Opinión – Importa lo que tememos

por Revista Hechos&Crónicas
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Hace años, tuve una revelación sobre esto que me conmovió de una manera muy personal.

Dios me mostró que lo que más temía revelaba las áreas donde menos confiaba en Dios. Después del nacimiento de nuestra tercera hija, mi esposa, Amy, comenzó a tener dificultades físicas. Al principio, pensamos que era solo fatiga, pero cuando la mitad de su cuerpo se adormeció, temimos que fuera algo mucho peor.

Los médicos no nos pudieron dar respuestas. A medida que sus síntomas empeoraron, mi confianza en Dios comenzó a debilitarse.

Por las noches, mis pensamientos se salían de control. ¿Qué pasará si la salud de Amy está en alto peligro? ¿Qué tal si la pierdo? No podré criar a nuestros hijos sin ella. No quisiera continuar así.

De pronto, logré entenderlo. Las cosas que no me dejaban dormir eran las cosas en las que no confiaba que Dios podía controlar. Me estaba aferrando a ellas, tratando de encontrar una manera de controlarlas para resolver todos mis problemas. Afortunadamente, por la gracia de Dios, Amy gradualmente mejoró y recuperó su fuerza por completo. Pero sus desafíos resaltaron una de mis peores debilidades. El miedo me había consumido.

Nuestros miedos importan, ya que, en última instancia, nos muestran cómo confiamos en nuestros propios esfuerzos en lugar de confiar en nuestro Salvador. La verdad es que nosotros (tú, yo y todos) somos siempre inadecuados. Nunca somos suficientes. Siempre somos débiles. Pero esta es la increíble verdad: cuando somos débiles, el poder de Dios se perfecciona. (2 Corintios 12:9).

Tu mayor temor puede llevarte a tu mejor oportunidad para hacer una diferencia en el mundo.

Necesitas a Dios para cada momento de cada día. Todo lo que haces de valor nace de Su corazón, Su poder, Su gracia.

Para agradar a Dios, servirlo, honrarlo, vivir para Él, no puedes dejarte llevar por el temor. Debes ser guiado por la fe. El camino hacia tu mayor potencial a menudo es directamente a través de tu temor más grande. La fe te impulsará hacia adelante. De hecho, lo que Dios quiere para ti podría estar al otro lado de lo que más temes. El apóstol Pablo animó a su pupilo Timoteo a aferrarse a la fe recordándole que: Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina (2 Timoteo 1:7).

Si tienes miedo a fallar, podría ser que el enemigo esté tratando de convencerte de que no hagas la obra para la cual Dios te creó. Así que ora y enfrenta a tu miedo. Deja que Dios te impulse hacia adelante mediante la fe. Sin fe, es imposible agradar a Dios. Recuérdate a ti mismo que amas agradar a Dios más de lo que temes fracasar.

Mientras oras y Dios revela lo que te impide seguirlo completamente, no te pierdas la experiencia de Su amor. Piérdete en Su gracia extravagante. Disfruta de la bondad incondicional de Dios derramada por ti en la vida de Cristo. Recuerda que, el amor perfecto echa fuera el temor (1 Juan 4:18b).

A medida que Dios revela tus temores, Él también hará crecer tu fe. Lo necesitas a Él. Necesitas Su presencia, Su poder. Necesitas que Su Espíritu te guíe y su Palabra te fortalezca. La fe no significa la ausencia de miedo. La fe significa que no permites que el miedo te detenga.

Por: Craig Groeschel. Fundador y pastor principal de Life Church. La familia de aplicaciones bíblicas YouVersion surgió de su pasión por servir y ha superado los mil millones de instalaciones a nivel mundial.
Foto: Stephen Leonardi (Pexels)

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