Hechos&Crónicas habló con la Directora Ejecutiva de la Sociedad Bíblica Colombiana (SBC), Diana Leal, sobre la historia, los proyectos y el impacto que ha realizado esta organización cristiana, que cumplió 50 años de trabajo incansable por la Biblia y el Evangelio en Colombia.
¿Quién es Diana Leal y cómo fue su llegada a la SBC?
Llegué al ministerio hace 23 años y por los últimos 7 años he estado en la dirección. Soy Administradora de Empresas con un posgrado en Gerencia Estratégica y en Comunicación Gráfica. El Señor me permitió llegar a la editorial más grande del país, Editorial Norma y hacer parte del Grupo Carvajal. Y allí me pude formar en todo el proceso de publicación y producción de materiales impresos: libros, cartillas, revistas y demás.
Creo que fue un tiempo de preparación para llegar a la Sociedad Bíblica Colombiana. Al empezar este trabajo pude entender que un libro nos sirve para abrir los ojos y el mundo, y entender muchas cosas que desconocemos. El reto inicial era hacer que la Palabra de Dios llegara a todo el país y ahora lo estamos produciendo.
La Sociedad Bíblica Colombiana acaba de celebrar 50 años de existencia, pero, ¿qué es y qué labor cumple?
Es una organización muy bonita y de carácter interconfesional, es decir que servimos a todas las confesiones de fe cristianas. Somos una entidad sin ánimo de lucro y servimos a la sociedad a través de programas y servicios.
Tenemos dos objetivos principales. Uno, alcanzar a las personas con la Palabra de Dios. Es decir, llevar la Biblia al mayor número de personas en todo lugar y dos, que puedan interactuar con ella. ¿Qué significa interactuar? Que la puedan entender, leer y vivir. Y claro, ¿por qué no compartirla con otros?
Profundicemos un poco sobre los servicios de la SBC, cuéntanos sobre los proyectos de traducción y la educación continuada cristiana…
La Sociedad Bíblica Colombiana hace parte de una fraternidad llamada Sociedades Bíblicas Unidas con presencia en 160 países y la primera sociedad bíblica fundada fue la Sociedad Bíblica de Inglaterra, hace ya 217 años. Tras 200 años, se ha visto la necesidad de que más personas conozcan la Palabra de Dios. En Colombia pasó algo bien particular, en 1825 vino Diego Thompson, un misionero escocés que empezó a distribuir la Biblia en el país pero durante esos años no era fácil tener una organización así.
Entonces hace 50 años se funda la Sociedad Bíblica Colombiana y hemos tenido logros muy especiales, uno de ellos es que en 1975 se imprimió la primera Biblia completa en Colombia, antes teníamos que importarlas de Europa y de Asia. Hoy en día, Colombia distribuye, imprime y produce la Biblia para muchos países.
Se decidió crear en Colombia un centro de producción y se construyó en 1998. Y desde allí, la sociedad colombiana dispone de la Palabra de Dios, producida y hecha en Colombia. Luego empezamos a enviar a Venezuela, Ecuador, Panamá y hoy en día estamos enviando la Biblia a más de 14 países.
Es así como la SBC también comenzó a desarrollar otros materiales en inglés, papiamento y ahora en creole, uno de los idiomas indígenas de las islas del Caribe.
Hace un par de meses, la Sociedad Bíblica Colombiana presentó al mundo la Biblia Wayuunaiki para la comunidad Wayuu en la Guajira. Háblenos sobre proyecto insignia del 2024…
Este proyecto empezó en el año 2000. La comunidad Wayuu se acercó a la SBC y nos expresó su deseo de tener una Biblia en su idioma. En el año 2006 se inicia el trabajo de buscar a las personas de la comunidad Wayuu para el proyecto y se firma un acuerdo en 2007. En el año 2008 – 2009 arranca esta traducción como un trabajo muy dedicado y especial, para que la Palabra y su interpretación puedan ser llevadas a un nuevo idioma.
Siete traductores participaron y con la ayuda del Señor, de la iglesia, de donantes, pudimos tener la Biblia ya impresa este año, pero el trabajo apenas empieza. Ahora hay que llevar la Biblia a las rancherías, a los municipios, a las escuelas y apoyar el desarrollo de la cultura en la comunidad. Mantener el idioma para la comunidad Wayuu es muy importante. Entonces, la Biblia se convierte en un gran instrumento para que se pueda hacer alfabetización en la comunidad. Alfabetización desde la Palabra de Dios y para el desarrollo de su conocimiento, idioma y cultura.
En agosto tuvimos la oportunidad de entregarla en la comunidad de Uribia, en la Guajira y se entregaron dos mil Biblias donadas. En Colombia tenemos cerca de 350 mil personas de la comunidad Wayuu que se extiende hasta Venezuela, donde se estima que hay 450 mil personas. Así que el desafío es llegar a un millón de personas, colombianos y venezolanos, que puedan tener acceso a la Biblia en su propio idioma.
