En enero del 2020, el futbolista Roberto Firmino se bautizaba en una ceremonia auspiciada por su compañero del Liverpool, Allison Becker, y una iglesia cristiana. En la actualidad, Firmino no solo se ha comprometido con su fe, sino que creó una iglesia que hoy cuenta con varias sedes y se pastor de esta congregación en Brasil.
Roberto Firmino Barbosa de Oliveira es un futbolista brasilero que ha dejado su huella futbolística en Brasil, Alemania, Inglaterra y Arabia Saudita. Su talento en el fútbol y con los goles lo han llevado a la gloria del deporte al conquistar los campeonatos de la Copa América, la Premier League, la Community Shield, Liga de Campeones, Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
Sin embargo, su mayor proeza no viene con el fútbol sino de la mano de Dios. Desde que se bautizó en el 2020, su vida ha dado un vuelco total, no sólo porque ganó varios campeonatos con el Liverpool y después decidió jugar en el Al-Ahli Saudí F. C. de la Liga Profesional Saudí, sino porque empezó a preparar y capacitarse para cumplir con el llamado de enseñar y llevar la Palabra de Dios.
La Misión Apostólica Naciones por Herencia – Iglesia Manah fue fundada por Firmino, su esposa Larissa Pereira, y los pastores Jairo Fernandes y Keila Medeiros. Esta es una iglesia cristiana que “nació en Maceió/Alagoas, en el Nordeste brasileño, con fuerte presencia en la comunidad local a través de la predicación del Evangelio y acciones sociales que impactan la vida local. Estamos en seis ciudades y dos continentes. Tenemos oficinas centrales en Manchester y Liverpool, Inglaterra; Luxemburgo; Y, además de Maceió, también tenemos iglesias en Messias y Dois Riachos, en el estado de Alagoas/Brasil”, señala el sitio web de la iglesia.
Esta comunidad cristiana celebró, en junio del 2024, su tercer aniversario y durante esta celebración, el futbolista Firmino fue nombrado pastor de esta congregación.

Firmino y su esposa Larissa Pereira durante un culto evangélico en la iglesia cristiana Manah.
“Qué noche tan memorable e inolvidable. Esta iglesia nació en el corazón de Dios y estamos sumamente agradecidos por el privilegio de presenciar de cerca todo lo que el Señor ha hecho. La Biblia dice en Efesios 3:20: “Ahora bien, a Aquel que es capaz de hacer muchísimo más de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa dentro de nosotros.” Se trata de su poder, ya que en nosotros no hay mérito. Nunca fue nuestro objetivo abrir una iglesia o ocupar un cargo eclesiástico, eso lo sabe Dios.
Desde nuestro encuentro con Cristo, arde en nuestros corazones un anhelo… de que las personas conozcan este amor que nos alcanzó. Ahora tenemos otro deseo y responsabilidad… Ser Pastores según el corazón de Dios y cooperadores del Reino. Hoy estamos totalmente avergonzados cuando vemos el tamaño de la misericordia de Dios sobre nosotros. ¡Él realmente elige a los improbables! Gracias Jesús. Gracias a Jairo y Keila por empujarnos hacia adelante y creer en nosotros”, sostuvo el futbolista.
Del genio futbolero a predicador consumado
Firmino, fichó por el Liverpool en julio de 2015. Durante los siguientes ocho años, se consagró como uno de los jugadores más importantes del club en los últimos años por su audaz habilidad, su impresionante capacidad goleadora y su radiante sonrisa.
Allí su vida fue tocada por Dios y más tarde se bautizó gracias al apoyo de Allison Becker, guardameta cristiano del Liverpool y de la Selección de Mayores de Brasil, y de una iglesia cristiana. Desde allí, el astro brasilero comenzó a conocer más de Dios y ha prepararse en distintos estudios bíblicos en Inglaterra y Brasil.
Luego de jugar más de 300 partidos con el Liverpool, decidió no continuar con los reds para más tarde firmar, con el equipo Al-Ahli Saudí F. C. hasta la actualidad. Allí ha sido de gran apoyo para su equipo sin contar con todo el apoyo y los mensajes cristianos después de cada partido y al finalizar la temporada.

Una carrera futbolística que aún no termina y que sigue cosechando goles, esta vez, en Arabia Saudita. En su primera temporada con el equipo árabe, Firmino disputó 34 partidos, nueve goles y siete asistencias.
Como futbolista brilló con este talento que Dios le dio y que lo llevó a diversas partes del mundo pero que ahora no disputará la pelota contra otros, sino que ayudará a personas sin esperanza a creer y a poner su esperanza en Jesús a través de su labor como pastor cristiano.
La misión de Firmino como predicador va en sintonía con el objetivo de la iglesia que ayudó a fundar: “llevar alimento espiritual que restaure el alma y compartir todo lo que tenemos en Dios. Así, ejercitamos nuestra fe, con acciones que promueven la dignidad y el crecimiento de las personas como ciudadanos de esta tierra; y como cuerpo de Cristo, a vida eterna. Manah Church es para hoy y es para todos. Nuestra fe está viva en Jesús y Él, por Él y para Él son todas las cosas”.
Fotos: X.com / LFC

