Un análisis bíblico y profundo de cómo celebraría Jesús la Navidad hoy.
“Desde septiembre se siente que viene diciembre”, dice una popular emisora en Colombia. Y aunque parece una frase alegre, refleja una realidad: cada vez la Navidad llega más temprano.
Las vitrinas se llenan de luces, adornos y promociones antes de que termine el año escolar, convirtiendo esta fecha en la más comercial de todas.
En 2024, el gasto total de los hogares colombianos alcanzó $38,6 billones solo para celebrar la Navidad, según la firma especializada en consumo Raddar. Para 2025, se estima que el 54 % de los colombianos planea gastar entre $200.000 y $800.000 en regalos; otro 36 % invertirá más de $800.000, y apenas un 10 % gastará menos de $200.000. A eso se suman las vacaciones, las cenas, la decoración y las celebraciones anticipadas. Así, la Navidad se ha convertido en una época de consumo, muchas veces vacía del sentido que le dio origen.
¿De dónde viene esta celebración?
El pastor Darío Silva-Silva explica que la Navidad surgió por la transculturización de creencias paganas en la Iglesia latina, cuando el cristianismo apenas comenzaba. “No es verdad que Jesús naciera el 25 de diciembre —aclara—. Lucas cuenta que había pastores al aire libre, algo improbable en invierno. Algunos sitúan su nacimiento en abril o mayo, pero eso no es lo esencial”.
Desde el siglo II, muchos paganos convertidos al cristianismo, especialmente tras el decreto de Constantino, adoptaron nuevas prácticas. “El 25 de diciembre coincidía con el solsticio de invierno y la fiesta del Sol Invicto. Los cristianos la asociaron con Jesús, el ‘sol espiritual’. No importa la fecha exacta —afirma—, sino recordar el acontecimiento más grande de la historia: el nacimiento del Salvador. No hay pecado en compartir, cenar o dar un regalo; lo importante es honrar lo que ocurrió en una humilde pesebrera de Belén”.
¿Qué haría Jesús?
Al revisar los Evangelios, encontramos suficientes pistas sobre el carácter de Jesús, sus prioridades y la manera en la que celebró las festividades de su época y con ello podemos hacer un análisis de cómo celebraría Jesús la Navidad hoy, según la Biblia.
Jesús celebraría sirviendo
Jesús enseñó que el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.
Marcos 10:45. Si Él viviera entre nosotros durante esta época, probablemente pasaría la Navidad atendiendo las necesidades de otros, compartiendo comida, consuelo o compañía con los que están solos. Su manera de amar siempre fue práctica: alimentó a los hambrientos, sanó a los enfermos, consoló a los que sufrían. Así que Su “fiesta” sería una celebración del amor activo, no centrada en recibir, sino en dar.
Jesús celebraría con gratitud y en comunidad
En la Biblia, Jesús disfrutaba de la mesa compartida. Comía con sus discípulos, con amigos y con personas marginadas (Lucas 15:2). De hecho, muchas de sus enseñanzas surgieron en medio de comidas. Por eso, es probable que celebrara la Navidad rodeado de comunidad, compartiendo pan y palabra, agradeciendo al Padre y fortaleciendo la fe de los suyos. Como en la última cena, Él invitaría a recordar el amor de Dios y renovar el pacto de esperanza.
Jesús celebraría con sencillez
El Hijo de Dios nació en un pesebre, no en un palacio. Su vida entera fue un ejemplo de humildad. La Biblia dice: …el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Mateo 8:20. Por eso, Jesús no adornaría Su celebración con lujos ni excesos.
Su Navidad sería una fiesta sencilla pero llena de propósito: pan, oración, compañía, alabanza.
Jesús aprovecharía la navidad para evangelizar
En cada oportunidad, Jesús hablaba del Reino de Dios. Cuando las multitudes se reunían para una fiesta, Él enseñaba (Juan 7:14). En una Navidad actual, probablemente aprovecharía la atención de las personas para anunciar buenas noticias: que la luz vino al mundo, que hay perdón, salvación y vida eterna. No perdería el foco en el mensaje central: Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16.
Jesús celebraría adorando
Cuando nació, los ángeles cantaron: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de Su buena voluntad. Lucas 2:14. Si Jesús celebrara la Navidad, adoraría al Padre, no como una costumbre, sino como una expresión de gratitud. Él enseñó que el Padre busca adoradores que lo adoren en espíritu y en verdad. Juan 4:23. Así que su Navidad estaría marcada por la oración, la alabanza, la reflexión y la gratitud por la fidelidad de Dios.
Jesús celebraría en paz
Jesús dijo: Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9. En Navidad, buscaría reconciliar a familias divididas, perdonar ofensas, sanar corazones heridos. Porque esa fue su misión: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos. Lucas 4:18.
Su celebración no excluiría a nadie; todos tendrían un lugar en su mesa.

