Desconectar para conectar y aprender

por David Bernal
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La reconfiguración de los colegios y los procesos educativos sin celulares y pantallas en pro de aprendizaje y conexión dentro de los espacios académicos es fenómeno que cada día cobra más fuerza. Padres, alumnos y profesores tienen posiciones variadas con respecto al uso de celulares en jornadas escolares pero los colegios han comenzado a sacar estos dispositivos móviles de los colegios en beneficio de los alumnos ¿Por qué? ¿El uso de los móviles tiene efectos adversos en el aprendizaje?


La Unión de Colegios Internacional (Uncoli), organización que agrupa a 27 colegios en Colombia, recientemente adoptó la medida de restringir el uso de los celulares en los espacios académicos. “Los colegios que conforman nuestra asociación han acordado implementar una restricción en el uso de estos dispositivos durante el horario escolar, extendiéndose esta medida, en principio, a las rutas escolares. Creemos firmemente en la importancia de ofrecer a nuestros estudiantes un descanso de los dispositivos digitales, proporcionándoles la oportunidad de vivir al menos 8 horas al día libres de las influencias negativas de estos aparatos”, informó Uncoli.

Según esta organización “Las investigaciones disponibles son contundentes y muestran que la presencia de estos dispositivos durante la jornada escolar tiene efectos adversos sobre la salud mental, contribuye al desarrollo de comportamientos adictivos, se reduce la calidad de las interacciones sociales, disminuye el interés por la actividad física, se incrementa el bullying y cyberbullying, además de generar una disminución importante en el rendimiento académico”, señalan como sustento de la decisión que generó alguna polémica entre padres y alumnos.

El viceministro de Educación Preescolar, Básica y Media, Óscar Sánchez Jaramillo, manifestó sobre esta decisión: “Colombia ha optado porque el uso de los celulares y en general, de las pantallas en los colegios, sea un uso regulado. No prohibir de manera absoluta para todo un país sin consideraciones específicas, sino que cada consejo académico y/o rector y ojalá en asocio con las familias, puedan establecer en qué momentos se restringe su uso. Hay que entender que, por ejemplo, en una escuela rural, los celulares sean el único acceso a la conectividad de internet. Poder usar los celulares para hacer juegos matemáticos, para investigación y para la creación artística, muchas veces es una oportunidad. Hay que reconocer que cada vez más en el mundo se entiende que la adicción a las pantallas causa efectos muy negativos en el desarrollo psicosocial de los niños y niñas”, sostuvo el funcionario.

Dispositivos móviles en la educación ¿ayuda o problema?

“El uso excesivo del celular está afectando el cerebro de cada uno de nosotros, pero sobre todo el de nuestros jóvenes y niños que están en proceso de formación. El cerebro de los adolescentes y de los niños que tiene áreas hiperfuncionantes, que están propensas al sistema de recompensa. Hay otras áreas que son las encargadas de la planeación, ejecución y de frenar estos impulsos emocionales, como son la corteza prefrontal del cerebro que están aún inmaduras. ¿Esto que hace? Cuando llegan los celulares inteligentes y empiezan a bombardear estás áreas del cerebro, generan que empiecen a funcionar muchísimo más y que los jóvenes estén más propensos a necesitar más y más la gratificación inmediata y el pobre control de impulsos. Como consecuencia, estamos viendo jóvenes más impulsivos, con menor tolerancia a la frustración, con menor capacidad de regulación emocional, son muchísimo más propensos a adicciones, con menor capacidad de atención y además con menores capacidades de socialización y empatía. Todo esto está siendo fomentado permanentemente por el uso indiscriminado y continuo de los celulares inteligentes en los cerebros de nuestros jóvenes”, sostiene la doctora Juanita Alarcón, psiquiatra de niños y adolescentes de la Universidad Javeriana y fundadora de AdoleCiencia, un centro de pensamiento y formación en adolescencia.

En esta misma tendencia, el informe “Tecnología en la educación: ¿Una herramienta en los términos de quién?” realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, las Ciencias y la Educación (UNESCO) en 2023 concluye que los dispositivos móviles en el aula de clases pueden entorpecer y tener un efecto perjudicial para el aprendizaje.

