Niños digitales

por María Isabel Jaramillo

¿Sabe usted cuáles son los peligros de las redes sociales y a qué riesgos pueden verse enfrentados sus hijos? ¿Sabe exactamente cuáles son esos peligros? Hechos&Crónicas le cuenta.


“Mi hijo acaba de cumplir 13 años y quiere abrir una cuenta de Facebook. Me siento desesperada. Hasta hoy le habíamos negado el acceso porque no tenía la edad requerida por la red social, pero ahora que la cumplió, me siento asustada por los peligros presentes en la red. ¿Qué debo hacer?”. Sandra González.

El testimonio de esta mamá es una preocupación constante en las familias de hoy. Cada vez desde más temprana edad los niños quieren participar en redes sociales.

Un estudio publicado por Consumer Reports en Estados Unidos reveló que Entre 5 y 7,5 millones de niños son usuarios activos de Facebook, Instagram y Tik Tok sin haber cumplido los 13 años (edad mínima para acceder a las redes). El uso de las redes sociales entre los menores de edad pasó de 39 % en 2017 a 69 % en 2022, revela informe del IFT.

40 % de los menores de 14 años en Colombia utiliza redes sociales sin supervisión de adultos, accediendo a contenidos que pueden ser sensibles como violencia, sexo, drogas, estilo de vida y alcohol.

¿13 años?

Esta es la edad mínima requerida por la mayoría de redes sociales para acceder a sus servicios. Esta edad está basada en la Children’s Online Privacy Protection Act, Coppa, (ley de protección de la privacidad de los niños en línea), ley que protege la información de los niños en Estados Unidos y que repercute en los niños de casi todo el mundo. Se define a partir de los 13 años porque es la edad en la que se considera que se consideran adolescentes o teenagers.

Para Diana de Rodríguez, quien dirige en compañía de su esposo, Germán Bahamón, la iglesia infantil Rocakids en Casa Sobre la Roca Bogotá, “las redes sociales se han convertido en el diario vivir de muchos, lo que incluye a los jóvenes, pero sin duda hay muchos intereses de tipo económico y mercantil en ellas. De ahí que las políticas trazadas por dichas redes no busquen necesariamente la garantía de los derechos o la protección de la vulnerabilidad de sus usuarios, sino la cautividad de más personas, a más temprana edad, sin poder garantizar la no ocurrencia de consecuencias negativas para los niños y pre adolescentes.

A los 13 años los niños están experimentando cambios físicos y emocionales. Están configurando aún su identidad. Al entrar prematuramente en las redes sociales se exponen al riesgo derivado de la interacción con personas adultas desconocidas, contenidos inapropiados, todo lo cual puede alterar su crecimiento y dejarlos expuestos a ser objeto de engaños, todo lo cual está fuera de una vida de crecimiento sano en Cristo. La madurez esperada por parte del usuario de las redes sociales se encuentra solo en población joven – adulta, que sabe lo que escribe, lee y publica, así como las consecuencias de ello. La etapa de desarrollo de un niño o pre adolescente aún no garantiza eso”.

Los peligros de las redes sociales para los niños

Antes de decidir si sus hijos pueden crear o no una cuenta en redes sociales, es esencial identificar los peligros a los cuáles están expuestos los pequeños, estos son los más comunes:

  • Desconocimiento de los padres sobre las prácticas que tienen sus hijos en redes sociales.
  • Cyber-bullying
  • Riesgos de seguridad y privacidad para los niños, así como para sus amigos y familiares.
  • Abuso infantil.
  • Pornografía infantil.
  • Acceso a contenidos inapropiados.
  • Robo de identidad.
  • Exposición a software malicioso (virus, pornografía, etc).

Tips para estar más seguros

– Tenga claro por qué quiere abrir una cuenta en redes sociales. Al escuchar sus motivaciones usted entenderá si tiene la suficiente madurez para asumir o no el reto.

– Explíqueles que la contraseña nunca se comparte. No importa si es un amigo o familiar, podría tratarse de un intento por suplantar su identidad.

– Incúlqueles la importancia de ser cuidadosos y respetuosos en su trato con los demás a través de la red.

– Regule el uso sobre el tiempo en internet y las páginas a visitar.

– Ubique el computador en lugares centrales de la casa o en una zona donde pueda existir una supervisión permanente. Para evitar problemas con los dispositivos pequeños, puede bloquear la red Wifi en las habitaciones.

– Lea las condiciones de privacidad y modifíquelas para que no todo el mundo pueda ver sus publicaciones, además, para que la red solicite autorización a la hora de etiquetar a su hijo en fotos y comentarios. Hablen al respecto.

