Diversos estudios y encuestas concluyen que estamos ante una generación de líderes cristianos y pastores que se encuentran cansados y que no saben como dar un alto en el camino sin abandonar el ministerio. ¿Qué hacer frente a este fenómeno que atraviesan los líderes religiosos?
La pandemia del covid-19 marcó un hito y fue uno de los retos más grandes que han tenido que enfrentar las iglesias, ministerios y todo el liderazgo cristiano. Sin embargo, salir avante de una pandemia fue una victoria para muchos líderes, que hoy son una ‘generación’ está agotada y en muchos casos, desean dar un paso al costado en sus iglesias. Los efectos de la pandemia siguen teniendo consecuencias hasta hoy en el mundo cristiano.
Es innegable que las iglesias y congregaciones religiosas no son lo mismo después del covid-19. La adoración híbrida, la no asistencia a los templos, la caída de las finanzas, los problemas sociales, políticos y espirituales que afloraron en los creyentes derivados del aislamiento y muchos más, han sido problemas que los pastores han tenido que enfrentar en los años pos covid-19. No obstante, este no es un problema que haya nacido con la pandemia.
En 2010, el New York Times publicó un artículo titulado ‘Taking a Break From the Lord’s Work’ (Tomando un descanso de la obra del Señor) donde se reseñaban los principales problemas de los líderes religiosos, al señalar: “Los hallazgos han surgido con siniestra regularidad en los últimos años y sin previo aviso: los miembros del clero ahora sufren de obesidad, hipertensión y depresión en tasas más altas que la mayoría de los estadounidenses. En la última década, el uso de antidepresivos ha aumentado, mientras que su esperanza de vida ha disminuido. Muchos cambiarían de trabajo si pudieran”, exponía el artículo.
En este sentido, datos de centro de pensamiento cristiano Lifeway Research señalan que “En 2015, los pastores se alejaban del púlpito a una tasa anual del 1,3%. En 2021, la tasa se mantuvo estadísticamente igual en 1,5%. Sin embargo, el mismo estudio encontró que ahora es más probable que los pastores digan que su papel es frecuentemente abrumador, pasando del 54% en 2015 al 63% en 2021.
Agotamiento pastoral
“Tu pastor está pasando por cosas que probablemente no entenderás. Puede que te identifiques, tal vez, pero no lo entiendes del todo” reverendo Shawn McCain Tirres al New York Times.
En la actualidad, el cansancio entre los pastores sigue aumentando dramáticamente. El Instituto Hartford para la investigación de la religión publicó en enero de este año los resultados de una encuesta, que explora la salud de las iglesias y los pastores, y los resultados no son tan alentadores para el liderazgo cristiano.
El informe titulado “Estoy agotado todo el tiempo: Explorando los factores que contribuyen al creciente descontento del clero” documenta que “el creciente número de clérigos estadounidenses que están agotados y han considerado abandonar su congregación actual (44%) o la profesión misma (más de la mitad (53%). Esta última cifra representa un aumento del 16% desde 2021. Mientras tanto, el porcentaje de quienes están consideran[1]do abandonar sus congregaciones actuales se ha más que duplicado».
En esta misma línea, el centro de pensamiento Barna lanzó un informe denominado “The State of pastors. Vol.2” donde analizan a complejidad el agotamiento entre los pastores. Esta investigación señala que “entre los pastores para quienes persiste el agotamiento o el deseo de dejar el ministerio, otras dimensiones de sus vidas también parecen estar en riesgo. Es evidente que persisten desafíos en estas áreas, y son importantes. Pero el aumento general de la satisfacción laboral pastoral sugiere que el cambio es posible y que las tendencias a la baja son reversibles”
El descanso, una ordenanza bíblica
Las Sagradas Escrituras hablan del descanso desde el Génesis hasta el Apocalipsis e incluso es una ordenanza dada por Dios para los hombres.
En Génesis 2:2, El Señor ordena a toda su creación que tome descansó, tal como lo hizo Él al final de su obra creadora: Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado toda la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día y lo santificó porque en ese día descansó de toda su obra creadora a descansó de toda su obra creadora.
