo Nasa, con una población de 243.176 personas aproximadamente según el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018, se ubica principalmente entre la cordillera Central y las cuencas hidrográficas de los ríos Páez y La Plata al sur, y los ríos Yaguará y Páez al oriente, hasta donde hoy está llegando la Palabra de Dios gracias a los esfuerzos de traducción bíblica en Colombia.
Esta Biblia está impresa en tinta negra y contiene símbolos y colores propios de la cultura Nasa. Tiene una cubierta verde en vinilo acompañada de un estampado y texturas propias de esta comunidad indígena, que expresa aspectos como el amor por la naturaleza, la tierra y la relación con Dios. Impresa en papel Biblia y diseñada con el texto a una sola columna permite una agradable lectura, gracias a una tipografía cómoda en un tamaño de 11 puntos.
“Hoy celebramos que Dios también habla Nasa Yuwe y al decirlo, afirmamos una verdad espiritual histórica y cultural. Después de años de trabajar mutuamente, hoy tenemos la Palabra de Dios en el idioma Nasa Yuwe, un idioma vivo profundo, que desde ahora tendrá el mensaje de esperanza y reconciliación que transforma corazones. No hay nada más hermoso que oír a Dios en nuestro idioma propio. La Biblia en el idioma Nasa Yuwe fue un trabajo interdenominacional e intercultural que refleja lo mejor de lo que significa servir para la expansión del reino de Dios”, anunció el pastor Eduardo Tejada, vicepresidente de la junta directiva de la SBC, ante 2.000 personas que asistieron a la dedicación de esta Biblia en Caldono, Cauca.
José Antonio Pilcué Yonda, gobernador del Resguardo Indígena San Lorenzo en Caldono, señaló que gran parte de todas las comunidades indígenas hicieron parte del proyecto: “Se ha traducido la Biblia en nuestra lengua propia con la participación de todas las comunidades de diferentes partes, que somos y estamos repartidos en 10 departamentos, donde todos fuimos partícipes de este proyecto”, sostuvo el gobernador durante el evento.
Para conocer a profundidad este proyecto de traducción de la Biblia, la revista Hechos&Crónicas entrevistó a Sergio Ramírez, director de traducciones y publicaciones de la SBC y quién lideró este proyecto bíblico con los Nasa.
Cuéntenos de dónde surgió la idea de traducir la Biblia a la lengua Nasa…
Un proyecto de traducción en Colombia dirigido a una comunidad indígena surge desde el pueblo hacia la Sociedad Bíblica. Se reúnen los líderes cristianos y las personas que han conocido del Señor y redactan una carta que envían a la Sociedad Bíblica solicitando la traducción.
Normalmente, una traducción se inicia por el Nuevo Testamento. En este caso tenemos la segunda Biblia completa traducida a un idioma indígena en Colombia, tanto el Antiguo y el Nuevo Testamento.

¿Cómo es un proceso de traducción, específicamente para una lengua indígena?
Es colaborativo entre la comunidad indígena y la SBC. Lo primero, es seleccionar un equipo de traductores, integrantes de la comunidad que hablan su idioma y español.
Es una traducción que llamamos encarnada, porque está metida en la comunidad. Los traductores nativos se acercan al texto bíblico con un diálogo constante con un equipo externos: teólogos, biblistas, consultores de traducción y consultores de tecnología para la traducción.
Hay un programa que se llama Paratext, donde trabajamos al mismo tiempo los traductores y nosotros. Es un proceso demorado porque hay palabras que son difíciles de traducir y tenemos que llegar a acuerdos con los traductores. Entonces podemos demorarnos un día en un versículo, conversando y tratando de que el lector lo pueda entender.
El Cauca es una región muy convulsionada por temas de orden público. ¿Cómo fue el trabajo en esta región?
Sí, hay trabajo de campo y trabajo virtual. Entonces, hacíamos reuniones diarias virtuales y luego nos reuníamos con los traductores en una finca que nos prestaba un hermano en Cali, donde podíamos tener espacios de discusión y encuentro.
Esto es muy interesante porque, claro, nuestro país es un país convulsionado, donde hay violencia que no podemos negar. Pero, a pesar de eso, pudimos avanzar en el proyecto, llegar a la región, hacer socialización con la comunidad, y también confiando y descansando en que Dios nos protegía.
En la enseñanza y la recuperación de la lengua, cuéntenos un poco más acerca de la metodología…
La alfabetización es un proceso que hacemos con organizaciones aliadas, donde junto con la comunidad construimos cartillas de alfabetización. Entonces hay unas cartillas iniciales para los que ya han escuchado su idioma, pero lo han dejado. Y poco a poco se van creando cartillas por niveles. Lo bonito de esto es que cuando te gradúas del curso de alfabetización, el diploma es una Biblia en el idioma del corazón.

