Ojo con las pequeñas zorras

Por Jennifer Barreto

¿Alguna vez ha escuchado sobre las pequeñas zorras? ¿Qué dice la Biblia al respecto y por qué los cristianos debemos tener cuidado de no dejarlas entrar a nuestra vida? Empecemos…

Animales astutos y solitarios

Los zorros no son usualmente animales de manada. Son solitarios, tienen un oído muy desarrollado que ayuda a identificar su presa; cuando la tienen en la mira, cazan y matan al animal raudamente. Además de alimentarse de roedores, comen frutas. Por ejemplo, cuando se considera el tamaño de un viñedo, un zorro parece bastante insignificante, sin embargo, un pequeño zorro tiene el potencial de comerse las uvas y acabar con la belleza de una viña floreciente.

Zorras pequeñas = ¿pequeños problemas?

Leamos lo que dice Cantares 2:15: Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que  arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor. En este versículo vemos claramente que el amado y la amada utilizan en su poema a las zorras pequeñas como emblemas de aquello que podría dañar la relación de amor que ella comparte con su enamorado.

Según el pastor y comentarista bíblico David Guzik, “su relación es como un viñedo fructífero, y si las zorras pequeñas no son detenidas y atrapadas dañarán esa viña. El trabajo de cazar las zorras es un trabajo en equipo.  Una pareja en la relación no puede esperar que uno haga todo”.

José Ordóñez, humorista y pastor de Casa Sobre la Roca dijo una vez en una de sus prédicas: “cuando hablamos de zorras pequeñas, hablamos de pequeños problemas. ¿Qué problemas  sin resolver hemos encontrado en el trabajo, familia, relaciones, salud, parte espiritual, etc.? Aunque no lo crea, los pequeños inconvenientes sin resolver, se han venido convirtiendo poco a poco en los grandes problemas, en cosas que parece que no llaman la atención o no son tan importantes. Como cuando uno escucha a una chica antes de casarse y su mamá le advierte: -ojo con ese muchacho porque suele levantar el tonito de la voz y ser un poquito malgeniado-, entonces por su estado de enamoramiento, pasan por alto esas pequeñas cosas que más adelante traerán serias complicaciones”, explica el pastor Ordóñez.

Identifíquelas pronto y exterminar

Pequeñas zorras en el matrimonio:

Muchos matrimonios creían estar preparados, se habían jurado amor eterno, pensaron que nada pasaría, pero llegó el coronavirus y nos confinaron a todos.

“Estuvimos una larga temporada en casa y se supone que vivimos con los que más amamos. Lamentablemente en este tiempo, las estadísticas marcaron cifras preocupantes: 33% de las personas que buscaron consejería lo hicieron por problemas matrimoniales. 15 y 18% fue por depresión, malos tratos, tristeza, mala relación en pareja y matrimonial. Los cristianos no somos ajenos a esto. Vemos que la mayoría de parejas buscaron consejerías por cansancio, por pequeños problemas: “ya no me lo guanto más”, “es que está insoportable, no sé qué hacer”, cuenta el pastor y consejero de parejas.

Guzik hace la siguiente lista de algunas “zorras pequeñas” que traen problemas a las parejas:

  • Culpa y desconfianza.
  • Celos que tensan la relación.
  • Egoísmo y orgullo.
  • Falta de perdón.
  • Infidelidad.
  • Problemas sexuales.
  • Discusiones.
  • Problemas económicos.

Pequeñas zorras en el trabajo

  • Pereza.
  • Hacer cosas indebidas por debajo de cuerda.
  • No cumplir a tiempo con los trabajos y tareas.
  • Llegar tarde.
  • No aprovechar el tiempo. El que no quiera trabajar, que tampoco coma. 2 Tesalonicenses 3:10b.

Pequeñas zorras en las relaciones personales

  • Ennoviarse con la persona equivocada.
  • Infidelidad.
  • Fornicación y adulterio.
  • Problemas entre padres e hijos.
  • Tener malas amistades.
  • Relaciones nocivas y tóxicas.