Con respecto al liderazgo no hay mejor ejemplo que Jesús, no sólo porque guardaba su día de descanso sino porque insistía en que sus discípulos también descansarán. En Marcos 6: 30 – 31 se lee: Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.
Jesús era consciente de que el descanso es necesario para las personas en posiciones de liderazgo y más cuando su trabajo se desarrolla dentro del ministerio, la iglesia y el cuidado de las ‘ovejas’. Es por esto que el hijo de Dios dice en Mateo 11: 28-29: Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas.
Sin embargo, descansar debe ser una disposición de todo pastor porque el descanso lo concede Dios, veamos este caso: Moisés dijo al Señor: —Tú insistes en que yo debo guiar a este pueblo, pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. También me has dicho que te conozco por nombre y que cuento con tu favor. Pues si realmente es así, dime cuáles son tus caminos. Así sabré que en verdad cuento con tu favor. Ten presente que los israelitas son tu pueblo. —Yo mismo iré contigo y te daré descanso —respondió el Señor. Éxodo 33: 12 – 14.
Moisés estaba agobiando con distintas áreas de su liderazgo con el pueblo de Israel y pidió ayuda al Señor, y en su infinita misericordia, no solo le dice que estará con Él sino que además le brindará el descanso necesario.
Y bien lo reafirma en el Nuevo Testamento en Hebreos 4:10-11 Porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas. Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia.
Una perspectiva desde la iglesia
Carlos Ricardo Bustos, pastor-administrador de la Iglesia Casa Sobre la Roca y director del ministerio Hombres de Bien, señala que uno de los preceptos bíblicos del liderazgo bíblico es el descanso y su importancia es tal, que lo considera una de las bases que todo pastor y/o líder cristiano debe conocer y practicar en su vida.
“Descansar es fundamental para el normal desarrollo de la actividad de una persona. Entendiéndose también por descanso, como el cambio de actividad que ayuda a la mente y al cuerpo a que no estén expuestos a lo mismo, de lo que es la actividad regular. Y es allí donde encontramos que el poder cambiar la rutina y/o actividad va a ayudar a descansar. Por ende, si tenemos en cuenta estos principios: el deber de descansar y de[1]tener mi actividad regular, así como cambiar de actividad para descansar; es cuando empezamos a entender por qué, de uno u otra manera, puede existir el agotamiento. Este cansancio se da porque no se está entendiendo estos principios y quiero hacer todo en mis propias fuerzas y esto es lo que causa un agotamiento profundo”, señala el director del ministerio Hombres de Bien.
En este sentido, el pastor Carlos Ricardo explica que el ser humano es un ser tripartito: cuerpo alma y espíritu. “Cuando no me ocupo de alguno de estos pilares de este “trípode”, dejo coja la estabilidad del ser que proporcionan el alimentar y cuidar correctamente estas tres “partes” con las que fue creado el ser humano por Dios. Si no me ocupo del cuerpo, ni del alma, ni de alimentar el espíritu, el ser queda inestable. Y es allí donde empiezan a hacer fuerza los otros dos componentes, sobrecargando y por ende, agotando a la persona. Esta es una de las principales cosas que le termina sucediendo a los pastores, porque como pastores en algún momento creemos que somos nosotros los que resolvemos y hacemos, pero en realidad, lo que somos es herramientas en las manos de Dios y por eso, debemos descansar en Él”, sostiene el pastor Bustos a la revista Hechos&Crónicas.
El pastor y líder cristiano debe estar enfocado en su llamado y pastorado pero no debe descuidar las otras áreas de su vida, al hacerlo producirá una desbalance en su vida que tarde o temprano lo llevará un agotamiento o a sentirse frustrado. Al hacer esta relación de áreas que no se deben descuidar encontramos el descanso, el líder religioso está expuesto a todo tipo de cargas espirituales y de responsabilidad en el desempeño de su llamado como pastor, más que cualquier otra persona, por lo que el descanso debe ser regla para toda autoridad espiritual. Así lo señalan las Sagradas Escrituras en Hechos 20:28, al advertir: Tengan cuidado de sí mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos para pastorear la iglesia de Dios, que le adquirió con su propia sangre.
Por: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com
Foto: Freepik – ASphotofamily (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

