No te detengas en la cruz, vive la resurrección

por Revista Hechos&Crónicas
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Semana Santa es más que una conmemoración, es tiempo para reflexionar profundamente sobre la importancia del sacrificio en la cruz y la victoria de Jesús sobre la muerte.


A menudo, muchos se detienen en la imagen de un Jesús crucificado, lleno de dolor, y, aunque es vital para el cristiano recordar el precio que pagó en la cruz, se olvidan de que el madero no fue el final de la historia. Jesús vive, y su resurrección es el eje central la fe cristiana.

El apóstol Pablo lo expresó claramente en 1 Corintios 15:17: Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es ilusoria y todavía están en sus pecados. Aquí vemos que la resurrección no solo valida su sacrificio, sino que es el fundamento de nuestra esperanza. Jesús no permaneció en la tumba, Él resucitó al tercer día, Él es el único que venció la muerte y el pecado.

Como dice Juan 11:25-26: Entonces Jesús dijo: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?

En la revista Hechos&Crónicas de abril queremos llevarlos a pensar que vivir la Semana Santa no solo significa recordar un hecho histórico, sino que se trata de aceptar la vida nueva que Jesús ofrece. No nos aferremos al dolor, no dejemos que nuestros pecados y fallas nos atrapen.

Cristo nos llama a vivir en libertad, esa que Él ganó para cada uno de nosotros. Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres. Juan 8:36.

Querido lector, en esta edición los invitamos leer varios temas para recordar que nuestro Salvador está vivo, nos acompaña en nuestras luchas diarias y nos llena de una esperanza eterna, pues no adoramos a un símbolo de dolor, sino a un Señor victorioso que transforma vidas. Jesús mismo nos invitó a «tomar nuestra cruz y seguirlo» (Mateo 16:24), no como un peso eterno, sino con la certeza de que Él camina con nosotros.

En esta semana tan importante, vivamos plenamente la verdad de un Jesús resucitado. En lugar de solo recordar su crucifixión, celebremos su victoria y permitamos que su vida transforme nuestra fe, relaciones y propósito. Si logramos esto, viviremos una Semana Santa que no solo honra a Cristo, sino que también renueva nuestras almas con gozo y esperanza.

Jesús venció la muerte, por eso nos llama a vivir una vida de resurrección aquí y ahora. Esa es la verdadera esencia de la Semana Santa: no quedarse en la cruz, sino caminar en la luz de su vida eterna.

Foto: Gift Habeshaw – Unsplash // Portada revista Hechos&Crónicas Abril 2025.

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