Desde el inicio hasta el lanzamiento de la Biblia, ¿cuánto tiempo visitaron las comunidades? ¿Cómo fue ese proceso?
Solo la traducción duró 17 años (El proceso completo duró 19 años) y es un proceso largo de cuatro etapas. La primera etapa es un borrador. La segunda es una retro traducción, allí la comunidad le comparte su borrador a un experto en Biblia y en teología. De ahí se genera un diálogo sobre si está comprendiendo el texto.
Luego se va generando un ‘texto definitivo’ y socializa con los Nasa. Es un trabajo de experiencia comunitaria, porque cada vez que vamos terminando un libro, lo leemos con ellos, y la comunidad va dando sus impresiones.
A veces pasan cosas divertidas, nos decían que si Dios era cocinero. Estábamos leyendo el libro de Jonás y nos preguntó alguien ¿Dios es cocinero? Y le dijimos, no, pero ¿por qué dice eso? Aquí dice que Dios preparó un pez. Ellos estaban entendiendo la expresión ‘preparar un pez’ como cocinarlo. Otra pregunta que surgió fue: ¿cómo así que Jesús golpeó a alguien para después sanarlo? Es que aquí dice, le puso la mano y lo sanó. Entonces entendía esa expresión, le puso la mano cómo golpearlo.
¿Cuál fue la mayor complicación?
Pues los obstáculos son muchos. Siempre hay complicaciones de recursos, de financiación y, a veces, de entendimiento y diálogo, pero siempre buscamos llegar a acuerdos, avanzar, mirar alternativas, y confiar en que Dios va guiando todo este proceso para lograr que la Biblia esté en el idioma del corazón, el idioma materno, el idioma que le hablan las mamás a sus hijos.
¿Cómo les fue en este evento de lanzamiento de la Biblia completa en Nasa?
Las dedicaciones de la Biblia en todo el mundo son maravillosas. En este lanzamiento en Caldono se reunieron más o menos dos mil personas, anhelando tener la Biblia y la gente estaba emocionada y feliz. Creo que es maravilloso, porque durante tantos años se ha generado una pasión y un amor por la Palabra, que cuando llega ese día, las personas lo estaban anhelando.
En este primer lanzamiento entregamos 2.000 Biblias, pero se espera dar 20.000 por lo menos el próximo año, y estamos empezando un proceso de alfabetización, pero este es un proceso que dura años.

¿Ustedes reciben algún apoyo del Estado?
Desde el Estado no recibimos apoyo en este proceso, aunque como yo digo, debería ser apoyado y financiado por organizaciones gubernamentales, pero en realidad estos proyectos los financian las sociedades bíblicas internacionales y la sociedad bíblica nacional. En el lanzamiento estuvo muy involucrada, la alcaldía, la gobernación, la policía, sentimos el apoyo de las organizaciones gubernamentales de la región en el lanzamiento, y eso hace que ahora ellos se involucren en los procesos de alfabetización.
¿Hubo algún sector indígena que no quisiera el proyecto?
La carta que manda la comunidad indígena hacia la Sociedad Bíblica está avalada por los líderes de la comunidad. Entonces eso nos protege y ya sabemos que la comunidad está de acuerdo en el desarrollo del proyecto desde el principio.
También contamos con traductores de la comunidad, que es súper importante, de distintas confesiones cristianas que eso enriquece también el diálogo en la traducción.
¿La Sociedad Bíblica se encarga de todo el costo de la financiación o reciben donaciones o ayudas?
Sí, todo proyecto de traducción tiene un costo elevado y recibe apoyo desde diferentes frentes. Primero recibimos apoyo y financiación internacional, pero como es un proyecto tan costoso, eso a veces no es suficiente.
La sociedad bíblica financia el proyecto y lo hace mediante cada persona que en su casa tiene una biblia que dice Sociedad Bíblica Colombiana o Sociedades Bíblicas Unidas, entonces está apoyando proyectos de traducción de la Biblia.
También hay personas que sienten pasión por este ministerio y quieren apoyarlo, entonces recibimos donaciones internacionales y nacionales. Eso es lo que hace posible que un proyecto de estos se sostenga durante tanto tiempo con traductores, que reciben un salario al igual que todo el equipo que se dedica tiempo completo a la traducción de la Biblia.
¿Qué diferencia este proyecto de otros?
Cada proyecto es único y cada comunidad tiene unas particularidades, una manera de acercarse a la fe y de acercarse a Dios. Lo bonito de traducir la Biblia en idiomas indígenas es que enriquece la comprensión de la fe y de Dios, por ejemplo, traducir fe, ¿cómo traducimos fe en una comunidad que no tiene esta palabra y que para nosotros es una palabra tan común? Esto viene del griego pistis, y lo traducimos como creencia. Me contaba Marciano, uno de los traductores en Nasa, que traducir la palabra fe es un reto, porque ellos lo traducen como escoger una cosa y solo una cosa. Y eso pasa con muchas palabras, es difícil encontrar un equivalente, y lo que buscamos es darle un sentido que la comunidad pueda entender.

¿Con qué otras comunidades indígenas planean iniciar proyectos de traducción?
Nosotros hicimos la traducción de la primera Biblia completa a un idioma indígena en Colombia, que fue la Biblia Wayuu. La segunda Biblia completa a un idioma indígena fue la Biblia Nasa y ahora estamos empezando procesos de alfabetización en Wayuu y los Nasa, junto con organizaciones aliadas para el desarrollo de estos procesos de alfabetización.
Hemos recibido solicitudes de los Nukak, de los Barí, y estamos desarrollando un manual para que las personas conozcan este tema de la traducción.
También queremos que la Iglesia conozca todo este proceso de cuándo empieza, cuáles son las primeras traducciones, qué tipos de traducción hay, qué perspectivas de traducción existen, la traducción a lengua de señas, la traducción a comunidades sordas, etc.
Finalmente, como director de traducciones y publicaciones ¿qué mensaje le deja a nuestros lectores?
Bueno, yo crecí aquí en Casa Sobre la Roca, en la Iglesia Infantil. Aquí sembraron la semilla de la Palabra en mí. Mis papás me traían aquí, mi abuela se congregaba aquí, y ahí fue naciendo ese amor por la Biblia, por las traducciones, por la teología y la lingüística.
Esa semilla fue creciendo y hoy Dios me da el regalo de ser el director de traducciones y publicaciones y ser el director de la traducción de la Biblia Nasa Yuwe. Entonces creo que tenemos que enamorar a los niños de la Palabra de Dios, y que, cuando sean grandes, sigan amando la Palabra y llevándola a otros.
Disfruta la entrevista completa con Sergio Ramírez, director de traducciones y publicaciones de la Sociedad Bíblica Colombiana:

