Por más de una década, Valorcito y Nany han acompañado a los lectores de la revista Hechos&Crónicas con historias llenas de alegría y valores cristianos.
Detrás de estos tiernos personajes está Jenny Chiquillo, una diseñadora gráfica que convirtió su talento en un puente entre la fe y la creatividad. ¿Cómo nacieron sus caricaturas?, ¿qué inspira a Jenny y qué sueña para el futuro de estos amigos que enseñan a vivir con propósito?
¿Cómo nació la idea de crear a Valorcito y Nany?
Todo empezó hace 16 años cuando estaba pensando qué tema desarrollar para mi trabajo de grado en la universidad y cómo llevarlo a cabo. Justo en ese proceso creativo nacieron Valorcito y Nany.
¿Detrás de estos dos personajes hay algo de tu historia de vida?
Sí, creo que también influyó mucho mi propia historia. Crecí rodeada de niños y criada en el Hogar de Niñas de Casa Sobre la Roca. Allí nació en mí el deseo de enseñar valores y principios cristianos a los niños de forma sencilla y divertida. Como diseñadora gráfica, siempre he creído que la ilustración tiene un poder especial para comunicar, y pensé que, a través de personajes cercanos y amigables, los niños podrían aprender principios para la vida mientras disfrutan una historia o una reflexión.
¿En esa entrega final para la universidad podías hablar de Jesús abiertamente?
En ese tiempo no era bien visto, no se permitía hablar abiertamente de religión ni citar un versículo bíblico dentro del trabajo académico; por esa razón decidí desarrollar el proyecto a través de cuentos tradicionales para resaltar valores y principios morales.
¿En qué momento Valorcito y Nany empezaron a hablar de Jesús?
En mi corazón siempre tuve el deseo de que esas historias tuvieran fundamento bíblico, por eso, tan pronto tuve la oportunidad de hacerlo fuera del contexto académico, comencé a incluir reflexiones basadas en la Biblia en Valorcito y Nany. Recuerdo que la primera caricatura titulada “Historia del pastorcito mentiroso” salió en la edición 7 de la revista Hechos&Crónicas (1 de abril de 2010), cuando estaba en formato impreso. Ahí los personajes empezaron a crecer no solo como ilustraciones, sino como una forma de compartir las verdades de Dios con los niños.
¿Qué valores cristianos son los que más disfrutas transmitir a través de tus ilustraciones infantiles?
Me gusta enseñar valores como la obediencia a Dios, la bondad, la honestidad, el amor por los demás y la confianza en las promesas del Señor. Creo que cuando los niños entienden estos principios desde pequeños, pueden crecer con bases firmes para su vida. Además, procuro que cada reflexión deje una enseñanza clara y sencilla, para que los niños puedan comprenderla y aplicarla en su vida diaria.
¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más?
Disfruto mucho imaginar todo el concepto gráfico y ver cómo esas ideas poco a poco se convierten en dibujos. Como diseñadora gráfica, me gusta pensar en colores alegres y armoniosos, usar trazos sencillos y claros, y crear personajes que sean cercanos y fáciles de entender para los niños.
Pero para mí el proceso no es solo gráfico. También es muy importante que cada ilustración lleve una reflexión basada en la Palabra de Dios, es clave que no sean solo dibujos bonitos, sino que también transmitan una verdad de Dios a los niños. Al final, lo que más me alegra es cuando una ilustración logra unir arte, mensaje y enseñanza bíblica, y se convierte en una manera sencilla de acercar el corazón de los niños a Jesús.

Algo que me llama la atención es que Valorcito y Nany se han convertido en un espacio para padres e hijos.
Así es, estas reflexiones pueden leerse en familia, en un momento especial donde los padres les lean a sus hijos. Creo que ese espacio no solo permite enseñar valores y principios bíblicos, sino también fortalecer el vínculo familiar generando conversaciones, preguntas y momentos significativos alrededor de la Palabra de Dios. De esta manera, la historia se convierte en una oportunidad para compartir, aprender y crecer juntos como familia.