– Conozca a los amigos de sus hijos en la red, pero sobre todo, preocúpese por conocerlos personalmente.

– Para los más jóvenes cuenta con mayores salvaguardas en materia de seguridad.

– Use el correo de uno de los padres como dirección de contacto o correo electrónico alternativo.

– Tenga en cuenta que la publicidad se enlaza con las búsquedas de sus hijos.

– Limiten la cantidad de amigos adultos, aunque sean amigos de los padres o familiares. No se trata simplemente de desconfianza, sino de pensar que los adultos a veces postean contenido que podría ser inadecuado para los niños.

– Comiencen por asesorarse en familia. Pidan consejería, busquen videos educativos sobre redes sociales y aprendan todo lo necesario, preferiblemente juntos.

– Aprenda a reportar directamente en el sitio el contenido inapropiado y a manejar las redes antes que sus hijos. No tema preguntar lo que no entiende.

– Explíquele sobre la importancia de que sus amigos en redes sociales sean los mismos que en el mundo real y de no aceptar solicitudes de desconocidos.

– Ayude a su hijo a crear su propio perfil, explicándole que no debe poner más información personal de la necesaria.

– Nunca cree una cuenta para sus hijos con una edad mayor. Las redes sociales, en especial Facebook brindan contenido diferente para los usuarios según la edad.

– Finalmente, comprenda la importancia de mantenerse informado. No crea que una lectura rápida lo hará un experto.

Puede parecer un poco obvio que la compañía de los padres reduce los riesgos de los niños en medios digitales, pero además, hay estudios que lo confirman.

El London School of Economics realize recientemente una investigación en todo el continente europeo, analizando el comportamiento online de los niños y concluyó enfáticamente que “el acompañamiento parental activo es clave para disminuir los riesgos y aumentar el potencial de los medios digitales”.

Diana Rodríguez asegura que “una familia asertiva en combatir este tipo de peligros, empezó la tarea muchos años atrás. Antes de que su hijo tocara las puertas de la pre adolescencia.

Es una familia que ha blindado a sus hijos a través de una buena comunicación, de establecer límites, de una relación íntima con ellos, los ha preparado a través del desarrollo de hijos con criterio, que saben discernir lo bueno de lo malo. Así, llegado el momento, se trata de continuar aplicando mecanismos de responsabilidad como controles en los programas y sistemas, búsqueda de información clara de los peligros de las redes y denuncias oportunas.

Como padres cristianos debemos abordar varios niveles de interacción. Esto es: ver con ellos hablar con ellos al respecto escuchar sus puntos de vista brindar una contextualización sobre qué dice Dios al respecto). Hablar con nuestros hijos sobre todos los temas hace que, al tener ellos acceso a cierta información proveniente de otros contextos -como las redes sociales-, no sea esa la única fuente de conocimiento”.

Invasión de la privacidad

Una de las grandes preocupaciones de los padres frente al acceso a redes sociales de sus hijos, es permanecer enterados de su actividad sin invadir la privacidad. Ante esto, Rodríguez asegura que “la primera privacidad que hay que proteger es la de nuestra familia. No podemos permanecer impávidos ante la intrusión mediática que ha convertido los hogares en una sucesión ininterrumpida de pantallas. Se trata de brindar una pauta orientada hacia la comunicación, que fomente en el niño el que aprenda a controlar su conducta independientemente de contingencias externas. Que guíe la importancia que el niño le da a este escenario de comunicación haciéndole entender que las redes son solo una parte de su vida, y no toda una vida o todas las partes significativas de su vida.

Dios nos pedirá cuentas sobre nuestra labor como padres. Ello implica protegerlos y guiarlos sin temor. Varias corrientes psicológicas nos hablan del respeto a los derechos de los hijos como si ello fuera en contra de nuestra labor como padres y nos dejara atados, impotentes ante la idea de que ellos son “libres para tomar sus propias decisiones”, pero la Palabra de Dios es clara en nuestra labor de instruirlos, así que el plan de Dios es que gocemos de una relación de respeto mutuo, de comunicación fluida en donde haya confianza y apoyo”.

Es claro que a los niños no les hará gracia que usted se involucre en ciertas cosas, pero tenga en cuenta que este es el momento de enseñarles a ser responsables con en el acceso a internet. Piense que luego podría ser demasiado tarde. Bien lo dice la Biblia: Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Proverbios 22:6.

Por: María Isabel Jaramilllo – Isabel.jaramillo@revistahyc.com

Foto: Rawpixel

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