Si leemos el capítulo tres del libro de Daniel nos damos cuenta de lo importante que era arrodillarse ante los ídolos. Los jóvenes de esta historia, que fueron obligados a hacerlo, dijeron NO.
A continuación, algunas reflexiones sobre esta historia:
Una cultura sin Dios querrá desviar tu devoción
Cuando vives en una cultura que no conoce a Dios, se desvía tu devoción hacia algo más, hacia sustitutos baratos de Dios. Puedes decir: ¡Pero yo no doblo mis rodillas ante otros! Y Tienes razón. Físicamente no lo haces, pero posiblemente tu corazón se esté doblando hacia el entretenimiento, novelas, redes sociales, páginas que no te aportan, etc. Cosas que te roban tu tiempo con Dios.
Un ídolo falla, Dios no
En Daniel 3: 8-15, vemos que los tres amigos se rehúsan a inclinarse ante el rey. En ese tiempo tenían ídolos, hoy, nuestra cultura lidia con ideologías que se han convertido en ídolos.
Pero, ¿qué es una ideología? Es una serie de creencias e ideas sobre algo que toman el lugar de Dios en nuestras vidas y definen mi identidad. Dictan cómo vivo mi vida y quieren toda mi devoción y lealtad.
…más les vale que se inclinen ante la estatua que he mandado hacer y la adoren. De lo contrario, serán lanzados de inmediato a un horno en llamas. ¿Y qué dios podrá librarlos de mis manos? Daniel 3:15b.
Vivimos en un tiempo donde nos dicen: “Si no te arrodillas ante nuestra ideología, si no afirmas todo lo que nosotros creemos, si no estás de acuerdo 100 % con todo lo que nosotros afirmamos, vamos a juzgarte, te vamos a castigar, nos vamos a burlar, y vamos a verte de menos”. Este es un ejemplo de la famosa cultura de cancelación o Cancel Culture en inglés. Es esta misma idea que si no estás de acuerdo con nosotros y si no crees lo que nosotros afirmamos, vamos a bloquearte a cancelarte, serás menos. Esto sucede todo el tiempo en las redes sociales, cada semana se cancelan personas.
Algunos piensan que las ideologías o movimientos de hoy son nuevos, y no es así, han estado todo el tiempo, vienen y van; sin embargo, no podemos tener esta conversación sin compartir o mencionar las ideologías que están envolviendo a las generaciones actuales y que se han convertido en ídolos para muchos. Comparto algunas:
Feminismo extremo
Desde el momento que se desvirtuó la defensa de la mujer contra el machismo y todo derecho fundamental ante la sociedad para ejercer (como el hombre en el trabajo, voto, remuneración, posiciones de alto nivel, etc.), hasta ahí llego este movimiento. Está bien pelear por todo rasgo que rebaje la dignidad de la mujer en cualquier manera, pero eso no es lo que el Señor nos enseña en su Palabra.
Él vino a redimirnos; no fuimos sacadas del barro, sino del hombre, y el feminismo extremo nos ha llevado a odiarlo, aunque por supuesto no estamos de acuerdo con la agresión y formas de desprecio hacia la mujer. No lo aceptaremos jamás.
Ideología de la revolución sexual
En 1960 se normalizó el sexo fuera del matrimonio. Pero si hoy no estás de acuerdo con esta ideología, te dicen: “tienes una perspectiva tóxica y de opresión a tu sexualidad”, por eso se burlan de aquellos que deciden guardarse sexualmente hasta el matrimonio.
Ideología LGTBIQ+:
Esta ideología enseña que el sexo no tiene que ser siempre entre un hombre y una mujer con tal que haya consentimiento y deseo mutuo. Y si ocurre entre dos hombres y dos mujeres, está bien. Pero si no estás de acuerdo y si no afirmas lo que ellos creen, te van a juzgar como alguien que practica el odio, y si se puede, te van a denunciar ante una autoridad más alta, para censurarte, juzgarte y castigarte. Ya no es una diferencia de perspectiva, sino un ídolo ante el cual se exige que yo me arrodille.
Ideología de género
Enseña que el sexo biológico no determina el género de una persona, y si una persona nace biológicamente masculino pero que se identifica como mujer, está bien; pero si no estás de acuerdo te van a acusar de alguien que practica el discurso de odio, la discriminación y la falta de tolerancia.
La guerra espiritual detrás de las ideologías
La verdadera visión de la sexualidad está en la Palabra de Dios, la cual nos dice que Él creó exclusivamente el sexo para el disfrute del matrimonio entre un hombre y una mujer en amor, respeto, sumisión mutua, santidad y pureza. Todo lo que se salga del orden de Dios, jamás estará en bendición, jamás dará fruto y no tendrá destino y propósito. Resultará en daño y dolor.
Dios NO diseñó el sexo para saciar depravaciones humanas, o pasiones carnales. ¿Entonces por qué muchos buscan lo que el mundo vende? Hay una guerra espiritual detrás de estas ideologías, nos encontramos en medio un ambiente espiritual convulsionado que está carcomiendo las nuevas generaciones. Leer Romanos 1:22-27.
¿A qué cosas debes decir no?
NO al mundo, a la cultura que invita a que busques tu propia felicidad, tu propia comodidad tu propia autorregulación
¿Qué tan dispuestos estamos a decir NO y responder: “yo sigo a Jesús, yo sé quién soy, no me enseñes ídolos que no traen vida a mi vida, Jesús es vida, voy a confiar en lo que Él me ha dicho y no en lo que me están vendiendo”?
Posiblemente hoy estas en una temporada en la que te están invitando a hacer cosas que sabes que no te convienen, y llega el momento donde quizás la mejor respuesta de ahora en adelante sea “NO, GRACIAS”.
Mi identidad esta arraigada en Cristo, en lo que ha dicho de mí; no me define si soy casada, con hijos o sin hijos, mi edad, mi profesión, alta, baja, delgada o gordita, pelo liso o crespo, mona o peli negra, etc.
No necesitamos copiar modelos baratos o seguir ideologías que traerán confusión a mi vida y me sacara del propósito de Dios.
Es momento de elegir a Cristo porque nos hizo originales. Recuerda que cuando no te acomodas a la cultura, la transformas. Para ello, es necesario mantenernos firmes para no ser confundidas por el enemigo, y no caer en sus estrategias que quieren convertirnos en una copia más de lo que todos hacen o dicen que hagamos.

