Así como celebramos a mamá, en la revista Hechos&Crónicas también festejamos con gratitud y honra la figura del padre. Su presencia es un reflejo de amor incondicional, sabiduría y sacrificio. En la misma Biblia, vemos que la paternidad es exaltada como un llamado divino, un rol que trasciende lo cotidiano y se fundamenta en la enseñanza y el cuidado.
Amor, guía, disciplina, protección, ternura y sabiduría son características de un verdadero papá. No hay duda que la paternidad es una responsabilidad sagrada, un reflejo del amor de Dios hacia sus hijos, porque Él es nuestro buen Padre.
Papá no solo debe ser el proveedor de su hogar. Muchos se limitan solo a dar y dar, porque piensan que su esposa e hijos sólo necesitan dinero para vivir cómodos, suplir sus necesidades materiales, y no es así.
Los verdaderos padres son figuras presentes e incondicionales. La parábola del hijo pródigo que menciona Lucas 15, nos muestra a un padre que, a pesar de los errores de su hijo, lo recibe con amor y misericordia: Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó (V. 20).
Por otra parte, Proverbios 22:6 resalta la importancia de la formación de los hijos: Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Un padre no solo provee, sino que dirige el corazón de sus hijos hacia valores eternos.
Y no pasamos por alto la disciplina con amor de un padre que sigue los estatutos del Señor. Hebreos 12:7 compara la corrección de un padre con la de Dios: Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien su padre no discipline?
La disciplina no es castigo, sino enseñanza amorosa para el crecimiento. Queridos papás que nos leen, recuerden que ustedes son un reflejo del amor, la gracia y la justicia de Dios. Su rol no es solo proveer, sino mentorear, proteger y ser ejemplo de fe y amor.
En este mes especial, exaltamos a aquellos hombres que han abrazado con entrega el llamado de ser padres, a aquellos que diariamente edifican su hogar sobre la roca que es Jesús.
Ser padre no es solo un título: es un regalo que viene de Dios. ¡Feliz mes a todos los papás! Les desea el equipo de la Revista H&C.