Aborrezco la compañía de los malvados; no cultivo la amistad de los perversos. Salmo 26:5.

Pequeñas zorras en el área personal

  • Baja autoestima.
  • No tener amor propio.
  • Falta de identidad.
  • Auto flagelarse.
  • Odiarse.
  • Adicciones.
  • Criticar su cuerpo.
  • Compararse con los demás.
  • Inseguridad.

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios 1 Pedro 2:9a.

Pequeñas zorras en la salud

  • No ir al médico.
  • Quejarse todo el tiempo.
  • Falta de perdón.
  • Vicios.

¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? 1 Corintios 6:19a.

Pequeñas zorras en el área espiritual

  • Pereza para orar.
  • No leer la Biblia.
  • No poner a Dios en primer lugar. Caer en mestizaje espiritual.
  • Religiosidad.
  • Acudir a sectas, nueva era, astrología, etc.
  • Creer que Dios no existe.

Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33.

¿Cómo exterminarlas?

No hay duda que debemos tener cuidado con las nimiedades de la vida. “A veces las pasamos por alto y decimos: “son solo pequeñas cosas que no tienen importancia”.

“Las pequeñas cosas están empezando a destruir la familia, las pequeñas cosas no resueltas a tiempo, no habladas de la debida manera, no solucionadas de la mejor forma como la Palabra de Dios nos indica, suelen convertirse en grandes problemas a nivel familiar.

Tengamos en cuenta que todo empieza con un pensamiento, con un “me gusta”, con un “por qué no, si no se da cuenta”, hasta que ¡Pum! Ingresa esa pequeña y “humilde” pequeña zorra a tus terrenos privados e íntimos. Sí, me refiero a tu mente, hogar, familia, relación matrimonial, noviazgo. Las pequeñas zorras son PEQUEÑAS zorras, no son ovejitas inofensivas”, explica Ordóñez.

Para exterminarlas es necesario tener claro que Dios nos ha dado al Espíritu Santo para tener poder, amor y dominio propio. Si leemos Efesios 4:17-32 nos daremos cuenta que debemos alejarnos de nuestra vieja naturaleza. “Hay unas zorritas que se han venido comiendo las raíces de tu vida, de tu casa, de tu familia; resuélvelas porque son las que echan a perder los grandes sembrados”, concluye el pastor Ordóñez.

Es momento de cuidar la viña

El reconocido pastor y escritor Charles Spurgeon hace la siguiente reflexión: “Las zorras pequeñas y los pequeños pecados dañan al corazón vulnerable. Estos hacen sus cuevas en el alma y la llenan de cosas tan detestables para Cristo que él ya no seguirá teniendo la comunión cercana que tenía con nosotros.

Ni siquiera los grandes pecados pueden destruir al cristiano, sin embargo, hasta un pecado pequeño puede hacerlo sentir miserable. Jesús no andará con su pueblo a menos que este no quite todo pecado conocido de su vida. Él dice: Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Juan 15:10.

Pregúntate qué es lo que ha apartado a Cristo de ti. Él oculta su rostro detrás de tu muro de pecados, un muro construido tanto por pequeños guijarros como por piedras grandes. Los grandes mares están constituidos por pequeñas gotas de agua y las grandes rocas están conformadas por diminutas partículas. Del mismo modo, el mar que te separa de Cristo puede estar lleno de las minúsculas gotas de tus pequeños pecados, y la roca que casi hace naufragar tu barca puede haber surgido de la diaria acumulación de pequeñas celdas de arrecife de coral compuesto de pecados ínfimos.

Jesús te invita a acompañarlo para que juntos «atrapen las zorras». Con su tremendo poder él sin dudas podrá, al igual que Sansón, atraparlas rápido y con facilidad. ¿Por qué no vamos con él de cacería?”.

Por: Jennifer Barreto – Jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Zdenek Machacek – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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