En las imágenes del lanzamiento, la población disfrutaba este momento. ¿Cómo ha sido el impacto de esta Biblia en su propio idioma?
Fue muy emocionante ver a los adultos mayores de la comunidad recibir la Palabra, llevaban muchos años esperando tenerla en sus manos. También vimos a los niños abrir la Biblia y leerla en su idioma, eso ha sido muy bonito. Nos alegra mucho saber que en la comunidad, cerca del 30% de ellos ha tenido algún acercamiento a la fe cristiana, al Señor y la Iglesia evangélica, que está haciendo un gran trabajo en diferentes sitios así como la Iglesia católica lo está haciendo en las escuelas y otras comunidades.
Es muy bonito ver que Dios le hable a las personas en el idioma de su corazón y creemos que esto va a ser un gran impacto de cambio para esta otra comunidad, que todavía no conoce la fe y ni el plan que Dios tiene para sus vidas.
Tenemos entendido que hay proyectos de traducción para las comunidades Nasa y de los archipiélagos del Caribe, ¿en qué consisten estos proyectos?
Estimamos que hay cerca de 100 idiomas indígenas en el país y estos necesitan la Palabra. Ya se hizo el trabajo en la comunidad Wayuu ahora viene con la comunidad Nasa o Páez, en el Cauca. Se estima que la población tiene unos 250.000 habitantes hablantes del idioma.
Aunque ya se logró culminar la traducción, esta demoró más de 12 años porque hacer una traducción es muy costoso y cada año hay que pagar equipos, hacer el trabajo de la traducción y luego validarlo con la comunidad. Confiamos en el Señor que el próximo año la comunidad Nasa pueda recibir en sus manos la Biblia completa. Luego está la comunidad Creole de las islas de Caribe y San Andrés, donde estamos haciendo un trabajo de acompañamiento para esta traducción.
Gracias a Dios, no solo la Sociedad Bíblica hace este trabajo. Hay otras organizaciones que están desarrollando la traducción en el país, pero estimamos que solo el 40 % de estas comunidades indígenas tiene alguna porción bíblica de su idioma, pero tenemos que llegar al otro 60 %. Este es el desafío de la Gran Comisión.
Al principio nos decía que la SBC es una entidad sin ánimo de lucro. ¿Cómo logran ustedes esa financiación?
El modelo económico de la Sociedad Bíblica Colombiana se realiza a través de la venta de Escrituras, Biblias, Nuevos Testamentos y gran cantidad de materiales para niños. La SBC distribuye estos materiales, los vende y con lo que recibimos cubrimos nuestra operación de producción, impresión y desarrollo, pero reservamos una cantidad que es la que nos permite llevar materiales gratuitos a las comunidades. Cada año la SBC dona cerca de 500.000 recursos bíblicos en lugares apartados y afectados por catástrofes para llevar Esperanza a esa comunidad. Sabemos que la Palabra de Dios es la única que puede transformar el corazón de las personas y a nuestro país, para que tengamos una mejor Colombia.
Precisamente en esas estrategias para llevar la Palabra de Dios, sabemos que ustedes celebraron el mes de la Biblia. ¿En qué consistió esta iniciativa?
En el mes de septiembre se celebra el mes de la Biblia para la Iglesia Católica y se hace un reconocimiento a los traductores que permitieron que la Biblia llegara al español. Y durante el mes se hacen diferentes actividades para acercar a las personas a la Palabra de Dios.
En el mes de octubre, la Iglesia Evangélica hace el mismo trabajo y tenemos momentos muy especiales donde hay lectura pública de la Escritura, charlas, conversatorios, foros, simposios y realizamos eventos en universidades y colegios para destacar la Palabra de Dios y que las personas la conozcan. El 31 de octubre es una fecha muy especial porque se celebra la Reforma y la hemos usado para que las personas conozcan la historia y de dónde proviene la Biblia. Así que para nosotros es el mes de más trabajo.
¿Cómo está el mundo editorial cristiano hoy? ¿Cómo le ha ido a la SBC en un momento donde muchos piensan que los libros son para guardar?
En el año 2012 se hablaba que el libro impreso iba a morir. De esa época hasta acá, se ha redescubierto que el escribir, leer y tener los libros nos ayudan a desarrollar capacidades cognitivas muy importantes y mucho más a los niños. El libro impreso ha vuelto a tener un auge y una buena distribución.
La Cámara Colombiana del Libro emite las estadísticas de la distribución de los libros cada año y lo que se ha visto es que unos sectores han decrecido pero otros no. El libro espiritual o religioso, como lo categoriza la Cámara del Libro, ha crecido desde el 5 al 6 % y ahora estamos cercanos al 10 – 11 % porque las personas cada vez buscan esperanza, quieren conocerse a ellos mismos, y qué mejor que sea la Palabra de Dios para eso.
Recientemente han recibido tres reconocimientos. ¿Cuáles fueron y en qué consistieron estos logros?