“Un análisis sobre el uso de teléfonos móviles por parte de estudiantes y su impacto en los resultados educativos, que abarcaba alumnado desde preprimaria hasta educación superior de 14 países, mostró un pequeño efecto negativo y otro mayor a nivel universitario. Los estudios que utilizan datos del PISA sugieren una relación negativa entre el uso de las TIC y los resultados académicos de los estudiantes una vez que se supera un umbral de uso moderado. La percepción de los docentes es que el uso de tabletas y teléfonos dificulta la gestión del aula”, dice el informe.

Sin embargo, este reporte también puntualiza que “La radio, la televisión y los teléfonos móviles están reemplazando a la educación tradicional entre las poblaciones con las que es difícil entrar en contacto”. Y es que el uso de los celulares y dispositivos móviles en clases no es malo, todo depende del modo de uso, los tiempos de contacto con estos dispositivos, y el propósito tras su uso en las aulas escolares.

Principales afectaciones del uso excesivo del celular

Horacio Álvarez, especialista en educación del Banco Mundial, extracta y compila las principales afectaciones en los jóvenes por el uso excesivo del celular presentadas en el libro “The Anxious Generation” de la autoría de Jonathan Haidt, profesor de sociología y negocios de NYU:

“En su libro “The Anxious Generation”, Jonathan Haidt muestra cómo los teléfonos inteligentes, las redes sociales y la sobre protección han provocado un deterioro de la salud mental de los niños y jóvenes y ofrece soluciones prácticas para superar estas dificultades. Haidt presenta un resumen del impacto negativo de los teléfonos inteligentes en los niños y jóvenes en cuatro grandes dominios del desarrollo:

  • Privación social

Los niños necesitan tiempo suficiente para jugar unos con otros, cara a cara, para lograr un mayor desarrollo social y emocional. Haidt argumenta que, con la llegada de la llegada de los celulares, la caída en el tiempo que los adolescentes comparten con sus pares ha caído dramáticamente.

Haidt argumenta, además, que esta cifra subestima el tiempo real en que los jóvenes comparten, pues aun cuando pasan tiempo juntos, buena parte del tiempo están en el celular.

  • Privación del sueño

Los jóvenes están durmiendo menos de lo que necesitan y el comienzo del uso de los teléfonos móviles está relacionado con un incremento considerable de la proporción de jóvenes que duerme menos de siete horas cada noche. Un análisis de 36 estudios correlacionales encontró una clara asociación entre el uso de redes sociales, reducción del sueño y disminuciones en la salud mental de los jóvenes: mayor incidencia de depresión, mayores niveles de agresión y otras actitudes antisociales relacionadas con la falta de control del impulso.

  • Fragmentación de la atención

En promedio, un joven recibe 192 notificaciones o alertas por día, un promedio de 11 notificaciones por hora, mientras está despierto. Para un adolescente es mucho más difícil enfocarse en una tarea específica, dado que la corteza frontal, que regula las funciones ejecutivas, aún está madurando. Por tanto, las interrupciones constantes producidas por los distintos aplicativos de los celulares, hacen más difícil que logren mantener la concentración.

  • Adicción.

Países que han prohibido teléfonos inteligentes en los colegios

– Francia (2018) – prohibición de uso de teléfonos, tabletas y relojes inteligentes en la primaria y secundaria baja.

– China (2021) – plan para limitar el uso de teléfonos inteligentes dos horas diarias, prohibición de uso en escuelas.

– Italia (2022) – los docentes recogen los celulares de los estudiantes al iniciar el día lectivo.

– Australia (2023)

– Suecia (2022)

– Finlandia (2023)

– Nueva Zelandia (2023) – Away for the Day

– Inglaterra (2023) – prohibición durante el día escolar, inclusive en recesos.

– Países bajos (2024)

– Estados Unidos (2023-fecha) Florida, Vermont, Oklahoma, Kansas.

Por: David Bernal – david.bernal@revistahyc.com

Foto: Freepik (Foto usada bajo licencia Creative Commons)

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