¿Tienes alguna anécdota especial de un niño o familia que te haya contado cómo tus ilustraciones impactaron su vida?
Una de las cosas más lindas es ver cómo este material puede servir para evangelizar a los niños. En diferentes ocasiones se han utilizado cuando se llevan ayudas a niños en contextos vulnerables, acompañando esos momentos con un mensaje de esperanza.
Por ejemplo, en algunas navidades se han entregado regalos junto con una tarjeta que incluye la oración de fe para niños, diseñada con Valorcito y Nany. Es muy especial pensar que algo tan sencillo como una pequeña tarjeta con un personaje colorido puede ayudar a un niño a recordar un versículo bíblico, reflexionar o tomar una buena decisión.
Para mí es muy gratificante saber que lo que comenzó como una ilustración puede convertirse en una herramienta para compartir la Palabra de Dios.
Ver cómo una historia o un dibujo puede tocar el corazón de un niño y sembrar una semilla de fe es, sin duda, una de las mayores alegrías de este proyecto.
Si Valorcito y Nany pudieran hablar contigo, ¿qué crees que te dirían después de tantos años acompañando a los lectores?
Creo que me dirían gracias por permitirles ser un instrumento para enseñar valores a los niños. Y seguramente también me animarían a seguir creando nuevas historias y reflexiones que sigan impactando vidas.
Jenny Chiquillo, la artista detrás de Valorcito y Nany, Ahora hablemos de la diseñadora que está detrás de estas caricaturas. ¿Quién es Jenny Chiquillo?
Soy parte de una familia de siete hermanos, y soy la hija del medio. Cuando tenía 10 años mi mamá murió y mi papá nos abandonó, un momento muy difícil en mi vida. Sin embargo, tuve la oportunidad de ingresar al internado de niñas de Casa Sobre la Roca donde crecí rodeada de personas que me enseñaron acerca de Dios. En ese lugar el Señor restituyó muchas áreas de mi vida, sanó mi corazón y estableció mi identidad en Él.

Con el paso de los años, mi vida también se ha ido construyendo con nuevas bendiciones. A los 24 años me casé con Camilo Machado, y hoy soy esposa de un hombre maravilloso y mamá de Renata, mi hermosa hija de 11 años, que es una gran alegría para mi vida.
Soy diseñadora gráfica, apasionada por la creatividad y por comunicar valores a través del arte. Me gusta usar el diseño y la ilustración como herramientas para enseñar, inspirar y compartir principios que edifican la vida de las personas. En el ámbito profesional, hace 15 años trabajo en la revista Hechos&Crónicas, donde tengo el privilegio de dirigir el área gráfica. Es una gran bendición saber que Valorcito y Nany ha podido acompañar la formación espiritual de tantos niños. Es algo que agradezco profundamente a Dios.
¿Qué nos puedes contar de la labor de los internados de niños de la Fundación MAS?
La labor social de la iglesia Casa Sobre Roca con los niños más necesitados de nuestro país, es transformar sus vidas y que puedan cumplir sus sueños. Su fundadora Esther Lucía Ángel de Silva siempre ha tenido el sentir de que cada niño y niña camine con Dios y pueda realizarse profesionalmente. Es una labor muy importante que con apoyo de toda una congregación se puede lograr.
¿Cuál ha sido el reto más difícil con Valorcito y Nany?
Creo que ha sido mantener la creatividad constante y seguir creando nuevas historias que sigan siendo relevantes y significativas para los niños.
¿Qué mensaje le dejas a aquellas personas que tienen proyectos como el tuyo y no se han atrevido a sacarlo a la luz por temor?
Les diría que no tengan miedo de empezar. Muchas veces Dios pone ideas en nuestro corazón con un propósito. Cuando damos el paso de desarrollarlas, pueden convertirse en algo que bendiga a muchas personas. Si el propósito es bueno, vale la pena intentarlo y confiar en que Dios abrirá el camino.

