La Fundación Parque Jaime Duque dio la bienvenida a Wayra, una hembra de cóndor de los Andes nacida tras 60 días de incubación artificial.
Este sábado, 20 de septiembre, la Fundación Parque Jaime Duque dio la bienvenida a Wayra, una hembra de cóndor de los Andes nacida como resultado de un proceso de 60 días de incubación artificial de un huevo puesto por la pareja de cóndores padres de Rafiki. Wayra es la nueva esperanza para el cóndor andino y símbolo nacional de Colombia.
El cóndor de los Andes es una de las aves con el ciclo reproductivo más lento del mundo. Una pareja puede tener un máximo de 10 a 12 crías en toda su vida. Esto lo hace muy vulnerable a la extinción. De hecho, se estima que, en Colombia, país que cuenta con tres cordilleras (hábitat natural del cóndor), perfectamente podríamos tener entre 15 y 20 mil cóndores libres, sin embargo, se calcula que quedan únicamente alrededor de 150, por eso, cada nuevo nacimiento es un triunfo para la ciencia, la conservación y la cultura.
Recordemos que el cóndor no tiene depredadores naturales en su adultez y que es una de las aves más longevas que existen, pues alcanza a vivir hasta 50 años en libertad, y entre 70 y 75 en cautiverio. Tristemente, es el ser humano quien está acabando lentamente con esta especie y por eso es tan importante el trabajo que se realiza para su conservación en nuestro país.
Además, el cóndor andino es el ave voladora más grande del mundo. Sus alas abiertas alcanzan a dibujar tres metros completos en la inmensidad del cielo y sostienen un cuerpo de casi 15 kilos de peso que lo llevan a ser capaz de volar unas cinco horas sin parar, recorriendo 170 kilómetros en un solo vuelo que alcanza hasta los 7.000 metros de altura.
Por eso, el nombre de Wayra tiene gran significado: Reina del Viento, simboliza la fuerza, libertad y esperanza para nuestro país y para la especie del cóndor andino, símbolo patrio en peligro crítico de extinción en Colombia. Su nacimiento destaca la perseverancia, el compromiso y la pasión que caracteriza a la Fundación Parque Jaime Duque por su aporte a la conservación de especies en Colombia. “Estamos felices de seguir contando esta historia en la que cada día somos más quienes nos unimos para apoyar el Programa de Conservación del Cóndor de Los Andes, nuestra ave nacional”, asegura la fundación.
Lo que viene para Wayra es un proceso lento de crianza, pues los polluelos dependen de sus padres durante los primeros 18 meses de vida. Como los cóndores son excelentes padres, se debe suplir el acompañamiento para Wayra a través de marionetas que le enseñen a cazar, a socializar y a volar, pues no es posible devolverla a sus padres.
Al cumplir cerca de dos años, Wayra será dejada en libertad para que recorra con firmeza los cielos colombianos, confiando en que la comunidad la proteja vigilante y evite que su especie siga muriendo sin razón.
Conoce la historia del cóndor hermano de Wayra: Rafiki, el vuelo de la esperanza (Click aquí)
Premios para el programa de Conservación del Cóndor
El Programa de Conservación del Cóndor de los Andes es el resultado del esfuerzo que desde la Fundación Parque Jaime Duque se ha venido realizado por la protección de la especie. El nacimiento de los dos primeros polluelos, Rafiki y Wayra, además de un tercer huevo que se está incubando, permiten seguir ampliando el camino para vincular a más personas y entidades en un trabajo que involucra la ciencia, educación e investigación para proteger nuestra ave nacional y su ecosistema.
Por eso, el programa de Conservación del Cóndor Andino, de la Fundación Parque Jaime Duque, luego de más de 13 años de investigación y arduo trabajo, ha sido merecedor de diversos galardones como el Premio Caracol Televisión al Medio Ambiente, otorgado el 11 de septiembre de 2025 y los Premios ambientales CAR, donde fue seleccionado como finalista entre más de 340 postulaciones.
“Desde la Fundación Parque Jaime Duque, estamos agradecidos con las personas que han confiado en nosotros y en nuestra labor. Este es el resultado del esfuerzo que hemos dedicado a la conservación y a ser promotores de un legado que protege a la biodiversidad y que trascenderá en las generaciones futuras”, aseguran portavoces de la Fundación Parque Jaime Duque.