La Biblia es relevante en otros ámbitos, fuera de la iglesia y fuera de las comunidades religiosas. Cada año Andigraf, Asociación Nacional de la Industria Gráfica Colombiana, entrega unos premios a los productos impresos en diferentes categorías por su calidad, color, contenido, etc. Y para nosotros ha sido un privilegio que desde el año 2008 la Biblia entró a participar, a competir, y cuando se creó la categoría de productos religiosos, la Sociedad Bíblica Colombiana y la Biblia recibieron el primer premio.
Hemos recibido varios premios, uno muy importante en el año 2020 para una Biblia que combina el texto bíblico, el material en un impreso y recursos digitales. Estos premios nacionales, además de reconocer la calidad gráfica, también reconocen una gestión empresarial, una trayectoria gremial y un servicio.
Otro caso, es la mención lo mejor de lo mejor a la ‘Biblia sea un héroe’. Este es un material pensando en cómo hacer más cercana la Biblia a los niños, que ellos sean los protagonistas de la fe. Es muy bonito que Colombia reciba esos premios y que sea la Palabra de Dios la que los pueda representar.
En este sentido, ¿la Sociedad Bíblica Colombiana trabaja o tiene productos para población en condición de discapacidad?
Tenemos recursos en diferentes líneas. Una de ellas, es que periódicamente recibimos la Biblia en Braille. Esta Biblia es muy especial porque ha sido desarrollada teniendo en cuenta la necesidad de la audiencia con discapacidad, para que pueda leerla y entenderla. Una Biblia en Braille se hace con cada palabra y letra en un proceso especial de impresión con perforación en el papel. Esto lo hemos entregado a hospitales y a comunidades que manejan programas directamente con población invidente. También tenemos los proclaimer, que son Biblias en audio que permiten llegar a poblaciones que lo requieren y que no podrían leer la Biblia directamente.
También estamos desarrollando una app que recoja todos los lenguajes de señas que tenemos en el país y permita a las iglesias que el lenguaje de señas pueda ser utilizado por sus miembros.
En el trabajo que se ha realizado en todo este 2024, ¿qué se proyecta para el 2025? ¿Qué otros proyectos tiene la SBC para el próximo año?
Sabemos que estamos viviendo un momento coyuntural para la iglesia, donde las ideologías y el progresismo quieren retirar la fe. Entonces creo que todos los ministerios cristianos, la Sociedad Bíblica Colombiana y las iglesias debemos trabajar unidos en esa vía. Hemos desarrollado varios programas escuchando a la iglesia y sus necesidades.
Tenemos un programa que se llama ‘Sí a la Familia’, basado en 15 temáticas más importantes. Queremos formar facilitadores, que sean misioneros de la familia para poder ser mejores padres, mejores hijos, mejores amigos y mejores compañeros. Otro programa que tenemos es Sanar las Heridas del Corazón, porque en Colombia todos hemos sido afectados por el conflicto armado.
La pandemia fue uno de los programas más importantes de la Sociedad Bíblica Colombiana. Llegamos a 15.000 personas, quienes en ese momento estaban trabajando sus temas de duelo. Esta es una gran herramienta para la Iglesia, porque llevamos sanidad a través de la Palabra de Dios a las diferentes comunidades.
Hay varias iniciativas, de verdad no podríamos tomar solo este tiempo para contarles todo lo que estamos haciendo en el Amazonas, el proyecto ‘Erradicar la Pobreza Bíblica’ para elevar el conocimiento bíblico y darle a la Iglesia herramientas para que lo pueda hacer.
También tenemos un programa que lleva a esperanza a los migrantes llamado ‘Un País en la Maleta’ y cada año entregamos 300 mil porciones bíblicas a los migrantes. En Colombia, las iglesias están trabajando mucho en la frontera con Venezuela, en Tumaco, en la frontera con Ecuador y en el tapón del Darién.
Finalmente, un mensaje para nuestros lectores y usuarios sobre todo el trabajo que ustedes realizan…
La Sociedad Bíblica Colombiana es una organización de servicio a la iglesia. Estamos convencidos que la palabra de Dios es la que transforma el corazón. El Señor tiene regalos y bendiciones para nuestra vida, pero no los conocemos. Y si nos acercamos a la palabra de Dios vamos a encontrarlos. Así que queremos animarlos.
Nuestra página web es www.sociedadbiblicacolombiana.com allá podrán conocer todos estos programas y la Tienda de la Biblia con todos los recursos bíblicos para todos.
Les pedimos que oren por la Sociedad Bíblica Colombiana, es un ministerio que se sirve a lo largo del país, llegamos a 920 municipios, y nuestra esperanza es que todas las personas tengan acceso a la Palabra de Dios. Así que pueden contar con nosotros pero también les pedimos su apoyo. Necesitamos recursos y donaciones para imprimir las Escrituras, para hacer programas y llevarlos a las comunidades apartadas. Esperamos que las personas que conocen de Dios puedan sembrar en otros.
Disfruta en vídeo de la entrevista completa con Diana Leal, Directora Ejecutiva de la Sociedad Bíblica Colombiana:
Por: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com
Fotos: Revista Hechos&Crónicas

